<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451</id><updated>2012-01-14T12:12:26.845-08:00</updated><category term='Biografias de Filósofos y escritores'/><category term='El Libro dormido'/><category term='Comentarios de Libros actuales'/><category term='Libros para descargar'/><category term='Estudios y monografias'/><category term='Ficas pedagógicas'/><category term='Rescatando viejos textos'/><category term='Tertulias del Club de lectura'/><title type='text'>Biblioteca filosófica de Alejandría</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>48</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-3998710326841383887</id><published>2012-01-14T12:08:00.000-08:00</published><updated>2012-01-14T12:12:26.862-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rescatando viejos textos'/><title type='text'>La piedra filosofal</title><content type='html'>&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Con motivo del 200 aniversario de Hans Christian Andersen nos hemos propuesto rendirle un pequeño homenaje, para ello queremos ofrecer a nuestros navegantes uno de sus cuentos cada mes durante todo el año 2005. Estamos seguros de que será bien acogida esta iniciativa.&lt;/p&gt;&lt;img src="http://www.nueva-acropolis.es/cultura/img/Hans_Christian_Andersen.jpg" alt="Hans Christian Andersen" width="134" height="198" class="foto" style="margin-top: 3px; margin-right: 3px; margin-bottom: 3px; margin-left: 3px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; color: rgb(255, 255, 255); float: right; " /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Breve biografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hans Christian Andersen es el más célebre de los escritores y poetas románticos daneses, nació en 1805 en la ciudad de Odense. Fue un hombre de origen humilde y formación prácticamente autodidacta, en él influyeron notablemente escritores como Goethe, Schiller y E.T.A. Hoffmann.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sus escritos están en la línea de autores como Charles Perrault y los hermanos Grimm. Hans Christian Andersen creaba personajes que encarnaban los valores, los vicios y las virtudes, no importándole imaginar tanto situaciones fantásticas como reales incluso autobiográficas, ejemplo de esto es el El patito feo, siempre describiendo la eterna lucha entre el bien y el mal donde el amor triunfa sobre el odio, sus personajes, siempre muy vulnerables, se someten al destino cruel en la fe de que algo sucederá y la virtud será debidamente recompensada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La sencillez y fuerza con que Andersen logra escribir sus obras hace que se popularicen rápidamente, consagrándole como uno de los grandes escritores de la literatura de todos los tiempos, un clásico que atraviesa con éxito el desgaste del tiempo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuento del mes de enero de 2005:&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;LA PIEDRA FILOSOFAL&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda conoces la historia de Holger Danske. No te la voy a contar, y sólo te preguntaré si recuerdas que "Holger Danske conquistó la vasta tierra de la India Oriental, hasta el término del mundo, hasta aquel árbol que llaman árbol del Sol", según narra Christen Pedersen. ¿Sabes quién es Christen Pedersen? No importa que no lo conozcas. Allí, Holger Danske confirió al Preste Juan poder y soberanía sobre la tierra de la India. ¿Conoces al Preste Juan? Bueno eso tampoco tiene importancia, pues no ha de salir en nuestra historia. En ella te hablamos del árbol del Sol "de la tierra de Indias Orientales, en el extremo del mundo", según creían entonces los que no habían estudiado Geografía como nosotros. Pero tampoco esto importa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El árbol del Sol era un árbol magnífico, como nosotros nunca hemos visto ni lo verás tú. Su copa abarcaba un radio de varias millas; en realidad era todo un bosque, y cada rama, aún la más pequeña, era como un árbol entero. Había palmeras, hayas, pinos, en fin, todas las especies de árboles que crecen en el vasto mundo, brotaban allí cual ramitas de las ramas grandes, y éstas, con sus curvaturas y nudos, parecían a su vez valles y montañas, y estaban revestidas de un verdor aterciopelado y cuajado de flores. Cada rama era como un gran prado florido o un hermosísimo jardín.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El sol enviaba sus rayos bienhechores; por algo era el árbol del Sol, y en él se reunían las aves de todos los confines del mundo: las procedentes de las selvas vírgenes americanas, las que venían de las rosaledas de Damasco y de los desiertos y sabanas del África, donde el elefante y el león creen reinar como únicos soberanos. Venían las aves polares y también la cigüeña y la golondrina, naturalmente. Pero no sólo acudían las aves: el ciervo, la ardilla, el antílope y otros mil animales veloces y hermosos se sentían allí en su casa. La copa del árbol era un gran jardín perfumado, y en ella, el centro de donde las ramas mayores irradiaban cual verdes colinas, levantábase un palacio de cristal, desde cuyas ventanas se veían todos los países del mundo. Cada torre se erguía como un lirio, y se subía a su cima por el interior del tallo, en el que había una escalera. Como se puede comprender fácilmente, las hojas venían a ser como unos balcones a los que uno podía asomarse, y en lo más alto de la flor había una gran sala circular, brillante y maravillosa, cuyo techo era el cielo azul, con el sol y las estrellas. No menos soberbios, aunque de otra forma, eran los vastos salones del piso inferior del palacio, en cuyas paredes se reflejaba el mundo entero. En ellas podía verse todo lo que sucedía, y no hacía falta leer los periódicos, los cuales, por otra parte, no existían. Todos los sucesos desfilaban en imágenes vivientes sobre la pared; claro que no era posible atender a todas, pues cada cosa tiene sus límites, valederos incluso para el más sabio de los hombres, y el hecho es que allí moraba el más sabio de todos. Su nombre es tan difícil de pronunciar, que no sabrías hacerlo aunque te empeñaras, de manera que vamos a dejarlo. Sabía todo lo que un hombre puede saber y todo lo que se sabrá en esta Tierra nuestra, con todos los inventos realizados y los que aún quedan por realizar; pero no más, pues, como ya dijimos, todo tiene sus límites. El sabio rey Salomón, con ser tan sabio, no le llegaba en ciencia ni a la mitad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ejercía su dominio sobre las fuerzas de la Naturaleza y sobre poderosos espíritus. La misma Muerte tenía que presentársele cada mañana con la lista de los destinados a morir en el transcurso del día; pero el propio rey Salomón tuvo un día que fallecer, y éste era el pensamiento que, a menudo y con extraña intensidad, ocupaba al sabio, al poderoso señor del palacio del árbol del Sol. También él, tan superior a todos los demás humanos en sabiduría, estaba condenado a morir. No lo ignoraba; y sus hijos morirían asimismo; como las hojas del bosque, caerían y se convertirían en polvo. Como desaparecen las hojas de los árboles y su lugar es ocupado por otras, así veía desvanecerse el género humano, y las hojas caídas jamás renacen; se transforman en polvo, o en otras partes del vegetal. ¿Qué es de los hombres cuando viene el Ángel de la Muerte? ¿Qué significa en realidad morir? El cuerpo se disuelve, y el alma... sí, ¿qué es el alma? ¿Qué será de ella? ¿Adónde va? "A la vida eterna", respondía, consoladora, la Religión. Pero, ¿cómo se hace el tránsito? ¿Dónde se vive y cómo? "Allá en el cielo - contestaban las gentes piadosas -, allí es donde vamos". "¡Allá arriba! - repetía el sabio, levantando los ojos al sol y las estrellas -, ¡allá arriba!" - y veía, dada la forma esférica de la Tierra, que el arriba y el abajo eran una sola y misma cosa, según el lugar en que uno se halle en la flotante bola terrestre. Si subía hasta el punto culminante del Planeta, el aire, que acá abajo vemos claro y transparente, el "cielo luminoso" se convertía en un espacio oscuro, negro como el carbón y tupido como un paño, y el sol aparecía sin rayos ardientes, mientras nuestra Tierra estaba como envuelta en una niebla de color anaranjado. ¡Qué limitado era el ojo del cuerpo! ¡Qué poco alcanzaba el del alma! ¡Qué pobre era nuestra ciencia! El propio sabio sabía bien poco de lo que tanto nos importaría saber.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la cámara secreta del palacio se guardaba el más precioso tesoro de la tierra: "El libro de la Verdad". Lo leía hoja tras hoja. Era un libro que todo hombre puede leer, aunque sólo a fragmentos. Ante algunos ojos las letras bailan y no dejan descifrar las palabras. En algunas páginas la escritura se vuelve a veces tan pálida y borrosa, que parecen hojas en blanco. Cuanto más sabio se es, tanto mejor se puede leer, y el más sabio es el que más lee.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nuestro sabio podía además concentrar la luz de las estrellas, la del sol, la de las fuerzas ocultas y la del espíritu. Con todo este brillo se le hacía aún más visible la escritura de las hojas. Mas en el capítulo titulado "La vida después de la muerte" no se distinguía ni la menor manchita. Aquello lo acongojaba. ¿No conseguiría encontrar acá en la Tierra una luz que le hiciese visible lo que decía "El libro de la Verdad"?&lt;br /&gt;Como el sabio rey Salomón, comprendía el lenguaje de los animales, oía su canto y su discurso, mas no por ello adelantaba en sus conocimientos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Descubrió en las plantas y los metales fuerzas capaces de alejar las enfermedades y la muerte, pero ninguna capaz de destruirla. En todo lo que había sido creado y él podía alcanzar, buscaba la luz capaz de iluminar la certidumbre de una vida eterna, pero no la encontraba. Tenía abierto ante sus ojos "El libro de la Verdad", mas las páginas estaban en blanco. El Cristianismo le ofrecía en la Biblia la consoladora promesa de una vida eterna, pero él se empeñaba vanamente en leer en su propio libro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tenía cinco hijos, instruidos como sólo puede instruirlos el padre más sabio, y una hija hermosa, dulce e inteligente, pero ciega. Esta desgracia apenas la sentía ella, pues su padre y sus hermanos le hacían de ojos, y su sentimiento íntimo le daba la seguridad suficiente.&lt;br /&gt;Nunca los hijos se habían alejado más allá de donde se extendían las ramas de los árboles, y menos aún la hija; todos se sentían felices en la casa de su niñez, en el país de su infancia, en el espléndido y fragante árbol del Sol.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Como todos los niños, gustaban de oír cuentos, y su padre les contaba muchas cosas que otros niños no habrían comprendido; pero aquéllos eran tan inteligentes como entre nosotros suelen ser la mayoría de los viejos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Explicábales los cuadros vivientes que veían en las paredes del palacio, las acciones de los hombres y los acontecimientos en todos los países de la Tierra, y con frecuencia los hijos sentían deseos de encontrarse en el lugar de los sucesos y de participar en las grandes hazañas. Mas el padre les decía entonces lo difícil y amarga que es la vida en la Tierra, y que las cosas no discurrían en ella como las veían desde su maravilloso mundo infantil.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hablábales de la Belleza, la Verdad y la Bondad, diciendo que estas tres cosas unidas sostenían al mundo y que, bajo la presión que sufrían, se transformaban en una piedra preciosa más límpida que el diamante. Su brillo tenía valor ante Dios, lo iluminaba todo, y esto era en realidad la llamada piedra filosofal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Decíales que, del mismo modo que partiendo de lo creado se deducía la existencia de Dios, así también partiendo de los mismos hombres se llegaba a la certidumbre de que aquella piedra sería encontrada. Más no podía decirles, y esto era cuanto sabía acerca de ella. Para otros niños, aquella explicación hubiera sido incomprensible, pero los suyos sí la entendieron, y andando el tiempo es de creer que también la entenderán los demás.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No se cansaban de preguntar a su padre acerca de la Belleza, la Bondad y la Verdad, y él les explicaba mil cosas, y les dijo también que cuando Dios creó al hombre con limo de la tierra, estampó en él cinco besos de fuego salidos del corazón, férvidos besos divinos, y ellos son lo que llamamos los cinco sentidos: por medio de ellos vemos, sentimos y comprendemos la Belleza, la Bondad y la Verdad; por ellos apreciamos y valoramos las cosas, ellos son para nosotros una protección y un estímulo. En ellos tenemos cinco posibilidades de percepción, interiores y exteriores, raíz y cima, cuerpo y alma.&lt;br /&gt;Los niños pensaron mucho en todo aquello; día y noche ocupaba sus pensamientos. El hermano mayor tuvo un sueño maravilloso y extraño, que luego tuvo también el segundo, y después el tercero y el cuarto. Todos soñaron lo mismo: que se marchaban a correr mundo y encontraban la piedra filosofal. Como una llama refulgente, brillaba en sus frentes cuando, a la claridad del alba, regresaban, montados en sus velocísimos corceles, al palacio paterno, a través de los prados verdes y aterciopelados del jardín de su patria. Y la piedra preciosa irradiaba una luz celestial y un resplandor tan vivo sobre las hojas del libro, que se hacía visible lo que en ellas estaba escrito acerca de la vida de ultratumba. La hermana no soñó en irse al mundo, ni le pasó la idea por la mente; para ella, el mundo era la casa de su padre.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Me marcho a correr mundo - dijo el mayor -. Tengo que probar sus azares y su modo de vida, y alternar con los hombres. Sólo quiero lo bueno y lo verdadero; con ellos encontraré lo bello. A mi regreso cambiarán muchas cosas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sus pensamientos eran audaces y grandiosos, como suelen serlo los nuestros cuando estamos en casa, junto a la estufa, antes de salir al mundo y experimentar los rigores del viento y la intemperie y las punzadas de los abrojos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En él, como en sus hermanos, los cinco sentidos estaban muy desarrollados, tanto interior como exteriormente, pero cada uno tenía un sentido que superaba en perfección a los restantes. En el mayor era el de la vista, y buen servicio le prestaría. Tenía ojos para todas las épocas, - decía - ojos para todos los pueblos, ojos capaces de ver incluso en el interior de la tierra, donde yacen los tesoros, y en el interior del corazón humano, como si éste estuviera sólo recubierto por una lámina de cristal; es decir, que en una mejilla que se sonroja o palidece, o en un ojo que llora o ríe, veía mucho más de lo que vemos nosotros. El ciervo y el antílope lo acompañaron hasta la frontera occidental, y allí se les juntaron los cisnes salvajes, que volaban hacia el Noroeste. Él los siguió, y pronto se encontró en el vasto mundo, lejos de la tierra de su padre, la cual se extiende "por Oriente hasta el confín del mundo"...&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-3998710326841383887?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/3998710326841383887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=3998710326841383887' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3998710326841383887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3998710326841383887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2012/01/la-piedra-filosofal.html' title='La piedra filosofal'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-6319391348946773928</id><published>2011-12-07T15:39:00.000-08:00</published><updated>2011-12-07T15:44:44.634-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biografias de Filósofos y escritores'/><title type='text'>El universo de Hermann Hesse</title><content type='html'>&lt;div id="titulo" style="position: relative; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; width: 720px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; "&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 10px; font-size: 1.5em; border-bottom-width: thick; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(212, 160, 0); "&gt;&lt;em style="font-size: 13px; font-weight: normal; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 10px; font-size: 1.5em; border-bottom-width: thick; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(212, 160, 0); "&gt;&lt;em style="font-size: 13px; font-weight: normal; "&gt;No puedo adjudicarme el título de sabio. He sido un hombre que busca, y aún lo sigo siendo; pero ya no busco en las estrellas y en los libros, sino que comienzo a escuchar las enseñanzas que me comunica mi sangre. Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas. Tiene un sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañándose a sí mismos.&lt;/em&gt;&lt;/h1&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;em&gt;(H. Hesse)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://www.nueva-acropolis.es/cultura/img/hesse.jpg" alt="El universo de Hermann Hesse" width="350" height="391" class="foto" style="margin-top: 3px; margin-right: 3px; margin-bottom: 3px; margin-left: 3px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; color: rgb(255, 255, 255); float: right; background-color: rgb(255, 255, 255); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; " /&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Resulta difícil hablar de él porque, para muchos de nosotros, es un personaje completamente actual, que adquiere cada vez una mayor vigencia. Creo no exagerar en absoluto si digo que su fama literaria se ha extendido y ha crecido de manera extraordinaria en nuestros días, ha traspasado fronteras y demarcaciones, barreras y diques que la vida tiende, y como una ancestral fuerza de la Naturaleza, como el fuego, el aire o el agua, ha extendido su mágico imperio a todos los rincones del globo. En efecto, día a día, muchos jóvenes, entre los que me cuento con orgullo, han devorado sus páginas ávidos de néctar, de inteligencia prohibida, de espíritu nuevo, de vanguardia y entusiasmo, de desafío clasicista ante un mundo ridículo y gris que desprecia a los hombres y mujeres selectos y condena lo que no comprende, solo porque le resulta extraño.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Acaso se me acuse de exagerado si afirmo que Hermann Hesse es el más grande autor literario del siglo XX. Sí, ya sé, hay otros; están Rabindranath Tagore y Khalil Gibrán, abanderados de la milenaria lírica hindú, y Rubén Darío y Amado Nervo, y Stephan Zweig y Yukio Mishima, y Anatole France y Mario Roso de Luna, que es, en sus ricos juegos floridos, tan grande y tan entrañable como en sus más oscuras prédicas históricas. Y Ricardo Wagner, que ha sido apreciado como músico, pero jamás como el autor dramático de helénica grandeza que ha configurado sus tragedias literarias.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Hesse es el más loco de todos. No admite réplica o parangón. Es, a un tiempo, divino y demoníaco, ángel de la música y lobo de las estepas, el encantador Rafael y el orgulloso Lucifer.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;No pretendo iniciar una biografía en el sentido estricto. Estas figuras tienen su más alto valor en el hecho de haber cabalgado toda su vida a horcajadas entre lo mágico y lo cotidiano. Por eso intentaré trazar las líneas borrosas, difuminadas, de una biografía abierta, intercalando elementos estrictamente históricos con fragmentos de sus obras, fantasías de rico colorido surgidas de su propia pluma. Es al lector a quien corresponde discernir qué pertenece al terreno estrictamente imaginario, que es vida esencia, hecha literatura, de la propia historia de un hijo de las musas llamado Hermann Hesse.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Nace en la pequeña ciudad de Kalw, en la Selva Negra, el 2 de julio de 1877. “Nací hacia finales de la época moderna, poco antes de iniciarse el retorno a la Edad Media, bajo el signo de Sagitario y la benévola influencia de Júpiter”, afirma Hesse en el Compendio Biográfico.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;En el diván de la infancia, bajo un hermoso cofre custodiado por siete llaves maestras, el niño desempolvó los ropajes de antiguos dioses, hadas y guerreros. En todo este proceso tuvo importante papel su abuelo, Kart Hermann Hesse, médico de distrito y consejero estatal. Se le describe como un hombre de una vivacidad extraordinaria. Vivió muchos años, noventa y cuatro, y se cuenta, como señal de su espíritu juvenil y de su fuerza, que gustaba de patinar sobre hielo y de encaramarse a los árboles a coger frutas, prácticamente hasta sus últimos días. Hesse jamás llegó a conocerle personalmente y, sin embargo, aunque parezca imposible, este personaje, que sólo llegó a oídos del niño a través de las historias de su madre, creció en magnitud e intensidad y llegó a hacerse más importante que los propios padres.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;“En la gran biblioteca de mi abuelo había un libro desmesuradamente grande y pesado; lo consultaba y leía a menudo. Aquel libro inagotable contenía antiguos grabados fantásticos (…) Había un relato, infinitamente bello e incomprensible, que solí leer a menudo. Tampoco lograba encontrarlo siempre, el momento debía ser favorable; a veces había desaparecido por completo y permanecía oculto, otras parecía haber cambiado de sitio, en ciertas ocasiones la lectura resultaba extraordinariamente agradable y casi comprensible, en otras totalmente oscura y hermética como la puerta de la buhardilla, tras la cual a veces podía oírse la risa o los gemidos de los fantasmas en la oscuridad. Todo estaba lleno de realismo y también de magia; ambas cosas medraban íntimamente unidas, las dos me pertenecían”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Como explica el primer biógrafo y amigo de Hesse, Hugo Ball, en aquel hogar de Kalw se cruzaban los más diversos caminos de carácter nacional: el hanseático, el báltico, el estoniano, el ruso, el suavo y el suizo. El Dr. Gundert, el otro abuelo de Hesse, era un entusiasta lector de literatura, y todo ello contribuía a prefigurar ese exotismo desbordante del diván de nuestro aprendiz de mago: “Y en la vitrina (…) había guardados, colgados y tirados, muchos otros entes y utensilios, cadenas de cuentas de madera semejantes a rosarios, rollos de hojas de palma grabadas con antiguos grafismos indios, tortugas talladas en piedra verde, estatuillas de dioses de madera, cristal, cuarzo, arcilla, colchas de seda y de lino bordadas, vasos y fuentes de latón, y todo ello procedía de la India y de Ceilán, la isla paradisíaca de los helechos y las costas orladas de palmeras y los suaves cingaleses de ojos de ciervo, procedía de Siam y de Birmania, y olía a mar, a selva y lejanía, a canela y sándalo, había pasado por manos morenas y amarillas, lo habían humedecido las lluvias tropicales y el agua del Ganges, lo había quemado el sol ecuatorial y había recibido la sombra de la selva. Y todas esas cosas pertenecían al abuelo, y él, el viejo, respetable, fuerte, con su ancha barba blanca, omnisapiente, más poderoso que el padre y la madre, él poseía muchas otras cosas y poderes (…) Comprendía todas las lenguas que hablan los hombres, más de treinta, tal vez incluso las de los dioses, posiblemente también el lenguaje de las estrellas”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Con Hesse, nunca sabemos en realidad de qué habla el autor. Ninguno de sus relatos presenta una lectura única. Este, por ejemplo, podría muy bien hablarnos de los orígenes de la Humanidad, de la Historia primitiva y nebulosa. Dicen las tradiciones ocultistas que en un remoto pasado los dioses y los hombres convivieron juntos, y compartieron una misma tierra y un mismo cielo. Es, pues, probable que Hesse se refiera más a la infancia de la Humanidad que a la suya propia. El “abuelo” es la personificación de los antiguos héroes legendarios, a caballo entre la leyenda y el verismo.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Así es toda su obra. Manifiesta unas cosas y simboliza otras. Para Hesse, el mundo es como un bosque en que los objetos materiales tienen una existencia –no absoluta– y una certeza de ser. Pero las sombras invisibles, las intuiciones del alma y los destellos fugaces son interpretados como enigmáticos designios del más allá, y son igualmente reales, incluso más que el mundo concreto con sus imágenes coherentes y sus reglas fijas.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;El hogar de los Hesse era un pequeño mundo de clase media ilustrada, dominado por la bondadosa sabiduría del abuelo y la fantasía y el amor de la madre. Una foto del escritor a los cuatro años nos presenta unos rasgos definidos de voluntad e inteligencia en el rostro del pequeño. Una anécdota narrada por su madre en el diario nos dibuja impecablemente al diablillo de la Selva Negra: “La otra noche estaba en la cama cantando largamente una melodía propia con un poema de su invención, y le dijo a su papá: “Mira, canto tan bien como las sirenas y soy tan malo como ellas”. Es la herencia rebelde y crónica de un autor maldito por excelencia, amiguito de los faunos, los centauros, las sílfides y las hermosas tradiciones paganas condenadas por la Iglesia.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Sea como fuere, Hesse siempre conservó a flor de piel los hermosos recuerdos de sus primeros años. “Entonces se elevaban los árboles a las alturas con tanta alegría y arrogancia, crecían en el jardín los narcisos y los jacintos en tan esplendorosa belleza; y los hombres, que todavía conocíamos poco, nos trataban con ternura y bondad, porque sentían aún en nuestra frente lisa el hálito de lo divino, del que no sabíamos nada y que en el ímpetu del crecimiento se nos perdió sin querer y sin saberlo. ¡Qué muchacho tan tremendo e indómito fui, cuántas preocupaciones causé de pequeño a mi padre y cuántos suspiros y angustias a mi madre!... y, no obstante, también mi frente reflejaba el esplendor de Dios, y cuanto miraba era hermoso y vivo, y en mis pensamientos y sueños, aunque no fueran de carácter piadoso, entraban y salían hermanados los ángeles, los milagreros y los cuentos de hadas”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Su airado comportamiento en casa, pero también su excelente capacidad para el estudio, da lugar a que sus padres decidan mandarlo a estudiar un año al colegio latino de Goppingen, para posteriormente ingresarlo en la escuela monacal de Maulbroon –Mariabroon en Narciso y Goldmundo–, donde estudiaría teología. El desenlace es dramático. El poeta se fue del rígido convento que, en el nombre de Dios, se dedicaba a clavar dogmas punzantes en el alma de los jóvenes. Después de una intensa búsqueda de la policía por bosques, ríos y lugares adyacentes, logran encontrarlo aterido de frío y a las puertas de la muerte. Esta triste experiencia escolástica quedaría después plasmada en muchas de sus obras, fundamentalmente dos: Bajo las ruedas y Berthold. Esta última es una de las grandes obras olvidadas de Hesse; en ella narra la experiencia de un novicio que queda deslumbrado ante el desfile de un ejército imaginario, que desvía su carrera eclesiástica para siempre: “Aquel tumulto, que Berthold contempló con deleite, miedo y ardiente curiosidad, rasgó con repentina brusquedad el satisfecho círculo estrecho de su pequeño mundo infantil y abrió por primera vez el mundo a sus miradas. Había oído hablar de países lejanos, de reyes y príncipes, soldados, guerras y batallas, y se había hecho imaginaciones audaces y multicolores (…) Allí había esplendor, gallardía, salvaje orgullo, colores vivos, penachos de plumas, el encanto de la guerra y del heroísmo (…) Aspiró con afán el fuerte aroma de lo nuevo, indómito, extraño en su alma indefensa de muchacho.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Las imágenes guerreras son una metáfora de las huestes de Maya, el mundo de vivas impresiones y colores que rapta el alma del muchacho y le devuelve a las aguas de la vida, lejos de una isla monacal donde se exigía demasiado y no se ofrecían a cambio los verdaderos frutos de la sabiduría que deseaba el poeta.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;“Aún no era de noche cuando abandonó con paso sosegado la ciudad, vestido con su hábito negro, debajo del cual llevaba, sin embargo, los vestidos de lino de un campesino y dos ducados. Rhin arriba soplaba un recio viento vespertino, y cuando en Colonia empezaron a sonar las campanas y Berthold volvió por un instante la mirada atrás, entrevió las altas torres de la ciudad grises y como fantasmas en la bruma del anochecer. El hábito negro, arrollado alrededor de un buen guijarro, yacía ya en el río. Su camino conducía hacia Westfalia, donde esperaba encontrar reclutadores para desaparecer a la sombra de las banderas y en el estruendo que la guerra”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Allí quedaron, enterrados bajo el imaginario río, los amables fantasmas cristianos de Hesse. Pero la historia no acaba aquí. Sus padres le llevaron a un famoso teólogo para que le exorcizara, en un desesperado intento, por parte de sus educadores, de extirpar los terribles demonios de su ánima. ¡Alabado sea el Señor! El resultado de todo ello fue un intento de suicidio por parte de Hesse, que, afortunadamente, no llegó a culminarse.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;El paso siguiente fue su reclusión en una residencia para niños impedidos, donde Hesse debía trabajar como cuidador de los enfermos. Pero también esta oportunidad fue malograda y hubo de ser transferido a Bad Cannstadt, donde terminó sus estudios de bachiller.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Nuestro autor inicia un proceloso recorrido por los oficios más dispares, como librero, jardinero o relojero. En todos ellos duró muy poco. El único digno de destacar por la animación que Hesse le dedicó fue el trabajo en la librería, que le exigía una jornada laboral de doce horas diarias. Más tarde diría, en El Novalis: “Me oriento más fácilmente en el abigarrado mundo de los libros que en el embrollo de la vida, y he sido más feliz y más sensato hallando y reteniendo hermosos libros antiguos que en mis intentos de enlazar amigablemente los destinos de otros seres con el mío”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Hesse estuvo casado tres veces; la primera de sus mujeres, Mía Bernoulli, hubo de ser internada en un sanatorio psiquiátrico, y poco después él mismo caía en tal depresión nerviosa que hubo de acudir a un psiquiatra, el Dr. Joseph Bernard Lang, discípulo de Jung.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Casa con Ruth Wenger en 1924; tres años después se divorcian a petición de ella. Finalmente, en 1931 se casa con la historiadora del arte Ninon Dolbin. Este matrimonio duró hasta la muerte de Hesse; Ninon sería una compañera fiel y eficaz, íntimamente ligada a la persona y obra de su marido.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Sería un trabajo ímprobo mencionar todas las obras que Hesse produjo a lo largo de su vida, muchas de ellas creaciones extraordinarias que no se parecen a ninguna obra escrita anteriormente, tienen su propio mundo con su propia atmósfera y su propio ecosistema vital. Ello no implica que Hesse esté cerrado al mundo; al contrario, se trata de abarcar todos los mundos, posibles o no, aceptarlos dentro de sí y cobijarlos en su vieja alma de lobo. Citaremos brevemente algunas obras:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;En 1899 aparece su primer libro de poemas, Canciones románticas, al que sigue Una hora después de la medianoche, una bellísima colección de nueve prosas de diferente extensión. En 1901 aparece Hermann Lauscher, y en 1904, Peter Camenzind, que es el relato del romanticismo, el amor a la Naturaleza y al paisaje. En 1906 aparece Bajo la rueda, en 1910 Gertrudis, en 1914 Rosshalde, un año después Knulp. El triunfo apoteósico llega en 1919, con Demian. Demian era la obra de una generación, la confesión de un siglo que había perdido el rumbo y extendía sus alas de nuevo hacia la esperanza, entre convulsiones profundas y anuncios de Apocalipsis. A partir de esta obra, se suceden los triunfos literarios más o menos rotundos, y el universo de Hermann Hesse recorre las bibliotecas de Europa, bruñido de personajes fantásticos, apocalípticos o entrañables. Es un ejército de libros para el recuerdo: El último verano de Klingsor, Siddartha, El viaje a Nüremberg, El lobo estepario, Narciso y Goldmundo, Viaje al Oriente, Libro de fábulas, Horas en el jardín, Páginas de recuerdo, El juego de los abalorios, Prosas tardías…&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Además, Hesse colaboró con artículos y recensiones en multitud de periódicos y revistas, fue cofundador de la revista März y fundador de Vivos voco. Ganador del Premio Fontane de Literatura 1919, elegido miembro de la sección de creación de la Academia Prusiana de las artes, Premio Goethe 1946, Premio Nobel 1946, doctor honoris causa de la ciudad de Berna en 1947, Premio Wilhelm Raabe en 1950, supervisó una publicación de su obra completa en 1952 con motivo de su 75 aniversario, Premio de la Paz de los libreros alemanes 1955 y Fundación del Premio Hermann Hesse, 1956. Todo un historial de triunfos académicos que jamás lograron satisfacerle. Algunos de estos premios se le concedieron después de la II Guerra Mundial, y Hesse sabía, en el fondo, que tenían poco que ver con su obra, que comportaban una especie de tributo diplomático al escritor alemán que se mostró hostil a los nazis y batalló dialécticamente contra muchos de ellos, no obstante haber sido amigos y compañeros de colegio durante la infancia. Pero los vencedores parecían no conocerle profundamente, parecían no saber que Hesse había dicho:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;“Un hombre capaz de comprender a Buda, un hombre que tiene noción de los genios y abismos de la naturaleza humana, no debería vivir en un mundo en el que dominan el common sense, la democracia y la educación burguesa”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;“(Hoy) surgen ideales como el del americano o el del bolchevique, que los dos son extraordinariamente “razonables” y que, sin embargo, violentan y despojan a la vida de un modo tan terrible, porque la simplifican de un modo tan pueril. La imagen del hombre, en otro tiempo un alto ideal, está a punto de convertirse en un cliché. Nosotros, los locos, acaso la ennoblezcamos otra vez”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Nuestro amante de las estrellas no estaba más cerca de nuestro bando. Su siglo le había dejado solo.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;Hay un último detalle que quiero mencionar. Nosotros admiramos la obra de Hesse, pero él no la amaba en absoluto. Escribió decenas de obras literarias que para nosotros son un tesoro, pero para él eran pobres, no le satisfacían lo más mínimo, consideraba a sus obras las migajas del festín del pasado clásico, la reminiscencia ridícula y mísera de los grandes astros órficos.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;“Una noche, cuando tenía 17 años, estaba leyendo el Zarathustra en mi querida buhardilla de estudiante y llegué a las páginas que contienen el canto de la noche. Jamás, en los casi sesenta años que han pasado, he olvidado esa hora, pues en ese momento adquirió sentido mi vida, en ese momento, como la luz del relámpago, me impresionó la maravilla del lenguaje, la inexpresable magia de la palabra; deslumbrado, contemplé un ojo inmortal, palpé una presencia divina y me entregué a ella, la acepté como destino, amor, fortuna y fatalidad. Después leí a otros poetas, encontré palabras más nobles, descubrí a Novalis, dulce como un sueño, suave como un sueño, cuyas palabras mágicas saben todas a vino y a sangre, y al fogoso joven Goethe, y a Goethe, el viejo, con su sonrisa misteriosa. Había personas que veían en mí un poeta, cuyos corazones servían de arpa a mis melodías. Pero basta ya de esto, basta. Llegó esa época en que toda nuestra generación se apartó de la poesía, en que todos advertimos como un escalofrío otoñal: ya se han cerrado las puertas del templo, ya es de noche, y cae la oscuridad sobre los bosques sagrados de la poesía, ningún contemporáneo puede encontrar el hilo mágico que permite adentrarse en lo divino. Todo calló, los poetas nos perdimos en silencio en la tierra decepcionada a la que se le había muerto el gran Pan”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(255, 255, 255); font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 17px; font-style: italic; font-variant: small-caps; font-weight: bold; background-color: rgb(212, 160, 0); "&gt;José Valentín&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-6319391348946773928?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/6319391348946773928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=6319391348946773928' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/6319391348946773928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/6319391348946773928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2011/12/el-universo-de-hermann-hes.html' title='El universo de Hermann Hesse'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-8187546708167040991</id><published>2011-10-27T10:25:00.000-07:00</published><updated>2011-10-27T10:26:17.867-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Rubén Darío: Amante de las mujeres y la belleza</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;div id="titulo" style="position: relative; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; width: 720px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;h1 style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 10px; display: block; font-size: 1.5em; border-bottom-width: thick; border-bottom-style: solid; border-bottom-color: rgb(212, 160, 0); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h1&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="destacado" style="position: relative; float: right; text-align: left; color: rgb(255, 255, 255); padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; margin-top: -10px; background-color: rgb(212, 160, 0); "&gt;&lt;p class="autor" style="font: italic small-caps bold 1.3em/normal Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; margin-top: 2px; margin-right: 2px; margin-bottom: 2px; margin-left: 2px; padding-top: 2px; padding-right: 2px; padding-bottom: 2px; padding-left: 2px; "&gt;Richard Clarke&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Rubén Darío galanteaba a las mujeres con la luminosidad de sus versos. Su alma gemela nunca apareció en su vida, o si apareció, murió, como murió su esposa, la poetisa Rafaela Contreras (Stella en sus versos).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;«has visto acaso el vuelo del alma de mi Stella,&lt;br /&gt;la hermana de Ligeia, por quien mi canto es a veces tan triste».&lt;/p&gt;&lt;img src="http://www.nueva-acropolis.es/cultura/img/Ruben-Dario.jpg" alt="Rubén Darío: Amante de las Mujeres y la Belleza" width="151" height="227" class="foto" style="margin-top: 3px; margin-right: 3px; margin-bottom: 3px; margin-left: 3px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; color: rgb(255, 255, 255); float: right; background-color: rgb(212, 160, 0); " /&gt;&lt;p&gt;Pero él buscaba incansablemente el arquetipo del amor en la tierra, y al no encontrarlo, tomó de María, la prometida de un general cubano, su sonrisa, como «el resplandor de una estrella que fuese alma de una esfinge», y de Julia «sus negros ojos que compartían la misma luz de Cleopatra».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los pasos de Rubén –hombre sensual, viajero y aventurero– cruzaron por muchos países, y tomaba de cada uno una fruta celeste en forma de belleza femenina, para inflamar sus versos de sensualidad y melodía. Pero Rubén, una vez conocida la España de sus sueños, y esa mujer de sangre y sol –entre ninfa y sirena– dejó de vagar para centrar su poesía en la mujer definitiva:&lt;/p&gt;&lt;p class="Articulo-Neg-Cursiva"&gt;«hermosa, carne ideal, grandes pupilas, algo de mármol, blanca luz de estrella, nerviosa, sensitiva … bellos gestos de diosa, tersos brazos de ninfa, lustrosa cabellera y ojeras que denuncian ansias profundas y pasiones vivas».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Quizás si Rubén hubiese encontrado esa mujer con nombre terrestre hubiese dejado de plasmar su imaginación divina:&lt;/p&gt;&lt;p class="Articulo-Neg-Cursiva"&gt;«en las llameantes alegrías, penas arcanas, desde en los suaves labios de las princesas hasta en las bocas rojas de las gitanas».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la época de Prosas Profanas casi todos sus poemas tienen una referencia al amor encarnado en una mujer siempre joven y bella. Rubén idealizaba a la mujer, viéndola como princesa, o como primavera con ansias profundas, o incluso como el alma de una estrella. En cierto modo Rubén rescató los antiguos valores de los trovadores, para quienes la mujer era una diosa virgen y madre de la Creación. Él no concebía más que perfecciones en la mujer y poseía el arte mágico y oculto de concentrarse en la pequeña luz de una vela en una habitación oscura, y hacerla cada vez más grande hasta iluminar la alcoba entera como si se tratase de la luz solar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Él mismo bebía su inspiración de los pechos del universo, para crear una poesía llena de curvas deliciosas e imágenes bellas y profundas. Rubén no participaba en absoluto de la decadencia de la poesía moderna que encontraba sus imágenes en la fealdad de la calle urbana. Al contrario, miraba hacia el cielo que le respondía con un granizo sagrado de imágenes que encerraban mensajes de «tierna beatitud» y «candor inefable», que elevaban el espíritu humano hasta las cumbres nevadas donde habitan los dioses.&lt;br /&gt;Leer la poesía de Rubén Darío es como bañarse en una mar dulce y salada, para salir limpio de cuerpo y de alma:&lt;/p&gt;&lt;p class="Articulo-Neg-Cursiva"&gt;«La madre mostraba al niño la paloma, y el niño, en su afán de cogerla, abría los ojos, estiraba los bracitos, reía gozoso; y su rostro al sol tenía como un nimbo; y la madre, con la tierna beatitud de sus miradas, con su esbeltez solemne y gentil, con la aurora en las pupilas y la bendición y el beso en los labios, era como una azucena sagrada, como una María llena de gracia, irradiando la luz de un candor inefable. El niño Jesús, real como un Dios infante, precioso como un querubín paradisíaco, quería asir aquella paloma blanca, bajo la cúpula inmensa del cielo azul».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La contemplación de la belleza física es solamente el umbral de la verdadera belleza que se encuentra, como todo, más allá de lo que se puede tocar y besar. Los consejos prácticos del gran filósofo clásico Epicteto –esclavo del secretario del Emperador Nerón– a los hombres, y en particular a los maridos, tratan de pasar el umbral de la belleza física y entrar en el vestíbulo de la belleza espiritual:&lt;/p&gt;&lt;p class="Articulo-Neg-Cursiva"&gt;«Mientras las mujeres son jóvenes, sus maridos no cesan de elogiar su belleza y de llamarlas queridas y hermosas. De modo que, viendo ellas que sus maridos no las consideran más que por su belleza corporal y por el placer que les procuran, no piensan sino en componerse y engalanarse y todas sus esperanzas parecen cifrarse en sus atavíos. Nada es, por consiguiente, más útil y necesario que esforzarse en demostrarles que se las honrará y respetará en tanto sean prudentes, pudorosas y modestas».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los valores del espíritu –que nada puede arrebatar, ni la muerte, que es, según Rubén, «esa muchacha joven y bella que nos corona de flores»– son la belleza interior de la prudencia, pudor y modestia. Lo que le raptaba el corazón a Rubén eran esas «muchachas olorosas de rostros sensuales», pero él buscaba algo dorado debajo de los pechos temblorosos. Buscaba un corazón lleno del oro de la bondad, aquella bondad que se puede ver en la sonrisa de una abuela, que es todavía capaz de iluminar los ojos de luz celeste de la belleza y amor interior. Rubén, después de los años de adoración y ceguera por las trenzas negras y abundantes de la mujer española, ya no podía ver la belleza como algo desligado del alma, y cuando se apagó la vela de la ilusión de la hermosura externa, era capaz de sentir esa belleza en un niño de tres años o en una mujer de ochenta. Y eso precisamente porque descubrió que un cuerpo bello no hace bella al alma, mientras que un alma bella sí podría hacer a un cuerpo bello. La fuente de un alma bella es la luz viva que irradia desde lo más hondo hasta iluminar rostro y ojos, porque «el rostro es el reflejo del alma».&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-8187546708167040991?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/8187546708167040991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=8187546708167040991' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/8187546708167040991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/8187546708167040991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2011/10/ruben-dario-amante-de-las-mujeres-y-la.html' title='Rubén Darío: Amante de las mujeres y la belleza'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-3311495258662511207</id><published>2011-07-21T02:56:00.001-07:00</published><updated>2011-07-21T02:56:51.066-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Cambios arquitectónicos y materiales del Gótico</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(54, 54, 54); font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; "&gt;&lt;div id="destacado" style="position: relative; float: right; text-align: left; color: rgb(255, 255, 255); padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; margin-top: -10px; background-color: rgb(212, 160, 0); "&gt;&lt;p class="autor" style="font: italic small-caps bold 1.3em/normal Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; margin-top: 2px; margin-right: 2px; margin-bottom: 2px; margin-left: 2px; padding-top: 2px; padding-right: 2px; padding-bottom: 2px; padding-left: 2px; "&gt;Julia Lorenzo&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los monumentos más importantes de la arquitectura gótica fueron destinados a fines religiosos y civiles. Su extensión geográfica corresponde a la difusión en Europa del cristianismo; el área del gótico engloba las Islas Británicas, Escandinavia, Países Bajos, Francia, los estados del Imperio Germánico, Península Ibérica, Italia, la orilla oriental del Adriático y las colonias latinas en Grecia y Asia Menor. Los países del gótico son de una diversidad morfológica, geológica o climática muy grande, lo que implica a veces modos de construir desiguales.&lt;/p&gt;&lt;img src="http://www.nueva-acropolis.es/cultura/img/Saint-denis.jpg" alt="Cambios arquitectónicos y materiales del Gótico" width="146" height="198" class="foto" style="margin-top: 3px; margin-right: 3px; margin-bottom: 3px; margin-left: 3px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; color: rgb(255, 255, 255); float: right; background-color: rgb(212, 160, 0); " /&gt;&lt;p&gt;La Francia septentrional de los siglos XII y XIII se cubrió de iglesias parroquiales, fundaciones de los señores feudales y ricas abadías. En otros países, sólo las ciudades de cierta importancia conocen la actividad monumental. Es posible considerar que la política meridional francesa, orientada hacia la Península Ibérica durante el último tercio del siglo XII, facilitara la penetración del gótico. Inglaterra mantiene la impronta del gótico hasta su arquitectura civil en el siglo XVI.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los principales promotores del arte gótico fueron los benedictinos (Inglaterra, Normandía, Francia). En el siglo XII, esta Orden había llegado a la cima de su poderío financiero y político, y emprendió construcciones o reconstrucciones grandiosas: Saint-Nicaise de Reims; Saint-Ouen de Rouen. En Inglaterra la abadía de Westminster y la reconstrucción de la catedral (benedictina) de Canterbury. Y también desde el principio, la nueva Orden del Císter estuvo asociada a la expansión de la arquitectura gótica. Si la primera arquitectura cisterciense fue románica (por su espíritu de pobreza), pronto llegaron estos monjes a convertirse en los principales propagadores del arte gótico. También los dominicos y franciscanos propagaron el gótico, así como las órdenes de Templarios y Hospitalarios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En cuanto a la dirección financiera y técnica, fue muy variable y compleja. Ciertas empresas reales o principescas (Sainte Chapelle de París) pudieron ser erigidas muy rápidamente, en cuatro o cinco años, gracias a los recursos financieros de los príncipes. En el caso de las grandes construcciones, como las catedrales, la financiación no podía quedar asegurada con la fortuna de los obispos o canónigos; se solicitaban donaciones, se hacían colectas, se establecían impuestos sobre ferias y mercados. Pero estos recursos eran precarios. Pocas catedrales fueron erigidas de una vez, en veinte o treinta años (como Chartres); la mayor parte comenzaban con entusiasmo y facilidades financieras, pero conocían dificultades que provocaban paros en los talleres, como por ejemplo en Reims, en que un conflicto entre la ciudad y el arzobispo paró el taller durante años.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los grandes talleres, como los de Colonia, Estrasburgo y Viena, nos han legado colecciones de planos y de diseños técnicos. Se poseen, además, cierto número de textos sobre la organización de los talleres. Son conocidos algunos maestros de obra alemanes, aunque la mayoría son anónimos, como el maestro de Saint-Denis. La mano de obra se agrupaba desde el siglo XIII en «logias» o «cofradías», las cuales tenían sus propias leyes para admitir, castigar o despedir a un albañil. Las aptitudes de un maestro de obra eran múltiples, pues no era solamente arquitecto o técnico, sino también autor de los trazados de las molduras, de la decoración ornamental, e incluso de la escultura y de la pintura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entre los elementos típicos de la arquitectura gótica, algunos como el arco apuntado son de origen oriental antiguo; el arte sasánida lo utilizó de forma habitual y lo transmitió al arte islámico desde el siglo VII. La historia de la bóveda sobre nervaduras entrecruzadas importa mucho más; los arquitectos romanos ya utilizaron muchas veces las nervaduras, pero no parece que éste sea su origen. Se ha demostrado que las bóvedas nervadas tuvieron su origen en Mesopotamia y en las primeras construcciones islámicas de Irán, aunque estas bóvedas no son exactamente los modelos de las góticas. La función constructiva y no decorativa de estos arcos cruzados es indiscutible, en muchas ocasiones no sustentan directamente la bóveda, sino que unos muretes en su extradós sustentan cubiertas planas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Sens, Saint Denis, Chartres y Reims.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Casi todos los historiadores están de acuerdo en que Saint-Denis y la catedral de Sens son los monumentos más importantes de la creación gótica, aunque ninguno de ellos se encuentra hoy en su estado primitivo. Sens es más arcaico. Su vasta planta, sin transepto, pero con deambulatorio, reproduce las plantas románicas. Su alzado de tres pisos deriva de las triples divisiones normandas o inglesas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Saint-Denis es más complejo y también más innovador. La obra es menuda, refinada, de una sutilidad excepcional. El grado de iluminación es sorprendente, mucho más que otras construcciones de este siglo. Así lo explica un texto escrito por el mismo Suger, el cual se maravilla de la luz continua de las ventanas, que ilumina todo el edificio con el asombroso resplandor de las vidrieras «elevando el espíritu desde lo material a lo inmaterial».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En cuanto a Chartres, la catedral románica de Nôtre-Dame del siglo XI ardió en 1194. Chartres era un centro de peregrinación muy importante, por lo que se recurrió a la generosidad de los fieles y las obras se realizaron con gran rapidez. Hoy parece confirmarse que la nave fue construida antes de 1210; en ella intervinieron varios arquitectos y su concepción fue revolucionaria en la evolución del arte gótico. La planta de Chartres es grandiosa. Comprende un doble deambulatorio con capillas. En el alzado interior y en la estructura general es donde se prueba su extraordinaria genialidad. Tiene un alzado de tres pisos con la catedral de Sens.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La catedral de Reims también es un edificio excepcional por su importancia histórica; fue la iglesia de las consagraciones de los reyes de Francia. Su planta es imitación de la de Chartres, así como el espacio interior. La historia de su construcción es muy complicada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La luz como símbolo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La bóveda de crucería, al transmitir las presiones a ciertos puntos de los que las recoge el arbotante, en sustitución del contrafuerte o las tribunas sobre las naves laterales, permitió la apertura de grandes vanos en el paramento comprendido entre los pilares. Así se eliminó el muro al perder su razón constructiva y se sustituyó por un paramento de vidrio de color. Por este sistema, el interior gótico permanece completamente aislado y desconectado lumínicamente del exterior.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los arbotantes, piezas fundamentales para el juego de fuerzas del edificio, se hallan situados al exterior, sin que desde dentro se permita imaginar los artificios que hacen posible que la estructura se mantenga en pie. Las catedrales de Reims, Amiens, León o la Sainte Chapelle de París ponen de manifiesto este hecho. La articulación de las vidrieras como un auténtico muro traslúcido creó un espacio determinado por una luz coloreada y cambiante. La luz gótica, a través de los colores de las vidrieras, confiere a los objetos una dimensión irreal, no natural. La idea de esta atmósfera fue el desarrollo de un simbolismo que relacionaba la luz con lo divino, tal y como lo experimentó el propio abad Suger.&lt;br /&gt;La función preferente que asume la vidriera en la arquitectura gótica clásica se proyecta en dos sentidos: 1) Como medio para la configuración simbólica del espacio. 2) Como «soporte» de contenidos iconográficos en relación con los programas figurativos de la catedral.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Simson dice: «La luz no natural del arte gótico se presenta como portadora de un mundo de imágenes, cuya potencia actúa con fuerza extraordinaria sobre el alma del hombre. La luz del interior gótico encarna la idea del símbolo de la Lux Espiritualis. El valor de la luz como símbolo de la Divinidad se prolonga durante la Edad Media hasta el punto de convertirse durante los siglos XII y XIII en el centro de toda reflexión sobre lo bello». Las vidrieras fueron comparadas frecuentemente con las imágenes de brillo y fulgor de las piedras preciosas. El monje Teófilo, a quien se deben las primeras y más completas noticias de los procedimientos técnicos para la realización de las vidrieras (1), habla del «inestimable brillo del vidrio».&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El abad Suger ponía de manifiesto el valor otorgado a las vidrieras, a través de las cuales podía trasladar su mente de lo material a lo inmaterial, de lo corpóreo a lo espiritual. El mismo abad dice que se embelesaba ante la belleza de la casa de Dios; las gemas multicolores le conducían a meditar sobre la diversidad de las virtudes sagradas. Esta luz no hay que considerarla como procedente de fuera, sino que dimana del interior, como si la catedral estuviese hecha de piedras preciosas dotadas de brillo propio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A finales del siglo XIII apareció un elemento nuevo en la pintura. Fue el color «amarillo de plata», que cambió por completo la fisonomía de las vidrieras y las posibilidades técnicas de los talleres. El amarillo de plata es una sal de plata que aplicada sobre el vidrio proporciona un color amarillo oro intenso. Con él se podían alterar los colores de base de los vidrios mismos, por ejemplo: un azul en verde, un rojo en naranja. Y aplicado sobre vidrio blanco, producía colores amarillos de extraordinaria intensidad. Debemos recordar que con frecuencia el oro se entendía como símbolo del sol y de la Luz (2).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(2) Además del monje Teófilo, nos han quedado otros testimonios sobre la composición y pintura de las vidrieras: el de Cennino Cennini, el de Guillermo Marcillat (a través de Vasari), un manuscrito de Francisco Herranz y un estudio de técnica y estética de las vidrieras de Viollet-le-Duc.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-3311495258662511207?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/3311495258662511207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=3311495258662511207' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3311495258662511207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3311495258662511207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2011/07/cambios-arquitectonicos-y-materiales.html' title='Cambios arquitectónicos y materiales del Gótico'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-3365452510652576900</id><published>2011-04-07T12:07:00.001-07:00</published><updated>2011-04-07T12:07:25.425-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biografias de Filósofos y escritores'/><title type='text'>Plotino</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(237, 117, 4); font-family: Arial; font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(26, 26, 26); font-size: 12px; font-weight: normal; "&gt;&lt;h2 class="color3" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 15px; padding-right: 0px; padding-bottom: 3px; padding-left: 0px; font-weight: bold; font-size: 1.333em; color: rgb(237, 117, 4); border-bottom-width: 1px; border-bottom-style: dashed; border-bottom-color: rgb(119, 119, 119); margin-bottom: 10px; "&gt;Plotino&lt;/h2&gt;&lt;img src="http://www.acropolis.org/images/img-biografias/biografia.jpg" width="270" height="245" class="img-right" style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; float: right; margin-left: 15px; " /&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; line-height: 1.667em; padding-top: 0.667em; padding-right: 0px; padding-bottom: 0.667em; padding-left: 0px; "&gt;Aunque se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, debemos suponerla en los primeros años del siglo III d. C. en Licópolis, ciudad de Egipto, la actual Assiut, en la margen izquierda del Nilo. Murió en 270, apróximadamente a los sesenta y seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se conoce su origen familiar, si bien no parece que fuese egipcio, sino quizá griego, en cuya lengua se expresa en sus escritos y disfrutó de la condición de ciudadano romano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La falta de datos sobre ese particular se justifica por parte de su discípulo y biógrafo Porfirio, al afirmar que "tenía el aspecto de quien se siente avergonzado de su cuerpo", de tal manera que eludía hablar de detalles de su vida personal y de su pasado. No festejaba más cumpleaños que los de Sócrates y Platón y para lograr un retrato suyo tuvieron que recurrir a un subterfugio, haciendo que un pintor memorizase sus rasgos con tal precisión como para reproducirlos después, sin que el Maestro se enterase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los veintiocho años sintió el anhelo de la filosofía y se trasladó a la ciudad de Alejandría, cuyo Museion y Biblioteca, fundados por Ptolomeo Soter en el siglo IV a.C., todavía irradiaban la potente luz de la búsqueda del conocimiento, si bien su actividad en época romana había derivado hacia la enseñanza, dejando de lado la investigación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, tras escuchar a varios de los más prestigiosos filósofos, se encontró con Amonio, apodado Sakkas, misterioso sabio que impartía sus lecciones en aquel centro, con quien permaneció por espacio de diez años. Amonio se dedicaba a formar a un numeroso grupo de discípulos en una escuela filosófica de tendencia ecléctica, que buscaba la verdad, conciliando las disciplinas y corrientes de pensamiento y creencias, por lo que eran llamados "filaleteos", amantes de la verdad. También es un enigma la identidad y origen de este Maestro que ejerció una gran influencia entre discípulos de tendencias diversas. Podemos vincular su escuela y enseñanzas a las del sacerdote egipcio Pot-Amun, el cual en los primeros tiempos de la dinastía de los Ptolomeos promovía el estudio comparado de las religiones egipcia, zoroastriana, judía, budhista y vedantina y las filosofías pitagórica, platónica y aristotélica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 38 años, Plotino, que había conocido los sistemas de pensamiento orientales en la escuela de Amonio, viajó a Oriente, participando en la comitiva imperial del joven Gordiano III, en su campaña de 242 contra el rey sasánida Sapor I. Pretendía "experimentar la filosofía que se practica entre los persas y la que florece entre los indios", según indica Porfirio, su discípulo y biógrafo. Se da la circunstancia que en el séquito del rey persa Sapor se encontraba Mani, reformador de la antigua religión zoroastriana y consejero del rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalizada la expedición, y tras la firma de la paz con los persas por parte del sucesor de Gordiano, Filipo el árabe, Plotino llega a Roma a la edad de cuarenta años, iniciando así una etapa de gran trascendencia en su vida. En la espaciosa casa de la viuda Gémina empieza a impartir sus lecciones. Poco a poco se va conformando una escuela filosófica en torno a él, integrada por discípulos a los que Porfirio identifica con detalle, entre los cuales se encontraban influyentes personajes de la ciudad: senadores y hasta el mismo emperador Galieno y su esposa Salonina se sintieron atraídos por sus enseñanzas. Esta amistad animó al filósofo a solicitar del emperador la concesión y restauración de las ruinas de una ciudad de filósofos que se decía que había existido en la Campania, para fundar allí una ciudad similar, regida por las leyes platónicas, que se llamaría "Platonópolis". Pero las intrigas y rivalidades políticas impidieron la realización de esta aspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela de Plotino estaba siempre animada con la presencia de muchos jóvenes con los que ejercía de tutor o consejero, y toda clase de gentes de la sociedad romana que acudían para consultarle sobre aspectos no sólo filosóficos, sino tan cotidianos como la correcta administración de sus bienes o herencias. Sus lecciones estaban abiertas a todos los públicos, pero un círculo interno de discípulos recibía una instrucción orientada al despertar del "hombre interior" al que se refería Platón, y a elevar el alma hacia la contemplación y el éxtasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solía retirarse a la Campania, a la finca de su amigo y discípulo, el médico Zeto de Arabia, y allí precisamente vivió sus últimos días, cuando ya había muerto Zeto, aquejado de una enfermedad que se ha identificado como "elephantiasis graecorum", parecida a la lepra. Sus últimas palabras fueron para su médico y fiel discípulo Eustoquio: "A ti te estoy esperando todavía. Esfuérzate por elevar lo que de divino hay en nosotros hacia lo que hay de divino en el universo", verdadera síntesis de su vida y doctrina. Era el año 270 y tenía sesenta y seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la muerte del Maestro, Porfirio que se encontraba en Sicilia, pues Plotino le había aconsejado emprender un viaje para superar una depresión, se hizo cargo de la Escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obras&lt;br /&gt;Plotino fue ante todo un Maestro, dedicado a enseñar a sus discípulos una sabiduría, recibida a su vez del enigmático Amonio, que podríamos calificar de mistérica, en el sentido su orientación hacia la vivencia y la elevación espiritual. Al principio, debido a un compromiso que habían adquirido los discípulos del sabio egipcio de no divulgar sus doctrinas, Plotino no escribía sus lecciones, pero transcurridos unos diez años desde el comienzo de su escuela en Roma, había comenzado a reunir en notas escritas los temas de sus lecciones. La llegada de Porfirio, el erudito filólogo tirio, resultó decisiva pues, a solicitud del Maestro, asumió la tarea de sistematizar y corregir tales escritos en un corpus coherente, las "Enéadas", obra constituida por seis libros de nueve tratados cada uno. La primera Enéada contiene los tratados de tipo ético, sobre las virtudes, el Bien primario y los otros bienes, la felicidad, la belleza... Las Enéadas segunda y tercera comprenden tratados sobre el cosmos en sus diversos aspectos tanto físicos - sobre las dos materias, la rotación celeste - como algo más metafísicos: sobre el amor, la fatalidad, la providencia, la eternidad y el tiempo, o la impasibilidad de las cosas incorpóreas, entre otros. Los tratados que integran la cuarta Enéada tienen como tema central el Alma: esencia, problemas, inmortalidad..., mientras que la quinta se refiere a la Inteligencia: las tres hipóstasis, la belleza inteligible, incluyendo lo que está más allá y las Ideas. Por último, la Enéada sexta se refiere a temas ontológicos, como los géneros del Ser, los Números, el Bien y el Uno....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La filosofía de Plotino se fundamenta en Platón, aportando una interpretación original, en la que detectamos las huellas de los sistemas de pensamiento orientales. Parte del planteamiento del problema original de la creación, en la que establece tres niveles, o hipóstasis: el Uno, la Inteligencia y el Alma. El Uno, como Primer Principio, crea mediante la emanación de su superabundancia, como una fuente que fluye sin agotarse jamás. No crea directamente el mundo, sino que lo hace mediante lo inteligible - las Ideas de Platón -, como una luz, como la imagen del Uno: es Nous, la Mente Universal. La Mente, a su vez, a través del Alma del mundo, que unifica la pluralidad de las almas, produce el mundo corpóreo o sensible, lo gobierna y lo ordena. El Alma del hombre procede de la parte superior del Alma universal. En el alma se encuentran el ser y el no ser, como si se tratase de un plano intermedio. La materia, con su pluralidad, recibe a las almas y las envuelve, las aprisiona y hace que olviden su origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misión del alma es liberarse de la materia, despertando en ella el anhelo de elevarse hacia lo Uno, de donde ultérrimamente procede. Hay dos vías de elevación. La primera vía parte desde abajo, y consiste en acercarse a lo inteligible, liberándose de lo sensible mediante la ciencia. La segunda vía es para los que han llegado ya a lo inteligible, y a su vez consiste en dos etapas: la música, el amor y la filosofía conducen a la primera etapa, y la segunda tiene su culminación en el instante del éxtasis, al que llega el alma mediante la interiorización, hasta hacerse semejante al Uno. Este es el proceso final de la filosofía para Plotino: la unión del alma con Dios, la liberación del alma de sus ataduras: "recogiéndose en sí misma, sin ver nada verá la luz, no como otra en otra cosa, sino como sí misma por ella misma, pura, brillante, instantáneamente de sí misma", dice Plotino en la Enéada quinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La influencia de la filosofía plotiniana fue muy amplia y extensa, configurando la corriente que conocemos como Neoplatonismo, con brillantes manifestaciones desde San Agustín, Escoto Eriúgena, Nicolás de Cusa, hasta Leibniz, Spinoza o Schelling. En el Renacimiento, Marsilio Ficino hizo de Plotino el Maestro inspirador de la Academia florentina de Villa Careggi.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-3365452510652576900?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/3365452510652576900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=3365452510652576900' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3365452510652576900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3365452510652576900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2011/04/plotino.html' title='Plotino'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-4879069397493750692</id><published>2011-01-26T08:22:00.000-08:00</published><updated>2011-01-26T08:23:25.943-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rescatando viejos textos'/><title type='text'>El Amor en la obra de Shakespeare</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; "&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;"Prestadme el lenguaje florido de todos los idiomas sonoros."&lt;br /&gt;"Un día, día funesto, el Amor, cuyo mes es siempre Mayo, vio una flor de las más bellas jugando en el aire caprichoso. A través de sus hojas aterciopeladas, la brisa, invisible, abríase camino."&lt;br /&gt;"La mano que da, por fea que sea, siempre tendrá un bello elogio."&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;Trabajos de Amor Perdidos. &lt;/em&gt;Shakespeare&lt;/p&gt;&lt;img src="http://www.nueva-acropolis.es/cultura/img/Mercader_Venecia.jpg" alt="El Amor en la obra de Shakespeare" width="138" height="198" class="foto" style="margin-top: 3px; margin-right: 3px; margin-bottom: 3px; margin-left: 3px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; color: rgb(255, 255, 255); float: right; background-color: rgb(212, 160, 0); " /&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Se ha dicho, muy acertadamente, que Shakespeare, como Esquilo, es una de las esfinges intelectuales de la Humanidad. Los significados de sus obras, el alcance que tienen, es cada vez mayor a medida que transcurren los siglos. El mismo pavor que debió sentir Edipo cuando la Esfinge le preguntó por la verdadera naturaleza del hombre es el terror místico y filosófico que experimentamos cuando leemos o vemos interpretadas las obras de este enigmático escritor.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Desde luego, sin desmerecer todo lo que hubiese leído o estudiado, la materia de sus obras es la vida misma, y lo que impulsa su pluma el viento de sabiduría de las edades. Sentía poco respeto por los eruditos que no unen sabiduría a erudición y que no usan sus conocimientos para desvelar los enigmas y problemas que la vida plantea: &lt;em&gt;"Poco han ganado nunca los estudiosos asiduos; solo una ruin autoridad emanada de los libros de otros"&lt;/em&gt;. La vida le proporciona los tipos, las experiencias. Su enorme (pavorosa más bien) madurez de alma le da las claves para interpretarlas, conferirles forma artística y sentido de unidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Jinarajadasa, un gran sabio hindú de este siglo, dijo que Shakespeare ofrece en sus obras una mente como un diamante de innumerables caras. Sea cual sea la imagen de la vida que se presente a este perfectísimo diamante, ésta se proyecta en infinitos ángulos, ofreciendo cada uno de ellos una respuesta a la cuestión que plantea. Cada espectador extraerá distintas lecciones, dependiendo de la naturaleza de su alma y también del momento anímico o las inquietudes que le ocupen. Así, cada una de sus obras puede disfrutarse miles de veces en las distintas edades del hombre, y siempre aparecen mensajes nuevos, matices distintos.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;No hay un solo problema relacionado con la condición humana que no esté excelsamente tratado en sus obras: la guerra, los valores morales, la medicina, la constitución del hombre, sus ocultos motores, la relación hombre-mujer, el sentido del dolor, la vida como un escenario, los enigmas del tiempo, la naturaleza del arte, los misterios de la realeza, las claves del conocimiento oculto, etc. Visto así, Shakespeare, quienquiera que fuese (llamo Shakespeare al autor de las obras) es uno de los más grandes filósofos y poetas que ha conocido la historia de Occidente.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Cada una de las imágenes vivas que aparecen en sus obras es como una semilla que puede abrirse en la imaginación del espectador, proyectándose en cientos de ramas y abarcando el espacio mental completo, sin que estas ramas pierdan su sentido de unidad, de árbol. Así son los conocimientos que se desprenden de sus obras. De una sola Idea irradian infinidad de ellas armónicamente. Cada Idea está representada por una imagen, por un juego de palabras.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Uno de sus grandes temas es el Amor. Amor y heroicidad se conjugan en sus obras creando una trama viva.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Eros es la gran fuerza que mantiene unidas y ensambladas cada una de las partes del Universo, y cada una de las partes de este otro universo que es el hombre. &lt;em&gt;"Este joven anciano, este enano gigante, Don Cupido, regente de las riquezas amorosas, dueño de los brazos cruzados"&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;El amor, para Shakespeare, se nutre con la mirada. Como repetirían los clásicos: con la mirada sensible, el amor sensible; con la mirada del alma, el amor del alma. &lt;em&gt;"Ignoras &lt;/em&gt;-dice una de sus heroínas-&lt;em&gt; que las miradas constituyen el alimento de mi alma"&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;"Verde&lt;/em&gt; -afirma- &lt;em&gt;es el color de los enamorados"&lt;/em&gt;. Del color verde del mar es la mirada del Amor según Shakespeare.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Las tradiciones ocultistas y filosóficas del Renacimiento, inspiradas en otras mucho más antiguas, explicaban que existen distintas formas de acercarse a lo divino, y que cada una de ellas está relacionada con un -digámoslo así- color. El verde es el color de los que se acercan al Misterio a través del amor de las Almas Gemelas. El verde es el color de los enamorados.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;"El Amor&lt;/em&gt; -dice Shakespeare- &lt;em&gt;es un espíritu familiar, el amor es un demonio; no hay más ángel malo que el amor. Sansón fue tentado y gozaba de prodigiosa fuerza. Salomón fue también seducido, y disfrutaba de gran Sabiduría. La flecha de Cupido es demasiado dura para la maza de Herakles y por ello, harto desigual para la espada de un español"&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;El tema del Amor es tan complejo como lo es el de la relación del hombre con su circunstancia. Shakespeare, en cada una de sus obras, lo trata desde un ángulo distinto, creando así toda una Doctrina del Amor. El tratamiento es el de un poeta, los ejemplos los de un sabio de madura experiencia, y la presentación se acompaña de un sentido del humor que no quita -sino todo lo contrario- dignidad a tan elevado asunto. Por ejemplo, queriendo mostrar la desesperación de un caballero que renegaba del Amor mientras caía fatalmente en sus redes:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;"&lt;em&gt;¡Cómo! ¡Yo! ¡Enamorado! ¡Haciendo la corte! ¡En busca de esposa! ¡De una mujer, que semejante a un reloj alemán, necesitará continuamente composturas, siempre desarreglado, nunca bien, por cuidados que se tengan en su marcha!(...) ¡Y yo suspiro por ella! ¡Velo por ella! ¡Ruego por ella! Vamos, es un tormento que me impone Cupido por haber ignorado el poder formidable de su débil poder! ¡Sea! ¡Amaré, escribiré, suspiraré, rogaré, cortejaré y exhalaré gemidos!"&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;El Amor y el Deseo, filosóficamente considerados, son un anhelo de completura, de hallar en el otro -o en lo otro- aquello que no sabemos encontrar en nuestro interior. Eros, el más antiguo de los Dioses en la Teogonía de Hesíodo, es la fuerza que lleva del Ser al no-Ser, tratando de volver a encontrar el Ser. El Amor, la búsqueda de perfección, hace girar los mundos e impulsa la existencia en todas sus gradaciones. Es por amor que el Principito inicia su peregrinaje por una serie de planetas, incluida la Tierra, para volver de nuevo, transmutado, a su propio mundo, donde se encuentra la rosa que ama. Si en el Amor o en el Deseo hallamos la respuesta en lo que no somos, y que por tanto buscamos, en el Entusiasmo ("Dios en nosotros" es el significado etimológico) cesa esta búsqueda hacia afuera y se empieza a hallar la Fuerza y la Gracia dentro. Hay quien piensa que está escrito en la historia futura de la Humanidad que el Amor se vaya gradualmente transformando en Entusiasmo. Sólo el Entusiasmo vence con sus propias armas al Amor. Y es por ello que Shakespeare afirma:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;"Que San Dioniso nos defienda de San Cupido"&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Otro de los temas recurrentes en las comedias de Shakespeare es el del andrógino. Cuando quiere dibujar la más acabada perfección de una dama, en El Mercader de Venecia, hace que las difíciles circunstancias la obliguen a vestirse de hombre, cautivando en esta nueva forma el amor fraternal de caballeros y la pasión de las mujeres. Esto ha llevado a comentadores poco profundos a afirmar que Shakespeare era homosexual. En realidad está mostrando que la perfección se halla relacionada con el andrógino, con la superación de los sexos. El sexo surge de la polaridad omnipresente en la Naturaleza, que impulsa hacia afuera a los seres para perpetuar su imagen en sus hijos. Tal y como ocurre en el Quijote, cuando la amada inmortal se perciba dentro y no fuera, cuando esta perfecta polaridad no rebase los límites de la propia alma -y como efecto, tampoco los límites del cuerpo-, surgirá el andrógino, símbolo de la perfección en toda la tradición cabalista y en el Humanismo filosófico del siglo XVI.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Recordemos algunas de las facetas del Amor que Shakespeare presenta genialmente en sus obras:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Enrique V&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; desarrolla los principios del amor como conquista. Este héroe, tras vencer a los franceses, debe conquistar el amor de su amada, hija del rey vencido. Su cortejo se asemeja en lo psicológico a la toma de una fortaleza. Es el modo de matrimonio que los hindúes, en sus Leyes de Manú, exigen a los guerreros.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;El Mercader de Venecia&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, el amor es el fruto del discernimiento del alma. La atracción que experimentan los protagonistas es la de los iguales. En ambos reside, inmaculado, el principio de lo justo, y esto provoca la atracción de sus almas y de sus cuerpos.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En&lt;em&gt; &lt;strong&gt;El Rey Lear&lt;/strong&gt;, &lt;/em&gt;el amor es la piedad filial de una hija a su padre, y todas las pruebas que debe pasar dan fe de su elevación y pureza.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Hamlet&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; triunfa la duda, no el amor. El príncipe de Dinamarca rechaza a Ofelia, la única que hubiese podido darle una respuesta a su encrucijada existencial. Muere el amor, fracasa el hombre y enloquece la mujer. Verificando una vez más su enseñanza: &lt;em&gt;"Ellas &lt;/em&gt;-las damas-&lt;em&gt;contienen y nutren al Universo entero. Sin ellas nadie puede sobresalir en nada"&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;(Trabajos de Amor Perdidos)&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Otelo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; se expone el reverso oscuro del amor, los celos, y cómo estos van desgarrando y sumergiendo en el barro y en la bestialidad el corazón del hombre. Los celos, ese "demonio de ojos verdes", no afectan la lealtad de un corazón inmaculado como el de Desdémona. Cuanto más se rebaja la imagen de Otelo, más se eleva la de esta heroína hasta ascender a la región inmortal de la que vino.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;La Tempestad&lt;/strong&gt;,&lt;/em&gt; Shakespeare desarrolla la necesidad de las pruebas que debe superar el amante para hacerse merecedor de su amada. Sin estas pruebas el matrimonio no es legítimo para la Naturaleza. En esta obra hay una escena en que los Elementales de la Naturaleza escenifican un matrimonio de los Dioses, y el nacimiento del Amor, como una enseñanza inolvidable para el futuro matrimonio de los jóvenes amantes.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Sueño de una Noche de Verano&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;se canta al amor como el embeleso de la existencia, la ilusión luminosa que vence todas las reglas de la razón y que une a hombres y Dioses.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;La doma de la bravía&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;el amor se vive como un dominio, como el señorío que ejerce, con una voluntad inquebrantable, el hombre sobre la Naturaleza, representada por la mujer rebelde. Dice también del amor entre el Espíritu y la psique rebelde, y cómo este amor solo puede mantenerse por la perfecta sujección del primero sobre el segundo.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Antonio y Cleopatra&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; habla del amor como un poder que anonada. Venus adormece y vence a Marte, decían los clásicos. El ardor guerrero de Antonio se va debilitando y se extingue ante la belleza y encantos de su amada. Ambos se apartan de los cauces de la existencia, dejan de responder (aparentemente) ante su destino histórico. Pero el amor, que había anonadado su existencia material, resurge victorioso tras la muerte.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Julio César&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; se exponen los sagrados deberes de los amantes que han unido sus vidas en el matrimonio.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;*&lt;strong&gt; &lt;em&gt;Romeo y Julieta&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es la más bella historia de amor que jamás se haya escrito. Es el amor de las almas gemelas que se encuentran. Aquí no son necesarias las pruebas, los trabajos, la conquista, la devoción. Las almas se reconocen, se unen y se consumen en un mismo fuego, más allá del destino trágico. La prueba es obedecer al corazón. El compromiso surge del reconocimiento. Es el amor que en la India llaman de los "cantores celestes", una bendición del cielo que desciende sobre las almas despiertas y exige eterna fidelidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;* En &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Trabajos de Amor Perdidos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; se narra cómo unos nobles pretenden cerrar las puertas del Amor para entregarse a la austeridad, al estudio y la mortificación. El Amor finalmente entra, rompiendo todas las barreras y exigiendo los más duros trabajos a aquellos que quisieron renegar de él. En esta obra aparece una de las mejores exposiciones de la naturaleza del Amor en sí misma.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;El personaje principal de esta obra es Berowne, ardiente, apasionado, de enorme penetración, lucidez mental, ingenio y gracia en la expresión. Francis Yates insiste en que el modelo de este personaje teatral es Giordano Bruno; (véase la similitud de nombres), quien precisamente, y en Inglaterra, en los mismos años, escribió sus &lt;em&gt;Heroicos Furores&lt;/em&gt;, que es un tratado del amor heroico y místico. Giordano Bruno y el autor de las obras de Shakespeare habrían coincidido en la corte de Isabel y la impresión que causara el filósofo italiano en el dramaturgo inglés debió de ser profunda e indeleble.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Si, como antes explicábamos, &lt;em&gt;Trabajos de Amor Perdidos&lt;/em&gt; es una de las comedias donde Shakespeare trata con más precisión el tema del amor en sí, el himno (no podemos dar otro nombre a este fragmento de la obra) que hace Berowne al Amor es el corazón de la obra. Todos los rasgos del Amor, todo su vigor como fuerza viva de la Naturaleza se hallan aquí palpitantes:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;"De los ojos de las mujeres obtengo esta doctrina. Ellas son la base, los libros, las academias de donde brota el verdadero fuego de Prometeo(...).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Porque ¿existe en el mundo un autor capaz de enseñar la belleza como los ojos de una mujer? La ciencia no es más que un aditamento de nuestra individualidad. Allí donde estamos, nuestra ciencia reside también. Pues, cuando nos contemplamos en los ojos de una mujer ¿no vemos en ellos, asimismo, nuestra ciencia? (...).&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;El amor, aprendido primero en los ojos de una dama, no sólo no vive encerrado en el cerebro, sino que, con la movilidad de todos los elementos, se propaga tan rápidamente como el pensamiento en cada una de nuestras facultades y les infunde un doble poder, multiplicando sus funciones y sus oficios. Añade a los ojos una segunda vista de valor inestimable. Los ojos de un enamorado penetran más que los del águila; sus oídos perciben el murmullo más ligero, que escapa al oído receloso del ladrón; su tacto es más fino, más sensible que las tiernas antenas del caracol en su concha espiral; su lengua, más refinada que la del goloso Baco. Y en cuanto a su valor, ¿no es Amor un Hércules encaramándose de continuo a los árboles de las Hespérides? Sutil como una esfinge; tan acariciador y musical como el laúd del brillante Apolo, que tiene por cuerdas sus cabellos. Cuando habla el Amor, enmudecen todos los dioses para escuchar la armonía de su voz. Jamás poeta alguno osó tomar la pluma para escribir, antes que a su tinta se mezclasen las lágrimas del Amor. ¡Oh! Entonces es cuando sus cánticos embelesan los oídos más duros e infunden a los tiranos una dulce humildad. Tal es la doctrina que extraigo de los ojos de las mujeres, que centellean siempre como el fuego de Prometeo. Ellas son los libros, las artes, las academias, contienen y nutren al Universo entero. Sin ellas, nadie puede sobresalir en nada."&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 17px; font-variant: small-caps; font-weight: bold; "&gt;José Carlos Fernández&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-4879069397493750692?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/4879069397493750692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=4879069397493750692' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/4879069397493750692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/4879069397493750692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2011/01/el-amor-en-la-obra-de-shakespeare.html' title='El Amor en la obra de Shakespeare'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-7694461910721469359</id><published>2010-11-24T10:45:00.000-08:00</published><updated>2010-11-24T10:47:00.116-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biografias de Filósofos y escritores'/><title type='text'>El universo de Hermann Hesse</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Verdana, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; "&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;No puedo adjudicarme el título de sabio. He sido un hombre que busca, y aún lo sigo siendo; pero ya no busco en las estrellas y en los libros, sino que comienzo a escuchar las enseñanzas que me comunica mi sangre. Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas. Tiene un sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañándose a sí mismos.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;&lt;em&gt;(H. Hesse)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://www.nueva-acropolis.es/cultura/img/hesse.jpg" alt="El universo de Hermann Hesse" width="350" height="391" class="foto" style="margin-top: 3px; margin-right: 3px; margin-bottom: 3px; margin-left: 3px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; color: rgb(255, 255, 255); float: right; background-color: rgb(212, 160, 0); " /&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Resulta difícil hablar de él porque, para muchos de nosotros, es un personaje completamente actual, que adquiere cada vez una mayor vigencia. Creo no exagerar en absoluto si digo que su fama literaria se ha extendido y ha crecido de manera extraordinaria en nuestros días, ha traspasado fronteras y demarcaciones, barreras y diques que la vida tiende, y como una ancestral fuerza de la Naturaleza, como el fuego, el aire o el agua, ha extendido su mágico imperio a todos los rincones del globo. En efecto, día a día, muchos jóvenes, entre los que me cuento con orgullo, han devorado sus páginas ávidos de néctar, de inteligencia prohibida, de espíritu nuevo, de vanguardia y entusiasmo, de desafío clasicista ante un mundo ridículo y gris que desprecia a los hombres y mujeres selectos y condena lo que no comprende, solo porque le resulta extraño.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Acaso se me acuse de exagerado si afirmo que Hermann Hesse es el más grande autor literario del siglo XX. Sí, ya sé, hay otros; están Rabindranath Tagore y Khalil Gibrán, abanderados de la milenaria lírica hindú, y Rubén Darío y Amado Nervo, y Stephan Zweig y Yukio Mishima, y Anatole France y Mario Roso de Luna, que es, en sus ricos juegos floridos, tan grande y tan entrañable como en sus más oscuras prédicas históricas. Y Ricardo Wagner, que ha sido apreciado como músico, pero jamás como el autor dramático de helénica grandeza que ha configurado sus tragedias literarias.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Hesse es el más loco de todos. No admite réplica o parangón. Es, a un tiempo, divino y demoníaco, ángel de la música y lobo de las estepas, el encantador Rafael y el orgulloso Lucifer.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;No pretendo iniciar una biografía en el sentido estricto. Estas figuras tienen su más alto valor en el hecho de haber cabalgado toda su vida a horcajadas entre lo mágico y lo cotidiano. Por eso intentaré trazar las líneas borrosas, difuminadas, de una biografía abierta, intercalando elementos estrictamente históricos con fragmentos de sus obras, fantasías de rico colorido surgidas de su propia pluma. Es al lector a quien corresponde discernir qué pertenece al terreno estrictamente imaginario, que es vida esencia, hecha literatura, de la propia historia de un hijo de las musas llamado Hermann Hesse.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Nace en la pequeña ciudad de Kalw, en la Selva Negra, el 2 de julio de 1877. “Nací hacia finales de la época moderna, poco antes de iniciarse el retorno a la Edad Media, bajo el signo de Sagitario y la benévola influencia de Júpiter”, afirma Hesse en el Compendio Biográfico.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;En el diván de la infancia, bajo un hermoso cofre custodiado por siete llaves maestras, el niño desempolvó los ropajes de antiguos dioses, hadas y guerreros. En todo este proceso tuvo importante papel su abuelo, Kart Hermann Hesse, médico de distrito y consejero estatal. Se le describe como un hombre de una vivacidad extraordinaria. Vivió muchos años, noventa y cuatro, y se cuenta, como señal de su espíritu juvenil y de su fuerza, que gustaba de patinar sobre hielo y de encaramarse a los árboles a coger frutas, prácticamente hasta sus últimos días. Hesse jamás llegó a conocerle personalmente y, sin embargo, aunque parezca imposible, este personaje, que sólo llegó a oídos del niño a través de las historias de su madre, creció en magnitud e intensidad y llegó a hacerse más importante que los propios padres.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;“En la gran biblioteca de mi abuelo había un libro desmesuradamente grande y pesado; lo consultaba y leía a menudo. Aquel libro inagotable contenía antiguos grabados fantásticos (…) Había un relato, infinitamente bello e incomprensible, que solí leer a menudo. Tampoco lograba encontrarlo siempre, el momento debía ser favorable; a veces había desaparecido por completo y permanecía oculto, otras parecía haber cambiado de sitio, en ciertas ocasiones la lectura resultaba extraordinariamente agradable y casi comprensible, en otras totalmente oscura y hermética como la puerta de la buhardilla, tras la cual a veces podía oírse la risa o los gemidos de los fantasmas en la oscuridad. Todo estaba lleno de realismo y también de magia; ambas cosas medraban íntimamente unidas, las dos me pertenecían”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Como explica el primer biógrafo y amigo de Hesse, Hugo Ball, en aquel hogar de Kalw se cruzaban los más diversos caminos de carácter nacional: el hanseático, el báltico, el estoniano, el ruso, el suavo y el suizo. El Dr. Gundert, el otro abuelo de Hesse, era un entusiasta lector de literatura, y todo ello contribuía a prefigurar ese exotismo desbordante del diván de nuestro aprendiz de mago: “Y en la vitrina (…) había guardados, colgados y tirados, muchos otros entes y utensilios, cadenas de cuentas de madera semejantes a rosarios, rollos de hojas de palma grabadas con antiguos grafismos indios, tortugas talladas en piedra verde, estatuillas de dioses de madera, cristal, cuarzo, arcilla, colchas de seda y de lino bordadas, vasos y fuentes de latón, y todo ello procedía de la India y de Ceilán, la isla paradisíaca de los helechos y las costas orladas de palmeras y los suaves cingaleses de ojos de ciervo, procedía de Siam y de Birmania, y olía a mar, a selva y lejanía, a canela y sándalo, había pasado por manos morenas y amarillas, lo habían humedecido las lluvias tropicales y el agua del Ganges, lo había quemado el sol ecuatorial y había recibido la sombra de la selva. Y todas esas cosas pertenecían al abuelo, y él, el viejo, respetable, fuerte, con su ancha barba blanca, omnisapiente, más poderoso que el padre y la madre, él poseía muchas otras cosas y poderes (…) Comprendía todas las lenguas que hablan los hombres, más de treinta, tal vez incluso las de los dioses, posiblemente también el lenguaje de las estrellas”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Con Hesse, nunca sabemos en realidad de qué habla el autor. Ninguno de sus relatos presenta una lectura única. Este, por ejemplo, podría muy bien hablarnos de los orígenes de la Humanidad, de la Historia primitiva y nebulosa. Dicen las tradiciones ocultistas que en un remoto pasado los dioses y los hombres convivieron juntos, y compartieron una misma tierra y un mismo cielo. Es, pues, probable que Hesse se refiera más a la infancia de la Humanidad que a la suya propia. El “abuelo” es la personificación de los antiguos héroes legendarios, a caballo entre la leyenda y el verismo.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Así es toda su obra. Manifiesta unas cosas y simboliza otras. Para Hesse, el mundo es como un bosque en que los objetos materiales tienen una existencia –no absoluta– y una certeza de ser. Pero las sombras invisibles, las intuiciones del alma y los destellos fugaces son interpretados como enigmáticos designios del más allá, y son igualmente reales, incluso más que el mundo concreto con sus imágenes coherentes y sus reglas fijas.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;El hogar de los Hesse era un pequeño mundo de clase media ilustrada, dominado por la bondadosa sabiduría del abuelo y la fantasía y el amor de la madre. Una foto del escritor a los cuatro años nos presenta unos rasgos definidos de voluntad e inteligencia en el rostro del pequeño. Una anécdota narrada por su madre en el diario nos dibuja impecablemente al diablillo de la Selva Negra: “La otra noche estaba en la cama cantando largamente una melodía propia con un poema de su invención, y le dijo a su papá: “Mira, canto tan bien como las sirenas y soy tan malo como ellas”. Es la herencia rebelde y crónica de un autor maldito por excelencia, amiguito de los faunos, los centauros, las sílfides y las hermosas tradiciones paganas condenadas por la Iglesia.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Sea como fuere, Hesse siempre conservó a flor de piel los hermosos recuerdos de sus primeros años. “Entonces se elevaban los árboles a las alturas con tanta alegría y arrogancia, crecían en el jardín los narcisos y los jacintos en tan esplendorosa belleza; y los hombres, que todavía conocíamos poco, nos trataban con ternura y bondad, porque sentían aún en nuestra frente lisa el hálito de lo divino, del que no sabíamos nada y que en el ímpetu del crecimiento se nos perdió sin querer y sin saberlo. ¡Qué muchacho tan tremendo e indómito fui, cuántas preocupaciones causé de pequeño a mi padre y cuántos suspiros y angustias a mi madre!... y, no obstante, también mi frente reflejaba el esplendor de Dios, y cuanto miraba era hermoso y vivo, y en mis pensamientos y sueños, aunque no fueran de carácter piadoso, entraban y salían hermanados los ángeles, los milagreros y los cuentos de hadas”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Su airado comportamiento en casa, pero también su excelente capacidad para el estudio, da lugar a que sus padres decidan mandarlo a estudiar un año al colegio latino de Goppingen, para posteriormente ingresarlo en la escuela monacal de Maulbroon –Mariabroon en Narciso y Goldmundo–, donde estudiaría teología. El desenlace es dramático. El poeta se fue del rígido convento que, en el nombre de Dios, se dedicaba a clavar dogmas punzantes en el alma de los jóvenes. Después de una intensa búsqueda de la policía por bosques, ríos y lugares adyacentes, logran encontrarlo aterido de frío y a las puertas de la muerte. Esta triste experiencia escolástica quedaría después plasmada en muchas de sus obras, fundamentalmente dos: Bajo las ruedas y Berthold. Esta última es una de las grandes obras olvidadas de Hesse; en ella narra la experiencia de un novicio que queda deslumbrado ante el desfile de un ejército imaginario, que desvía su carrera eclesiástica para siempre: “Aquel tumulto, que Berthold contempló con deleite, miedo y ardiente curiosidad, rasgó con repentina brusquedad el satisfecho círculo estrecho de su pequeño mundo infantil y abrió por primera vez el mundo a sus miradas. Había oído hablar de países lejanos, de reyes y príncipes, soldados, guerras y batallas, y se había hecho imaginaciones audaces y multicolores (…) Allí había esplendor, gallardía, salvaje orgullo, colores vivos, penachos de plumas, el encanto de la guerra y del heroísmo (…) Aspiró con afán el fuerte aroma de lo nuevo, indómito, extraño en su alma indefensa de muchacho.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Las imágenes guerreras son una metáfora de las huestes de Maya, el mundo de vivas impresiones y colores que rapta el alma del muchacho y le devuelve a las aguas de la vida, lejos de una isla monacal donde se exigía demasiado y no se ofrecían a cambio los verdaderos frutos de la sabiduría que deseaba el poeta.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;“Aún no era de noche cuando abandonó con paso sosegado la ciudad, vestido con su hábito negro, debajo del cual llevaba, sin embargo, los vestidos de lino de un campesino y dos ducados. Rhin arriba soplaba un recio viento vespertino, y cuando en Colonia empezaron a sonar las campanas y Berthold volvió por un instante la mirada atrás, entrevió las altas torres de la ciudad grises y como fantasmas en la bruma del anochecer. El hábito negro, arrollado alrededor de un buen guijarro, yacía ya en el río. Su camino conducía hacia Westfalia, donde esperaba encontrar reclutadores para desaparecer a la sombra de las banderas y en el estruendo que la guerra”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Allí quedaron, enterrados bajo el imaginario río, los amables fantasmas cristianos de Hesse. Pero la historia no acaba aquí. Sus padres le llevaron a un famoso teólogo para que le exorcizara, en un desesperado intento, por parte de sus educadores, de extirpar los terribles demonios de su ánima. ¡Alabado sea el Señor! El resultado de todo ello fue un intento de suicidio por parte de Hesse, que, afortunadamente, no llegó a culminarse.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;El paso siguiente fue su reclusión en una residencia para niños impedidos, donde Hesse debía trabajar como cuidador de los enfermos. Pero también esta oportunidad fue malograda y hubo de ser transferido a Bad Cannstadt, donde terminó sus estudios de bachiller.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Nuestro autor inicia un proceloso recorrido por los oficios más dispares, como librero, jardinero o relojero. En todos ellos duró muy poco. El único digno de destacar por la animación que Hesse le dedicó fue el trabajo en la librería, que le exigía una jornada laboral de doce horas diarias. Más tarde diría, en El Novalis: “Me oriento más fácilmente en el abigarrado mundo de los libros que en el embrollo de la vida, y he sido más feliz y más sensato hallando y reteniendo hermosos libros antiguos que en mis intentos de enlazar amigablemente los destinos de otros seres con el mío”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Hesse estuvo casado tres veces; la primera de sus mujeres, Mía Bernoulli, hubo de ser internada en un sanatorio psiquiátrico, y poco después él mismo caía en tal depresión nerviosa que hubo de acudir a un psiquiatra, el Dr. Joseph Bernard Lang, discípulo de Jung.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Casa con Ruth Wenger en 1924; tres años después se divorcian a petición de ella. Finalmente, en 1931 se casa con la historiadora del arte Ninon Dolbin. Este matrimonio duró hasta la muerte de Hesse; Ninon sería una compañera fiel y eficaz, íntimamente ligada a la persona y obra de su marido.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Sería un trabajo ímprobo mencionar todas las obras que Hesse produjo a lo largo de su vida, muchas de ellas creaciones extraordinarias que no se parecen a ninguna obra escrita anteriormente, tienen su propio mundo con su propia atmósfera y su propio ecosistema vital. Ello no implica que Hesse esté cerrado al mundo; al contrario, se trata de abarcar todos los mundos, posibles o no, aceptarlos dentro de sí y cobijarlos en su vieja alma de lobo. Citaremos brevemente algunas obras:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;En 1899 aparece su primer libro de poemas, Canciones románticas, al que sigue Una hora después de la medianoche, una bellísima colección de nueve prosas de diferente extensión. En 1901 aparece Hermann Lauscher, y en 1904, Peter Camenzind, que es el relato del romanticismo, el amor a la Naturaleza y al paisaje. En 1906 aparece Bajo la rueda, en 1910 Gertrudis, en 1914 Rosshalde, un año después Knulp. El triunfo apoteósico llega en 1919, con Demian. Demian era la obra de una generación, la confesión de un siglo que había perdido el rumbo y extendía sus alas de nuevo hacia la esperanza, entre convulsiones profundas y anuncios de Apocalipsis. A partir de esta obra, se suceden los triunfos literarios más o menos rotundos, y el universo de Hermann Hesse recorre las bibliotecas de Europa, bruñido de personajes fantásticos, apocalípticos o entrañables. Es un ejército de libros para el recuerdo: El último verano de Klingsor, Siddartha, El viaje a Nüremberg, El lobo estepario, Narciso y Goldmundo, Viaje al Oriente, Libro de fábulas, Horas en el jardín, Páginas de recuerdo, El juego de los abalorios, Prosas tardías…&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Además, Hesse colaboró con artículos y recensiones en multitud de periódicos y revistas, fue cofundador de la revista März y fundador de Vivos voco. Ganador del Premio Fontane de Literatura 1919, elegido miembro de la sección de creación de la Academia Prusiana de las artes, Premio Goethe 1946, Premio Nobel 1946, doctor honoris causa de la ciudad de Berna en 1947, Premio Wilhelm Raabe en 1950, supervisó una publicación de su obra completa en 1952 con motivo de su 75 aniversario, Premio de la Paz de los libreros alemanes 1955 y Fundación del Premio Hermann Hesse, 1956. Todo un historial de triunfos académicos que jamás lograron satisfacerle. Algunos de estos premios se le concedieron después de la II Guerra Mundial, y Hesse sabía, en el fondo, que tenían poco que ver con su obra, que comportaban una especie de tributo diplomático al escritor alemán que se mostró hostil a los nazis y batalló dialécticamente contra muchos de ellos, no obstante haber sido amigos y compañeros de colegio durante la infancia. Pero los vencedores parecían no conocerle profundamente, parecían no saber que Hesse había dicho:&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;“Un hombre capaz de comprender a Buda, un hombre que tiene noción de los genios y abismos de la naturaleza humana, no debería vivir en un mundo en el que dominan el common sense, la democracia y la educación burguesa”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;“(Hoy) surgen ideales como el del americano o el del bolchevique, que los dos son extraordinariamente “razonables” y que, sin embargo, violentan y despojan a la vida de un modo tan terrible, porque la simplifican de un modo tan pueril. La imagen del hombre, en otro tiempo un alto ideal, está a punto de convertirse en un cliché. Nosotros, los locos, acaso la ennoblezcamos otra vez”.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Nuestro amante de las estrellas no estaba más cerca de nuestro bando. Su siglo le había dejado solo.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;Hay un último detalle que quiero mencionar. Nosotros admiramos la obra de Hesse, pero él no la amaba en absoluto. Escribió decenas de obras literarias que para nosotros son un tesoro, pero para él eran pobres, no le satisfacían lo más mínimo, consideraba a sus obras las migajas del festín del pasado clásico, la reminiscencia ridícula y mísera de los grandes astros órficos.&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(54, 54, 54); "&gt;“Una noche, cuando tenía 17 años, estaba leyendo el Zarathustra en mi querida buhardilla de estudiante y llegué a las páginas que contienen el canto de la noche. Jamás, en los casi sesenta años que han pasado, he olvidado esa hora, pues en ese momento adquirió sentido mi vida, en ese momento, como la luz del relámpago, me impresionó la maravilla del lenguaje, la inexpresable magia de la palabra; deslumbrado, contemplé un ojo inmortal, palpé una presencia divina y me entregué a ella, la acepté como destino, amor, fortuna y fatalidad. Después leí a otros poetas, encontré palabras más nobles, descubrí a Novalis, dulce como un sueño, suave como un sueño, cuyas palabras mágicas saben todas a vino y a sangre, y al fogoso joven Goethe, y a Goethe, el viejo, con su sonrisa misteriosa. Había personas que veían en mí un poeta, cuyos corazones servían de arpa a mis melodías. Pero basta ya de esto, basta. Llegó esa época en que toda nuestra generación se apartó de la poesía, en que todos advertimos como un escalofrío otoñal: ya se han cerrado las puertas del templo, ya es de noche, y cae la oscuridad sobre los bosques sagrados de la poesía, ningún contemporáneo puede encontrar el hilo mágico que permite adentrarse en lo divino. Todo calló, los poetas nos perdimos en silencio en la tierra decepcionada a la que se le había muerto el gran Pan”.&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 17px; font-style: italic; font-variant: small-caps; font-weight: bold; "&gt;José Valentín&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-7694461910721469359?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/7694461910721469359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=7694461910721469359' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/7694461910721469359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/7694461910721469359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2010/11/el-universo-de-hermann-hesse.html' title='El universo de Hermann Hesse'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-3680744590487801435</id><published>2010-09-23T11:52:00.000-07:00</published><updated>2010-09-23T11:54:44.195-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>ALEJANDRO, EL GRANDE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TJuiXkdnmfI/AAAAAAAACl8/iGKWFEuVFI4/s1600/alejandromagno.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 182px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TJuiXkdnmfI/AAAAAAAACl8/iGKWFEuVFI4/s200/alejandromagno.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5520184294081272306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="3"&gt;&lt;h1 style="font-size: 16pt; font-weight: bold; color: rgb(221, 51, 51); "&gt;ALEJANDRO, EL GRANDE&lt;/h1&gt;La búsqueda de la tumba de Alejandro ha sido objeto de numerosas expediciones, que se cifran en unas 150 solo en el siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas figuras históricas han despertado mayor interés y debate sobre las vicisitudes que acompañaron su vida y su muerte como la del joven rey macedonio, hijo de Olympia y de Filipo II y continuador de su obra con una potencia conquistadora que le llevó a unir Oriente y Occidente con lazos fructíferos, de una manera que sirvió de modelo para todas las empresas civilizadoras que se pusieron en marcha a partir de su breve aunque fulgurante paso por la Historia. Alejandro murió el 10 de Junio del 323 a.C. en Babilonia, a los 32 años de edad, probablemente víctima de unas fiebres tifoideas complicadas con perforación pulmonar y parálisis progresiva, que vencieron su fuerte naturaleza. Había dado forma a un vasto imperio, estableciendo lazos y relaciones entre los hombres de los distantes extremos del mundo, dejando huellas imborrables de cultura y civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda el gran misterio de Alejandro se encuentra en su trayectoria vital, en cómo logró conducir a sus hombres a través de medio mundo, primero hacerse con la península griega, después cruzar los Dardanelos, hacer frente y vencer al temido imperio persa, a la invencible caballería bactriana, para llegar hasta las riberas del Indo, en pleno corazón del Oriente remoto. Su genio como estratega, su habilidad organizativa, sus cualidades como líder, su sensibilidad y capacidad para apreciar las diversidades culturales han quedado reflejadas en innumerables obras, entre lo histórico y lo legendario, desde fechas muy cercanas a la de su muerte. Sin embargo, hay matices que parecen desafiar los análisis y permanecen en la oscuridad, fundamentalmente en lo que se refiere a su muerte y el destino de sus restos.&lt;h2 style="font-size: 13pt; font-weight: bold; color: rgb(0, 51, 153); "&gt;HOTI TO KRATISTO&lt;/h2&gt;Tras doce años de conquistas, vencido por una enfermedad que merma cada vez más sus fuerzas, Alejandro reúne a sus ocho generales en jefe, sus más cercanos compañeros que le habían seguido en mil batallas, los cuales detentan ya puestos de responsabilidad en el imperio. Alguien formula la pregunta decisiva: a quién designa como sucesor. El significado de la respuesta del rey todavía se sigue discutiendo: “Hoti to kratisto”, que puede querer decir: “al más fuerte”, o bien “ al mejor”, o incluso, “al más apto”. La ambigüedad de la expresión permite toda clase de interpretaciones, tal como sucedió entre los ocho guerreros macedonios. Pérdicas, su segundo en la línea de mando, había recibido el anillo real, por lo que pudo considerarse sucesor. Se ha especulado también con la posibilidad de que, con un hilo de voz, debido probablemente a una neumonía, que complicaba aún más su estado, hubiese susurrado el nombre de Cratero, su más fiel general, al cual había designado ya regente de Macedonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desmembramiento del imperio de Alejandro, repartido entre sus más leales colaboradores, como es sabido, fue la consecuencia inmediata de aquella indefinición que muchos consideran deliberada por parte del líder, que conocía muy bien a sus hombres, que no eran fáciles de doblegar por una autoridad superior. Las discusiones se desataron al día siguiente de su muerte y los acuerdos que se consiguieron no calaron en los ejércitos, por lo que la inestabilidad y las continuas disputas cayeron como una sombra amenazante sobre los inmensos territorios de los dos extremos del mundo.&lt;h2 style="font-size: 13pt; font-weight: bold; color: rgb(0, 51, 153); "&gt;UN LARGO ENTIERRO&lt;/h2&gt;La lucha por el poder que se desataría después tuvo un antecedente simbólico en lo ocurrido con el cadáver del gran rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristandro, adivino de la corte, había anunciado que el país en el cual se enterrase a Alejandro gozaría de fortuna y prosperidad. Por otra parte, el propio rey había expresado su deseo de ser enterrado en el templo de Amón del oasis de Siwa, allí donde los sacerdotes le habían reconocido como hijo del supremo Amon Ra, cuando visitó el santuario en 331, tras arrebatar Egipto a los persas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pérdicas, que había sido confirmado como regente por los otros generales macedonios, teniendo muy en cuenta la predicción de Aristandro y por el contrario dando de lado la voluntad del rey, resolvió que el cadáver fuese trasladado a Macedonia para reposar en el panteón de sus antepasados. El traslado le serviría de pretexto para enviar tropas bien pertrechadas, pues ya se habían producido las primeras reacciones de rebeldía ante su designación como regente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugar de la tradicional cremación en pira funeraria, se embalsamó el cadáver a la manera egipcia y se le envolvió en un sudario hecho de láminas de oro, que reproducía fielmente los rasgos de su rostro, según cuenta el historiador romano Diodoro Sículo. Tras dos años de trabajos, se preparó un catafalco adornado bellamente a base de oro y piedras preciosas. Sesenta y cuatro mulas se encargarían de llevarlo a lo largo de más de 3000 kilómetros, escoltado por una guardia de honor, al mando de un noble macedonio, lugarteniente del rey muerto. El cortejo fúnebre, impresionante en su majestad, partió de Babilonia, hacia el Norte, siguiendo el curso del Eufrates, para continuar hacia la antigua ciudad persa de Opis y después hacia el noroeste siguiendo el río Tigris, lentamente, quizá no más de 15 kilómetros al día, recibiendo el homenaje de miles de personas que acudían a ver pasar la comitiva. El recorrido continuaba bordeando el desierto de Siria y a lo largo de la costa hacia la actual Iskenderum, en Turquía. Allí Ptolomeo Lágida, que había sido nombrado gobernador de Egipto, al frente de un ejército, salió al encuentro de la procesión, obligando al cortejo a tomar la dirección de Egipto. Ni qué decir tiene que Pérdicas, al conocer la noticia, acudió a presentar batalla, pero no le dio tiempo de llegar al territorio controlado por Ptolomeo, pues fue asesinado por el camino. Ningún otro general osó disputar el cuerpo de Alejandro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Ptolomeo no cumplió el deseo de su rey y en lugar de llevar a Siwa el catafalco, resolvió construir un mausoleo en el centro de Alejandría, que sería a partir de entonces cementerio real de la dinastía por él instaurada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar escogido para enterramiento del rey fundador de la ciudad estaba en el centro de la misma, en la intersección de sus dos vías principales, una de las cuales es actualmente la calle Nebi Daniel. El lugar pronto se convirtió en centro de peregrinación, algo así como talismán de la dinastía ptolemaica. Cuando Octavio vence a Marco Antonio y Cleopatra, su primera visita fue a la tumba de Alejandro, tal como antes que él habían hecho Julio César y Marco Antonio, según narra el historiador Dión Casio. Se dice también que Calígula se hizo traer una pieza de la armadura de oro que cubría el cuerpo embalsamado del rey macedonio y lo llevaba como talismán protector, y que Caracalla se despojó de su mato púrpura y, en señal de respeto y veneración, cubrió con él el cuerpo de Alejandro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el profesor de Historia de la universidad de Houston, Frank Holt, todo parece indicar que hacia finales del siglo IV, la ola de destrucción de lugares paganos encabezada por el patriarca de Alejandría Teófilo produjo la demolición del mausoleo de los tolomeos y por tanto de la tumba de Alejandro, tal como había sucedido también con otros monumentos, como el templo dedicado a Serapis. El motivo no era tanto de revancha histórica, sino un ataque directo al hecho de que los reyes difuntos eran considerados dioses. En su lugar se edificó una iglesia dedicada a san Atanasio, que fue convertida en mezquita en 640. El antiguo edificio fue demolido y se construyó encima la actual mezquita del profeta Daniel. Las criptas y catacumbas que se encuentran en el subsuelo dieron lugar a conjeturas sobre la posibilidad de que alguna de ellas albergase aún los restos del rey macedonio.&lt;h2 style="font-size: 13pt; font-weight: bold; color: rgb(0, 51, 153); "&gt;EN BUSCA DE LA TUMBA DE ALEJANDRO&lt;/h2&gt;La búsqueda de la tumba de Alejandro ha sido objeto de numerosas expediciones, que se cifran en unas 150 solo en el siglo XX. El mismo Schliemann, descubridor de Troya, en 1888 solicitó permiso a las autoridades egipcias para excavar bajo la mezquita del profeta Daniel, pero no se lo concedieron. Otro descubridor célebre, Howard Carter, poco tiempo antes de morir afirmó enigmáticamente que él sabía donde estaba la tumba de Alejandro Magno, pero que el secreto moriría con él, como efectivamente así fue. En 1960 un equipo arqueológico polaco excavó los alrededores de la mezquita hasta quince metros de profundidad, sin encontrar ninguna tumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando en 1977 el arqueólogo griego Manolis Andronikos descubre las tumbas reales en Macedonia, una de las cuales, según los indicios, albergó el cuerpo de Filipo II, padre de Alejandro, volvieron las expectativas y la esperanza de encontrar la de su hijo. Más recientemente, en 1991, se organizó una expedición, con el fin de excavar de nuevo bajo las criptas de la mezquita, que también resultó fallida, pues arqueólogos rivales convencieron a las autoridades religiosas de que no era necesario seguir investigando sobre algo que ya se sabía. En enero de 1995 una pareja de arqueólogos, los Souvaltze, ratificaron lo que en 1991 habían anunciado a bombo y platillo: su descubrimiento de la tumba de Alejandro Magno en el oasis de Siwa. Tras un entusiasmo inicial, se comprobó por parte de otro equipo de arqueólogos, esta vez griegos, que los hallazgos correspondían a un templo de época romana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paralelamente a estos intentos, ha persistido la leyenda que niega que el cadáver de Alejandro llegase a Alejandría, lo cual ha desatado aún más la fantasía con respecto a localizar sus restos en los lugares más diversos, desde el valle Ferghana en Asia Central, hasta Marghilon, una ciudad en plena Ruta de la Seda. El rumor más extravagante en este sentido afirma que el cuerpo de Alejandro se encuentra escondido en una cueva secreta al sur del estado de Illinois.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Museo Arqueológico de Estambul, un magnífico sarcófago, encontrado por casualidad en 1887 en la necrópolis real de Sidón, en el Líbano actual, durante mucho tiempo fue considerado el “sarcófago de Alejandro”. El monumental sepulcro, realizado en mármol pentélico por un desconocido aunque experto escultor heleno, muestra en su perímetro escenas de la vida del gran rey: cazando, luchando contra los persas… Se ha calculado que fue realizado en la segunda mitad del siglo IV a.C., por lo cual bien podría haber servido para albergar los preciados restos. No obstante, los estudiosos del tema han desechado tal hipótesis, y atribuyen el lujoso enterramiento al rey fenicio de Sidón Abdalonymos, el cual sostuvo una excelente relación con Alejandro, que lo puso al frente de su región. Por otra parte, no resulta probable que un cuerpo momificado y envuelto en oro, destinado a ser visto, se guardase en un sarcófago de mármol, teniendo en cuenta además, que resultaría extraordinariamente pesado de trasladar hacia Siwa. Otra posible hipótesis apunta a que el propio rey de Sidón lo mandase esculpir, como ofrenda póstuma a su rey amigo, quién sabe si con la esperanza de que pudiese permanecer en su ciudad para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre todas las conjeturas, la más verosímil apunta siempre a los subterráneos de la mezquita del Profeta Daniel, ya mencionada, si bien hasta el momento las investigaciones que se han llevado a cabo en la zona no han ofrecido el menor resto de lo que pudo ser el lugar de reposo de uno de los más brillantes personajes de nuestra Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3 style="font-size: 10pt; font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 51, 153); "&gt;Bibliografía&lt;/h3&gt;Jacques Benoist-Méchin: Alejandro Magno. Caralt. Barcelona, 1984.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pseudo Calístenes: Vida y hazañas de Alejandro de Macedonia. B. Clásica Gredos. Madrid, 1977.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;T. Peter Limber: Alexander the Great Mystery. Saudi Aramco World. June, 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E.M. Forster: Alexandria: a History and a Guide. Peter Smith. Gloucester, Mass., 1968.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="3" align="right"&gt;&lt;a href="http://www.editorial-na.com/articulos/autores.asp?aut=1" style="color: rgb(0, 0, 0); text-decoration: none; "&gt;&lt;h3 style="font-size: 10pt; font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 51, 153); "&gt;María Dolores F.-Fígares&lt;/h3&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-3680744590487801435?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/3680744590487801435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=3680744590487801435' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3680744590487801435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3680744590487801435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2010/09/alejandro-el-grande.html' title='ALEJANDRO, EL GRANDE'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TJuiXkdnmfI/AAAAAAAACl8/iGKWFEuVFI4/s72-c/alejandromagno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-1340108105887956510</id><published>2010-05-29T12:34:00.000-07:00</published><updated>2010-05-29T12:52:06.666-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Libro dormido'/><title type='text'>Sri Ram, la belleza de la virtud</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFtzzEepAI/AAAAAAAACjw/KcDibn2BMdo/s1600/sriram.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 133px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFtzzEepAI/AAAAAAAACjw/KcDibn2BMdo/s200/sriram.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5476779358508983298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA BELLEZA DE LA VIRTUD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hay algunas palabras en inglés —y en otros idiomas también— cuyo significado sólo se conoce parcialmente, porque hay que descubrirlas a través de nuestra propia vida y acciones. La sabiduría es una de estas palabras. Podemos tener un cierto concepto de lo que significa, pero ese concepto, aunque no sea vago ni deficiente, posiblemente sea parcial en su verdad. Podríamos no conocer su verdadera cualidad, belleza, y acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La virtud es otra de esas palabras. A veces utilizamos su forma en singular para abarcar todo aquello de la misma naturaleza; otras veces, hablamos en plural de “las virtudes”, distinguiendo unas de otras. Las virtudes así divididas, se han clasificado de diferentes maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en el pensamiento griego antiguo, la justicia, la templanza, el valor, y&lt;br /&gt;la prudencia, se consideraban las virtudes cardinales. Estas palabras, siendo&lt;br /&gt;traducciones del griego original, podrían no trasmitir debidamente el sentido que se&lt;br /&gt;les confería en aquel momento. Pero utilizando esas palabras según lo que significan&lt;br /&gt;actualmente, no resulta enteramente claro por qué a esas virtudes en particular se les&lt;br /&gt;consideraba como fundamentales, siendo otras presumiblemente adicionales o&lt;br /&gt;secundarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante cuán excelentes o imprescindible puedan ser éstas en ciertos aspectos,&lt;br /&gt;esas virtudes pertenecen al campo de la razón, por donde uno tiene que comenzar&lt;br /&gt;para una correcta premisa. Cualquier persona inteligente vería que la prudencia, por&lt;br /&gt;ejemplo, es necesaria para salvaguardar sus intereses, y la templanza o moderación,&lt;br /&gt;para asegurar su propio bienestar. Junto con el valor y la justicia, éstas serían&lt;br /&gt;aceptables para la mayoría de las personas conforme a su sabiduría mundana. Pero el&lt;br /&gt;interés personal y la virtud en sus aspectos superiores podrían no ir juntos.&lt;br /&gt;Cuándo la influencia del cristianismo se extendió por Europa, otras virtudes de un&lt;br /&gt;carácter predominantemente espiritual, tales como la humildad, la caridad, el amor, y&lt;br /&gt;la fe asumieron importancia. Se les consideraba más cercanas al corazón de Dios o de&lt;br /&gt;la Naturaleza Divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la escuela de pensamiento Mahayana del Budismo del norte, el sendero de la&lt;br /&gt;virtud no estaba separado de la sabiduría ni de los actos altruistas. Se le concebía como&lt;br /&gt;marcado por siete portales, cada uno de los cuales llamaba a un cierto tipo de&lt;br /&gt;desarrollo que representaba un aspecto de la perfección humana, teniendo sus raíces&lt;br /&gt;en la naturaleza incorrupta e incorruptible presente en lo más hondo de cada ser&lt;br /&gt;humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llave del primer portal, como se explica en el libro La Voz del Silencio, por H. P.&lt;br /&gt;Blavatsky, es Dana, una palabra sánscrita que se traduce como “caridad y amor&lt;br /&gt;inmortal”. La palabra significa literalmente dar, pero es darse con el corazón&lt;br /&gt;incondicionalmente y sin reserva. A menos que este viaje se realice por un motivo&lt;br /&gt;puro y altruista —el anhelo de dedicarse a la tarea de llevar luz y alegría a cada ser&lt;br /&gt;humano, y el bien a todas las criaturas vivientes— no se puede emprender. Nuestro&lt;br /&gt;corazón y nuestra mente tienen primeramente que sensibilizarse con el corazón y la&lt;br /&gt;mente de todos seres vivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo portal se llama Shila —todos los portales tienen nombres en sánscrito o&lt;br /&gt;en pali— lo cual usualmente se entiende como una vida limpia y rectitud en todos los&lt;br /&gt;aspectos del vivir y de la conducta. H.P.B. lo traduce como “armonía de palabra y&lt;br /&gt;obra”, porque la armonía interna es inseparable del recto vivir, que se manifiesta como&lt;br /&gt;armonía de palabra y obra.El tercer portal es Kshanti, que se describe como “la dulce&lt;br /&gt;paciencia que nada turba”. El significado común de la palabra paciencia en el&lt;br /&gt;diccionario incluye los aspectos de tolerancia y perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos virtudes siguientes son Vairagya, que es desapego o desapasionamiento, y&lt;br /&gt;Virya, que es energía. H.P.B. traduce Vairagya como “indiferencia al placer y al dolor,&lt;br /&gt;conquista de la ilusión, y sola percepción de la verdad”, y Virya, como “energía&lt;br /&gt;intrépida que lucha por alcanzar la verdad eterna”. No es el tipo de fuerza que&lt;br /&gt;pertenece a las cosas materiales, sino la fuerza o la vida del espíritu que surge de un&lt;br /&gt;estado de pureza incondicional, y que por tanto se puede manifestar como ardor o&lt;br /&gt;pasión supremos, pero con desapego, no involucrado en las cosas relativas al medio en&lt;br /&gt;que se desenvuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos últimos portales se denominan Dhyana, que alude al estado contemplativo&lt;br /&gt;o meditativo, y Prajna, que es la perfecta comprensión, y realmente condiciona al ser&lt;br /&gt;en quien esa virtud o virtudes están presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando utilizamos la palabra virtud, ¿cuál es nuestro concepto de ella?&lt;br /&gt;Comúnmente pensamos que se trata de una fórmula, un principio, o un precepto al&lt;br /&gt;cual tenemos que adherirnos. Al hacerlo, siempre hay una brecha entre lo ideal y lo&lt;br /&gt;real, y esto llega a causar un conflicto interno. El ideal puede ser la veracidad, no&lt;br /&gt;meramente en las palabras, sino también en conducta y pensamiento. Si fallamos en&lt;br /&gt;lograrla, a no ser que amemos la verdad por sí misma —sin un ego que esté buscando&lt;br /&gt;el éxito, un sentido de logro, o una buena opinión de sí— de seguro que habrá&lt;br /&gt;descontento con uno mismo, y esto podría incluso transferirse al ideal mismo. Esta&lt;br /&gt;insatisfacción podría llevar a una reconsideración del ideal o incluso a rebelarse contra&lt;br /&gt;él. Podemos advertir esta clase de reacción en el caso de una persona que quiere&lt;br /&gt;renunciar a algún apego, pero halla difícil hacerlo. Después de un tiempo, a esa&lt;br /&gt;persona podría incluso parecerle bueno el consentir en su debilidad hasta cierto punto&lt;br /&gt;porque le alivia la tensión, le conduce a tener mejores relaciones, y demás.&lt;br /&gt;La virtud se puede considerar, bajo otra luz, no como la conformidad a una regla o&lt;br /&gt;principio colocado ante nosotros que aceptamos por una razón u otra, sino como una&lt;br /&gt;libre y espontánea expresión de una pura naturaleza básica, o del ser que existe en&lt;br /&gt;cada persona, una naturaleza que es incorrupta e incorruptible. Cuando la naturaleza&lt;br /&gt;entra en acción, la forma en que ésta actúa es en sí misma el sendero de la virtud. Esta&lt;br /&gt;es la verdad que Lao Tzu, el gran filósofo chino, expone en su famoso clásico, pero&lt;br /&gt;esto requiere una clara penetración para verlo como un hecho. Por lo tanto, el asunto&lt;br /&gt;es: ¿Vemos la existencia de esa naturaleza en nosotros mismos como una posibilidad?&lt;br /&gt;Si esa posibilidad existe —tanto si nos referimos a la virtud en general o a virtudes&lt;br /&gt;específicas— entonces, todas ellas son modos o formas de acción asumidas por esa&lt;br /&gt;fuerza que emana de esa naturaleza pura, incondicional, e inalterable ante influencia&lt;br /&gt;externa alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Noble Óctuple Sendero enseñado por el Buda, el primer paso es “una&lt;br /&gt;correcta penetración”, no una creencia, como la palabra en lengua pali con frecuencia&lt;br /&gt;se traduce erróneamente. Es la penetración en uno mismo —la forma en que una&lt;br /&gt;persona se ve afectada por las cosas externas, incluso por sus actos y sus reacciones—&lt;br /&gt;lo que coloca a la persona en el sendero de la sabiduría. Entonces puede haber un recto&lt;br /&gt;pensamiento, un recto hablar, una recta acción, y demás, que son los otros pasos. Uno&lt;br /&gt;tiene que ver lo que es correcto o no en cada propia acción, incluyendo los&lt;br /&gt;pensamientos y palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo la virtud se entiende de este modo, como una expresión libre y&lt;br /&gt;espontánea de una naturaleza que existe en todos, al menos potencialmente, no hay&lt;br /&gt;voluntad propia puesta en ello. La propia voluntad sólo entra en acción cuando hay&lt;br /&gt;que dirigir la propia acción de acuerdo con cierto concepto o imagen, y esto surgirá&lt;br /&gt;del propio condicionamiento y las inclinaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es voluntad libre en sentido real, ya que puede convertirse en una forma de&lt;br /&gt;actuar egoísta y deliberada. No es la voluntad innata en los libres movimientos de la&lt;br /&gt;vida. La energía que nace de cualquier forma de condicionamiento es mecánica en su&lt;br /&gt;acción, es una resultante de fuerzas inducidas. No es la energía de la naturaleza&lt;br /&gt;espiritual, que es siempre original y espontánea, y que actúa total, no parcialmente,&lt;br /&gt;libre y espontáneamente y --debido a que no actúa según un patrón fijo--, también&lt;br /&gt;inteligentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La virtud en acción —sin acción no hay virtud— no incurre en errores por exceso&lt;br /&gt;ni por el defecto. Por eso se alude a ese sendero como el punto medio, la medida ideal,&lt;br /&gt;o la regla de oro. Esa naturaleza incorrupta sabe instintivamente lo que es correcto en&lt;br /&gt;pensamiento y acción, y por consiguiente actúa acorde con ello, como mismo un&lt;br /&gt;artista magistral sabe cómo hacer una bella curva y trazarla con un instinto seguro. Él&lt;br /&gt;sabe exactamente dónde debe colocar la línea y a través de qué puntos ésta debe pasar.&lt;br /&gt;En la naturaleza pura e incondicional hay tal instinto, que se muestra en la forma de&lt;br /&gt;acción, así como en la calidad de los resultados logrados. La forma es igualmente&lt;br /&gt;importante, y puede ser aún más importante que el resultado perceptible concreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a que la forma evoca un sentimiento, irradia una cualidad; es como la inflexión&lt;br /&gt;de la voz al producir la música, que tiene que ser perfecta por completo.&lt;br /&gt;La energía de los actos incondicionados de la naturaleza actúa libremente, y con&lt;br /&gt;ello crea un patrón o una forma que siempre encierra alguna clase de armonía. Puede&lt;br /&gt;haber innumerables formas. No actúa según un patrón fijo —en tal acción no habría&lt;br /&gt;libertad— pero su libre acción asume esa forma, porque ésta expresa la cualidad de la&lt;br /&gt;armonía innata a su naturaleza, la cual actúa siempre en su totalidad sin perder nunca&lt;br /&gt;su unidad. Todas estas formas que surgen de una misma base, esto es, de esa&lt;br /&gt;naturaleza unificada, tienen también que estar en armonía unas con otras, como&lt;br /&gt;mismo todas las leyes de la naturaleza concuerdan unas con otras. Es decir, puede&lt;br /&gt;haber una síntesis de todas las virtudes, que es la virtud en un sentido más general o&lt;br /&gt;más amplio, representando la plena armonía de esa naturaleza en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma que nace cambia de un momento a otro, porque la acción que crea la&lt;br /&gt;forma surge de la base de la vida y la sensibilidad. Puede haber esa acción espontánea&lt;br /&gt;porque, cuando el terreno es claro, cuando existe la cualidad de la pureza o la&lt;br /&gt;inocencia en ese terreno, la semilla divina presente por doquier en la naturaleza —es&lt;br /&gt;realmente una concentración de energías— florece espontáneamente. Lo que es divino&lt;br /&gt;es hermoso, sus energías siempre actúan en concierto y crean una forma de belleza. Un&lt;br /&gt;bello y conocido himno de la India alude a “la semilla” que florece en muchas formas&lt;br /&gt;diferentes. Es tan viril, tan lleno de posibilidades, que las energías entran en acción&lt;br /&gt;espontáneamente cuando el camino está dispuesto para ello. Todas las virtudes que&lt;br /&gt;nacen del mismo terreno puro de una naturaleza incorrupta constituyen en su&lt;br /&gt;totalidad una forma de perfección. Es ésta la verdad que se trasmite en la leyenda del&lt;br /&gt;Cristo nace de la Virgen María, el Cristo como personificación de la gracia, la belleza y&lt;br /&gt;sabiduría divinas, y María representando esa naturaleza inmaculada de la cual la&lt;br /&gt;perfección surge espontáneamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo hay un instinto de la belleza, todo que uno hace siguiendo ese instinto&lt;br /&gt;será hermoso. De la misma forma puede haber un instinto de la virtud o de la rectitud,&lt;br /&gt;y cuando entra en acción, todo cuanto uno hace, piensa, o siente es correcto y hermoso.&lt;br /&gt;Cuándo la armonía innata y latente en la naturaleza incondicional o espiritual se&lt;br /&gt;manifiesta en una forma de belleza, podemos denominarla como belleza del alma, y es&lt;br /&gt;más hermosa que cualquier belleza externa. Se dice que todas las artes aspiran hacia la&lt;br /&gt;música. Todas son una aproximación a la forma que asume la música perfecta. Todas&lt;br /&gt;las obras de pintura, escultura y arquitectura son creaciones en un medio menos&lt;br /&gt;plástico que el sonido, y entre ellas la música sobresale porque hay en ella cambio y&lt;br /&gt;movimiento de un instante a otro. La naturaleza de que lo que estamos discutiendo&lt;br /&gt;también cambia de un momento a otro, y es más sutil que cuanto nuestra mente pueda&lt;br /&gt;concebir. Tal naturaleza llena de sensibilidad y armonía —libre de todo elemento que&lt;br /&gt;impida o distorsione su acción, prestándose a las modificaciones e inflexiones más&lt;br /&gt;sutiles— es lo que constituye la verdadera individualidad o el alma del ser humano.&lt;br /&gt;Toda la belleza que vemos alrededor nosotros en las cosas externas, no son sino&lt;br /&gt;fragmentos que reflejan la belleza interior. Esa belleza interior, según se manifiesta, se&lt;br /&gt;convierte en vida y acción, siempre cambiante, pero siempre presentando un aspecto&lt;br /&gt;de esa armonía que es su base.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una distinción fundamental de las virtudes estaría entre las que podrían llamarse&lt;br /&gt;básicas o espirituales, porque expresan la naturaleza esencial del alma, la cualidad&lt;br /&gt;presente en ella —con virtudes tales como la humildad, la inocencia, la pureza, y el&lt;br /&gt;amor— y las que les siguen en forma natural o como efectos secundarios y que apelan&lt;br /&gt;a la razón como prácticas y necesarias. Como ejemplos de las mismas podemos citar el&lt;br /&gt;estar libres de la pereza, la perseverancia, la discreción, y otras. Por sí mismas, estas&lt;br /&gt;virtudes son insuficientes. La perseverancia es buena y necesaria, pero uno puede&lt;br /&gt;perseverar con obstinación en el error. Uno puede no ser perezoso sino energético,&lt;br /&gt;pero hacer más daño que bien con esa energía. Tiene que haber una comprensión de lo&lt;br /&gt;que la pereza implica y le hace a uno mismo y a los demás. Cuándo hay esa&lt;br /&gt;comprensión, uno deja de ser perezoso, deja de encerrarse en sí mismo, deja de&lt;br /&gt;quedarse estático o lánguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo un artista crea una forma hermosa, siempre expresa una cierta cualidad&lt;br /&gt;que va más allá de esa forma; evocando en quien la contempla una sensación que tiene&lt;br /&gt;esa misma cualidad. Cada forma hermosa de conducta expresa una cualidad que se&lt;br /&gt;encuentra en la naturaleza del alma. Pero una forma copiada de un modelo no puede&lt;br /&gt;tener la belleza ni la gracia poseídas por una forma que nace de una comprensión o un&lt;br /&gt;sentimiento internos, como una creación inmediata. La naturaleza del alma tiene una&lt;br /&gt;belleza eterna, que no es de esta tierra. Todas las virtudes son manifestaciones de esa&lt;br /&gt;belleza. En su totalidad, constituyen la forma, o como podríamos decir, la flor del&lt;br /&gt;alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa belleza se manifiesta cuando uno realmente carece de egoísmo. No es fácil&lt;br /&gt;extirpar el egoísmo, porque aún cuando no esté presente como una entidad activa&lt;br /&gt;imponiendo su presencia, puede invadir subconscientemente nuestra naturaleza y&lt;br /&gt;operar de manera indirecta. Pero cuando todo lo que la palabra “ego” denota —&lt;br /&gt;ambición, engrandecimiento, lujuria, engaño, etcétera—desaparece, entonces como un&lt;br /&gt;cielo claro, la naturaleza del alma se revela con sus hermosas cualidades. Si al menos&lt;br /&gt;una de estas cualidades se desarrollara a la perfección, las demás le seguirían, porque&lt;br /&gt;todas ellas surgen de un mismo estado del ser que es siempre indivisible y las abarca a&lt;br /&gt;todas. Es posible decir que la humildad es la madre de todas las virtudes; o que el&lt;br /&gt;amor, en su sentido más hermoso, es la virtud fundamental, o que tiene que existir la&lt;br /&gt;cualidad de la inocencia o la pureza en uno mismo como la base primaria. Pero no es&lt;br /&gt;necesario cultivar éstas —de hecho, no se pueden cultivar— una tras otra. Uno puede&lt;br /&gt;comprender ese estado del ser en el cual todas estas virtudes y aun otras, están&lt;br /&gt;simultáneamente presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a que es algo de lo que uno tiene que darse cuenta por uno mismo, la&lt;br /&gt;virtud, en su verdadera cualidad, no puede enseñarse. Uno puede aprender por medio&lt;br /&gt;de la observación o las palabras de otros, la forma o formas en que una virtud en&lt;br /&gt;particular se manifiesta. Pero la mera forma, aún cuando pueda resultar inspiradora&lt;br /&gt;para una persona intuitiva, no puede crear el espíritu ni el sentimiento del cual es su&lt;br /&gt;expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La virtud no es un conocimiento de tipo ordinario que puede transmitirse&lt;br /&gt;mediante las palabras. Es de la misma clase que el sabor, o la sensación que provoca la&lt;br /&gt;belleza, y de otros dones innatos que no pueden enseñarse. Tiene que aprenderse por&lt;br /&gt;otros medios. Cuándo hay un amor verdadero creando una relación de simpatía o un&lt;br /&gt;estado de comunión entre una persona y otra, como por ejemplo, entre una madre y su&lt;br /&gt;hijo, lo que está en el corazón de madre puede ser trasmitido al hijo.&lt;br /&gt;No sabemos realmente lo que el amor significa. Sólo conocemos el amor basado en&lt;br /&gt;el apego y la posesión. Cuando una persona se enamora, especialmente si es el amor&lt;br /&gt;ocurre a primera vista, el objeto del amor parece divinamente hermoso. Esta condición&lt;br /&gt;es pasajera desgraciadamente, porque está mezclada con otros sentimientos. Pero&lt;br /&gt;indica la naturaleza verdadera del amor; es la luz interna que revela la belleza que se&lt;br /&gt;esconde en las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda acción de naturaleza espiritual tiene el encanto y la frescura de la&lt;br /&gt;espontaneidad. La virtud tiene este encanto. Es como una flor siempre fresca. No sólo&lt;br /&gt;es la acción de la naturaleza espiritual enteramente voluntaria, sino se da también sin&lt;br /&gt;reservas. Se entrega completamente. La belleza de la virtud está en tal acto de entrega.&lt;br /&gt;Hay una naturaleza en lo más profundo de nosotros que se revela sólo cuando el&lt;br /&gt;terreno es propicio para ello. Esa naturaleza continúa siendo la misma y es intemporal.&lt;br /&gt;Pero es capaz de una infinita variedad de acción. Cada modo y forma de acción es una&lt;br /&gt;forma de belleza, y cuando aparece en la conducta, es también una forma de virtud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por N. Sri Ram&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-1340108105887956510?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/1340108105887956510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=1340108105887956510' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1340108105887956510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1340108105887956510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2010/05/sri-ram-la-belleza-de-la-virtud.html' title='Sri Ram, la belleza de la virtud'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFtzzEepAI/AAAAAAAACjw/KcDibn2BMdo/s72-c/sriram.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-2404097749479146926</id><published>2010-05-29T12:18:00.000-07:00</published><updated>2010-05-29T12:30:59.277-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Mujeres de Al-Andalus</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFrTTfPxZI/AAAAAAAACjo/IPVgBPCiqbU/s1600/mujeres_al_andalus_g.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFrTTfPxZI/AAAAAAAACjo/IPVgBPCiqbU/s200/mujeres_al_andalus_g.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5476776601252251026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;     Al-Andalus es un espacio y a la vez un tiempo. Un tiempo-espacio privilegiados donde se encontraron los ricos legados que el pasado había ido dejando en una tierra dispuesta a recibir a los pueblos distantes y dejarse conquistar por ellos, dándoles a cambio su propia riqueza, a través de las diversas maneras de concebir la vida. A lo largo de los siglos y de las vicisitudes que planteó la historia, el espacio andalusí se fue modificando: como hacen los mundos, primero, con el impulso de los inicios se fue ampliando, para luego volverse hacia sí mismo, en un proceso imparable de decadencia y debilidad, apenas frenado por la intervención de personajes singulares. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;    A medida que al-Andalus dejaba de ser en la historia y otras formas políticas y culturales entraban en acción, se dejaba absorber a la vez por el olvido y por el mito de un paraíso irremediablemente perdido. Es decir, que se fueron olvidando sus importantes aportaciones al proceso civilizatorio de Occidente y al mismo tiempo iba quedando en la memoria la difusa impresión de que en al-Andalus habían acaecido sucesos singulares por la hermosura de sus realizaciones y lo irrepetible de sus circunstancias. No volvió a vivir el Islam un esplendor como el logrado en al-Andalus, tal era la huella que había dejado en la memoria colectiva el final de la civilización andalusí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Aquel mundo que la investigación histórica ha ido reconstruyendo pacientemente había dejado de interesar desde hacía mucho tiempo, y se había reducido su imagen al estereotipo de los invasores que habían sido expulsados triunfalmente de nuestro territorio. Se cortaron los vínculos que nos habían unido a esa parte tan sustancial de nuestro pasado, ya que la historia la escriben siempre los vencedores. Fuera de los ámbitos de los especialistas, poco ha llegado al gran público de la fecunda historia de al-Andalus y la mayoría de sus grandes actores permanecen completamente desconocidos, como si no pertenecieran al legado que ha ido elaborando nuestras formas de construir el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Desde las brumas de ese olvido sobresalen figuras que componen el variado panorama de aquella sociedad, de aquel mundo, como aspectos destacados inevitablemente de un caldo de cultivo, de una base social que les dio sustento y justificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La reactualización del protagonismo del Islam en determinados países y conflictos parece sustentar el nuevo interés que despiertan ciertas realidades que se produjeron en al-Andalus. Pero ese interés contiene el sesgo de la imagen deformada y muchas veces reducida por los prejuicios, con la cual tiene que luchar en Occidente todo aquel que se plantee un acercamiento al mundo islámico, en su conjunto. El complejo de superioridad de Occidente no ha podido curarse todavía, a pesar de la larga historia de sus crisis y la impotencia que ha manifestado para cicatrizar sus propias heridas, lo cual no le impide erigirse en juez y dictaminar sobre la pureza de intenciones de otros pueblos y otras formas culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sin embargo, aquellos momentos señalados en la historia, en los cuales Oriente y Occidente lograron abrir puentes de complementariedad fueron precisamente los que se nos aparecen como gloriosos y brillantes, aunque cortos y escasos. Al-Andalus fue seguramente uno de aquellos momentos y de ahí su poder de fascinación, a pesar del desconocimiento que impera sobre los datos objetivos que afectan a su devenir histórico y a los rasgos que delimitan el perfil de su acervo cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La situación de la mujer en el mundo islámico es uno de los temas más controvertidos y analizados en los últimos quince años. La causa se encuentra sin duda en las medidas fuertemente represoras que algunos países ponen en vigencia, merced a las interpretaciones que del Corán y los Hadits hacen las autoridades de unos países donde las decisiones políticas y religiosas se encuentran indisolublemente unidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La mujer aparece como la gran perdedora, una vez más, en el juego de la vida social, la gran víctima de las medidas que controlan los espacios y los poderes. Una y otra vez ve desaparecer sus posibilidades de seguir avanzando en una vía que le facilite el acceso a su propio papel y a ser ella misma, sin subordinaciones ni concesiones. Si el esfuerzo que, todavía hoy y después de todas las revoluciones y transformaciones, tiene que hacer la mujer en Occidente para que su condición femenina no sea una circunstancia condicionante para su quehacer en la vida social es enorme, se nos aparece como titánico y a veces heroico el que debe de aplicar la mujer en los países islámicos en general, sin más matizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    No es extraño entonces que cualquier testimonio que nos aporte la historia sobre la forma positiva en que se ha resuelto el eterno dilema del papel de la mujer sea bienvenido y a veces mitificado. Tal ha sucedido con el caso de al-Andalus y la forma en que en ese espacio-tiempo casi mítico, se logró que la mujer adquiriese un protagonismo y una influencia, insólitos en aquellos siglos oscuros de la Edad Media y en aquel mundo islámico, tan condicionado por una manera de ver el mundo que interpreta el papel de la mujer como secundario y siempre supeditado al hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Para algunos historiadores, la mujer al-Andalus gozaba de una libertad y una capacidad de acción casi iguales, sin precedentes y sin posible parangón en el resto de Europa. Estudios más desapasionados y menos influidos por el mito del paraíso perdido han podido determinar que tal estimación es en sí por lo menos, exagerada. El conocimiento del papel que jugó la mujer en al-Andalus se encuentra limitado por la falta de datos sobre aspectos socioeconómicos y de vida cotidiana y a la vez no se debe contemplar como un todo homogéneo, dado que existen importantes matices que diferencian, por ejemplo, el ámbito rural, el urbano, la mujer árabe o la mujer beréber, la de la clase superior o la del vulgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Como ha dicho Santillana, "desde el punto de vista religioso y ético, la mujer musulmana es igual que el hombre; tiene los mismos deberes morales y religiosos; en la vida futura, al hombre y a la mujer le esperan los mismos castigos y las mismas recompensas ( .. ) Pero si en el terreno religioso y moral musulmán la mujer es igual que el hombre, en el terreno civil, es decir político y jurídico, se la considera bastante inferior, tal y como señaló lbn faldum". A la vista está que las interpretaciones de los mandatos coránicos han ido recibiendo el sesgo que se les ha ido dando, inclinando la balanza la mayor parte de las veces en contra de esa consagrada igualdad entre el hombre y la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En el plano social y de la comunidad, más allá de las declaraciones de principios o de las normas dictadas, destaca un hecho que quizá explique muchos de los factores que afectan a las actuaciones femeninas en la historia de al-Andalus, aunque no con carácter exclusivo: en la concepción del mundo propia del Islam, no sólo hay una separación controlada entre el mundo femenino y el mundo masculino, sino que, previamente, existen esos dos mundos separados, con sus especificidades, sus territorios acotados, sus rituales y reglas internas de funcionamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Más allá de los criterios de igualdad o superioridad que prevalezcan, a través de las interpretaciones de las escuelas jurídicas, el hecho cierto es que se concibe la existencia de un universo exclusivamente femenino, en el cual la mujer, en tanto que tal, desarrolla unas cualidades que le son propias, para las cuales está especialmente dotada y que realiza más eficazmente que el hombre. Ese mundo femenino ha sido y es en el Islam, el caldo de cultivo del que surgen las obras y las protagonistas, a veces como una manera organizada de elaborar las respuestas que la sociedad masculina requiere de las mujeres, a veces como ámbito de actuación de las mujeres mismas. Ninguna cultura como la islámica ha dedicado tanta atención a la mujer ni ha puesto tan de relieve su presencia en el complejo tejido de las relaciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    No hay que considerar que el mundo femenino islámico se encuentre como encapsulado del conjunto social, sino que es receptivo y refleja los parámetros vigentes, respondiendo a su vez con sus propias creaciones específicas De ahí que cuando citamos esos nombres femeninos singulares que destacaron en determinados campos, no debemos considerarlos aisladamente del universo exclusivo en que aparecieron, ni de su interrelación con el mundo masculino propiamente dicho, más o menos dispuesto a reconocer la significación de las obras de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Historiadores árabes, como lbn al-Abbar y al-Marrakusi en sus diccionarios biográficos, nos han dejado relaciones de nombres de personajes que estuvieron vinculados con algún aspecto del conocimiento, tanto por lo que se refiere a las ciencias religiosas como a las profanas. Hay también relaciones biográficas dedicadas a recoger ese protagonismo femenino en el mundo de la cultura, tales como la de Maslama b. al-Gasim y Abu Dawud al-Muqri. Dichas relaciones incluyen ciento dieciséis nombres de mujeres que "hicieron algo" en alguna de las ramas del saber: poetisas, lexicógrafas, copistas, gramáticas, ascéticas, juristas, matemáticas, médicas y astrónomas. De todas ellas, el grupo más numeroso es el de las que se dedicaron a la poesía (unas cuarenta). Las noticias que se nos dan de estas mujeres son muy limitadas y en ocasiones meramente testimoniales. Sin embargo, podemos considerar como significativo el hecho de que haya existido un empeño en reflejar las obras de estas mujeres por parte de los autores masculinos de las biografías, lo cual se justifica en una sociedad que, por lo menos, valora la presencia femenina en determinados ámbitos culturales, además de su efectiva participación. Tampoco hay que hacerse demasiadas ilusiones sobre dicha significación, pues tras el análisis de las referidas reacciones biográficas se desprende que adquirieron ese protagonismo ante la falta de hermanos varones, o siempre al amparo de padres ilustrados, y desarrollaron su actividad mayoritariamente en los círculos familiares o específicamente femeninos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Si tenemos en cuenta el corto alcance de las conquistas femeninas en los ámbitos de la vida cultural, todavía hoy en nuestras sociedades contemporáneas, la presencia de estas mujeres en la historia de la cultura andalusí resulta especialmente significativa, más aún dentro del contexto con que enmarcamos a la sociedad musulmana medieval y sus correspondientes estereotipos, muchas veces dictados por realidades más cercanas en el tiempo y pertenecientes a ciertos países islámicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El caso de las poetisas de al-Andalus merece una consideración aparte, por lo que representa de aportación de las mujeres a la cultura andalusí y a la vez por resultar significativo, como florecimiento de un mundo femenino particular y vuelto sobre sí mismo. De las 116 mujeres recogidas por la profesora Mª Luisa Avih, cuarenta y cuatro cultivaron la poesía, en mayor o menor medida, con mayor o menor dedicación, dentro o fuera de un contexto de cultura literaria global. Se trata de una proporción ciertamente alta, que viene a confirmar la tradición musulmana que asigna a la mujer cualidades especiales para la práctica de la música y la poesía. En efecto, son las artes a las que más debe su esplendor la civilización islámica en general y la cultura andalusí en particular. De la mayoría apenas sí contamos con unas pocas líneas, que han quedado como testimonio de su quehacer literario. Otras han pasado a formar parte de la imagen ampliada de unas mujeres que dejaron huella en la vida cultural andalusí y sirven de referencia casi obligada, y no solamente en un contexto exclusivamente femenino, sino general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Nació en Córdoba el año 994 y era hija del califa al-Mustakfi. Su posición privilegiada en lo social le da un carácter excepcional, aunque la personalidad de Wallada hubiese destacado de todos modos. Como apenas se conservan nueve poemas suyos, de los cuales cinco son satíricos, se ha visto rodeada de una cierta fama de atrevida y mordaz. Además algunas alusiones un poco subidas de tono, en sus versos, seguramente unidas a las represalias de sus enemigos, motivaron que pasara a la historia como inmoral y libertina, a lo cual contribuye el hecho de que no se casó nunca, y se le conocieron varios amantes. En las referencias biográficas, aunque un tanto tendenciosas, que existen sobre ella, y también por los versos de su amado, el poeta lbn Zaydun, podemos percibir una Wallada sensible y refinada, que reunía a literatos y pensadores de la Córdoba califal, con el espíritu que, varios siglos más tarde, se dio en los salones parisinos de los siglos XVII y XVIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Como si se tratase de una divisa, que proclamaba su independencia y sentido de libertad, llevaba estos versos suyos bordados en su túnica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Estoy hecha por Dios para la gloria, y camino orgullosa por mí propio camino. Doy poder a mi amante sobre mi mesilla y mis besos ofrezco a quien los desea".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Dos siglos más tarde, en Granada floreció Hafsa al-Rukkunyya, famosa por la elegancia de sus versos, y por haber protagonizado una doble historia de amor, con el poeta Abu Yaffar y con el gobernador almohade de la ciudad. Estos apasionados romances simultáneos inspiraron ingeniosos cruces de poemas, donde se asoman románticas alusiones a los celos, el secreto de los encuentros, e incluso el temor, porque uno de los dos amados de Hafsa tenía derecho de vida y de muerte sobre todos sus súbditos y la vida de Abu Yaffar corría peligro, cosa que efectivamente acabó confirmándose en un trágico destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La última parte de la vida de la poetisa estuvo dedicada a la enseñanza, en Marraquech, capital del imperio almohade, donde fundó una escuela en que aprendían las mujeres del harén las artes de la caligrafía y la poesía, en la corte del califa al-Mansur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La evocación de sus amores parece reflejarse en este poema, con románticas metáforas, que tituló Relámpago:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Preguntad al relámpago tremolante, mientras la noche está en calma, cómo es que me produce debilidad, al recordar a mis amados. Su efecto ha sacudido en mi corazón un pálpito y la abundante lluvia de su nube, me hizo llover el párpado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La imagen de la poetisa andalusí, de corte, ilustrada, que personifica Wallada tiene su contraparte en esta granadina que vivió en el siglo XI o XII y se hizo famosa por su ingenio y su habilidad con la sátira. Nazhun merecióun elogio muy significativo por parte de sus contemporáneos, pues lbn Said, a quien debemos otras referencias de mujeres escritoras, dijo de ella que "sus poemas a veces eran superiores a los de los hombres".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La habilidad de los poetas en Al-Andalus se ponía a prueba en una costumbre que practicaban los amantes de los juegos metafóricos y el ingenio condensado en unos pocos versos. Consistía en comenzar un poema y lanzar el reto a alguien para que lo continuase. Existen numerosas anécdotas en ese sentido y de cómo tanto hombres como mujeres cultivadores de la poesía alcanzaron la fama y el prestigio por haber sabido aprovechar la oportunidad que les brindaba el destino de lucirse ante algún notable o gobernante con su pericia versificadora. Tal le sucedió precisamente a la granadina Zazhun, que supo demostrar su espontaneidad ante el gran poeta al-Kutandi, cuando éste visitó al poeta ciego al-Majzumi, que estaba dando lecciones a la poetisa. Al-Kutandi propuso al ciego que continuase este verso: "Si tú vieras a quien hablas ... " Como al-Majzumi titubease y no acertase a encontrar las palabras adecuadas, Nazhun se le adelantó y siguió así el poema:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Mudo quedarías del fulgor de sus alhajas. Brota la luna, en su cuerpo, por doquier y, en su ropaje, la rama juega".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Un verso dicho a tiempo y en un rasgo de espontánea inspiración fue el que le valió a la lavandera Rumaikyya el amor del rey de Sevilla, al-Mutamid, cuando supo acabar el poema que había iniciado el rey poeta, mientras paseaba junto a sus cortesanos, por la ribera del Guadalquivir. Al menos así lo quiso la tradición y la leyenda, consagrando una escena que resume el refinamiento culto de los tiempos dorados de al-Andalus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mª Dolores Fernández Fígares&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-2404097749479146926?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/2404097749479146926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=2404097749479146926' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2404097749479146926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2404097749479146926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2010/05/mujeres-de-al-andalus.html' title='Mujeres de Al-Andalus'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFrTTfPxZI/AAAAAAAACjo/IPVgBPCiqbU/s72-c/mujeres_al_andalus_g.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-2547856417728249701</id><published>2010-05-29T12:10:00.000-07:00</published><updated>2010-05-29T12:18:33.805-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biografias de Filósofos y escritores'/><title type='text'>Leonardo Da Vinci</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFnxzIxysI/AAAAAAAACjg/bzgF8bz2xKg/s1600/vinci.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 140px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFnxzIxysI/AAAAAAAACjg/bzgF8bz2xKg/s200/vinci.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5476772727097510594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Leonardo Da Vinci&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El prototipo de hombre renacentista, su capacidad investigadora y creadora es una fuente de libre cauce donde todas las potencias humanas se ponen en acción para beneficio de toda la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la historia conocida hay suficientes personajes que podríamos calificar de extraordinarios, en alguna de las múltiples facetas humanas, pero escasos son los que han sobresalido en tantos y tan variados campos al mismo tiempo. Leonardo es un genio entre los genios y su existencia coincide con uno de los periodos más luminosos de la historia: el Renacimiento italiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonardo nace a pocos kilómetros de esa ciudad curiosamente llamada Florencia, allí donde iban a florecer los más grandes genios del Renacimiento y sus obras inmortales… Su inquietud científica y artística ya despuntaba en los primeros años de su vida. Su habitación era un laboratorio donde se acumulaban los más extraños objetos, animalillos, piedras, fósiles que hallaba en sus inspecciones campestres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus inquietudes artísticas fueron rápidamente encauzadas por su padre, Ser Piero da Vinci, que dejó la custodia de su hijo en manos de un hombre que encarna el espíritu renacentista, Andrea del Verrocchio. Será este maestro quien inicie al joven Leonardo en pintura, escultura, música, ingeniería y filosofía. Como buen discípulo pronto igualará a su tutor, quien le permitirá participar en sus obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La luz y la sombra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonardo no sólo abrió caminos nuevos en la pintura sino que le dio nuevos valores a este arte. Hasta entonces las diferentes representaciones de figuras humanas o animales y la misma naturaleza formaban un todo artificial y superpuesto. La pintura es color y es luz y Leonardo investigó profundamente los efectos de la luz sobre el ojo humano. Un cuadro, lo mismo que la vida, es un debate entre la luz y las tinieblas. Leonardo representó como ninguno hasta entonces ese debate externo e interno entre lo claro y lo oscuro. Dio vida a esa misteriosa técnica del sfumatto, donde la línea y los contornos se van difuminando lentamente, donde todo se funde en un conjunto único en esa irreal dualidad del claro y el oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran amante de la música, Leonardo consideraba a la pintura hermana de ésta, y la definía como una sinfonía de luz y de formas; las partes -decía- tienen que formar un todo armónico. Vemos en muchas de sus obras que los personajes están todos envueltos en una misma atmósfera, unidos por la mirada, la dirección del cuerpo, todos están sutil y naturalmente enlazados. Para Leonardo una pintura debía tener alma, no ser sólo una fría representación simbólica despojada de su espíritu. La misma forma debía ser un mensaje, pero no un mensaje cualquiera sino una inquietud profunda. A lo largo de toda su vida realizó exhaustivos y completos estudios anatómicos; al mismo tiempo era un incansable observador de los tipos humanos, encaminado hacia la búsqueda de la expresión del alma a través de la forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocedor de Pitágoras y amigo de Luca Pacioli, Leonardo creó sus obras bajo el conocimiento de las divinas proporciones o número áurico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su obra de La Cena le llevó 10 años de trabajo. Esta representación simbólica que va más allá de la alegórica última cena del Maestro Jesús es una representación de los 12 signos del zodíaco dirigidos por el Sol oculto. Cada personaje expresa las características de cada signo y su correspondiente planeta. Frecuentó todo tipo de lugares para encontrar los personajes adecuados con la intención de captar de ellos un rasgo, un gesto, una mirada, un algo que sirviera de representación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El eterno misterio de la sonrisa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pintura -dijo Leonardo- es una poesía que se ve. La desconocida dama llamada Mona Lisa o Gioconda, ha pasado a la historia por esa enigmática sonrisa de la que tanto se ha especulado, pues cada época y cada especulador le ha dado una interpretación como si fuera un profundo espejo en el que todos se reflejan. ¿Qué misterio encierra para que se la considere como la Esfinge de Occidente? Nada destaca en este personaje tan sencillamente vestido y ataviado, algo inhabitual en la época. No es la belleza física sino la expresión de su rostro la que atrae e inquieta al espectador, hay en ese esbozo de sonrisa contenida una similitud con las estatuas de la Grecia arcaica y el viejo Egipto. Sus ojos parecen sonreír más que su boca, la suya es una felicidad que viene de adentro y esa plenitud es un misterio para el hombre que no halla puentes que le lleven hacia su armonía interna.&lt;br /&gt;San Juan y el Baco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el museo del Louvre podemos ver los cuadros de estos dos personajes representados por Leonardo y son tal vez las más enigmáticas obras realizadas en la última etapa de su vida. Tienen al mismo tiempo esa expresión sonriente y misteriosa de la Gioconda y de la Santa Ana inacabada, pero esta vez en versión masculina. Con San Juan y Baco, le da forma artística al símbolo del andrógino yendo más allá de la lógica humana. Leonardo, en esa búsqueda metafísica de la vida y sus orígenes, crea unos seres que parecen emerger de un principio único, más allá de la dualidad del Universo. Son la expresión del espíritu completo del hombre realizado que contiene en sí todas las potencias del universo, es el círculo que encierra el ying y el yang de los orientales, el satwa hindú, en una palabra el ser humano perfeccionado y completo que ha trascendido los pares de opuestos, lo masculino y lo femenino, la vida y la muerte, el arquetipo de una humanidad que está aún en sus albores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran maestra de Leonardo era la naturaleza y la vida misma, velo de todos los misterios que él observaba pacientemente, y sus mejores consejeros eran viejos libros. Platón, Ramón Llull, Pitágoras, Ptolomeo, Tito Livio, etc. Un amor incondicional a toda la naturaleza y sus criaturas y un respeto profundo al saber de todos aquellos hombres que le precedieron alimentaron su fecundo espíritu investigador y creador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonardo es el hombre renacentista y universal por excelencia porque toda su vida es una síntesis de búsqueda y de hallazgos. Ningún anhelo humano se escapó a su mente inquieta y a sus manos creadoras: tratados de pintura, estudios de anatomía, fisiología, geología, proyectos de ingeniería, máquinas voladoras, trajes de buzo, automóviles, bicicletas, barcos, telescopios, telares, cuentos, chistes, vivencias, ética, y un largo etc. En Leonardo el saber es una sola y única inquietud fecunda y vital que no está dividida ni especializada: ciencia, religión, arte, política, son las caras visibles de una realidad más profunda, donde todo lo visible es un todo inseparable, donde el ser humano es criatura y creador, descubridor y objeto de descubrimiento al mismo tiempo. ¡Ojalá ese espíritu omniabarcante vuelva a resurgir entre la humanidad!, pues el ser humano en este periodo histórico de asfixia materialista necesita más que nunca liberar ese caudal inmenso de potencias del espíritu que buscan su verdadera y total realización.&lt;br /&gt;Rosa Mª Ferrández&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bibliografía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La génesis del arte, José Manuel Infiesta Monterde, Universidad Politécnica de Barcelona 1974.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Leonardo da Vinci, Fred Berenice, Ed. Grijalbo 1971.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Leonardo da Vinci, Biblioteca Histórica Grandes Personajes, Ed. Urbión 1983.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Significado Esotérico-Astrológico de la "Última Cena", Jorge A. Livraga Rizzi, Revista Nueva Acrópolis, nº 144, 1986.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Conocer a Leonardo da Vinci y su obra, Luis Racionero, Ed. Dopesa 1978.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-2547856417728249701?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/2547856417728249701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=2547856417728249701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2547856417728249701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2547856417728249701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2010/05/leonardo-da-vinci.html' title='Leonardo Da Vinci'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/TAFnxzIxysI/AAAAAAAACjg/bzgF8bz2xKg/s72-c/vinci.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-1433261082020651378</id><published>2010-02-14T10:05:00.000-08:00</published><updated>2010-02-14T10:09:46.650-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rescatando viejos textos'/><title type='text'>Rescatando viejos textos: Liberación y progreso</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/S3g8YnYFjJI/AAAAAAAACi0/0ucbCoFBNTc/s1600-h/hpb.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/S3g8YnYFjJI/AAAAAAAACi0/0ucbCoFBNTc/s200/hpb.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5438162943634410642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Liberación y Progreso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Helena P. Blavatsky&lt;br /&gt;Publicado en “The Theosophist”, 1884&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dicho que el primer paso que debe dar un estudiante (de Filosofía Práctica) es renunciar a las “vanidades del mundo”.&lt;br /&gt;Esto no significa, necesariamente, que deba romper sus lazos familiares, desatender sus medios de subsistencia, evitar la sociedad de los demás, convertirse en un misántropo y retirarse a una cueva en la selva para entretenerse allí con las morbosas fantasías de su imaginación y estar de continuo codiciando internamente los mismos objetos a los que ha pretendido renunciar y abandonar externamente.&lt;br /&gt;El aspirante puede vivir en el mundo y, sin embargo, no ha de ser del mundo. Su cuerpo y su mente pueden estar más o menos ocupados en los asuntos de la vida cotidiana y él puede, al mismo tiempo, estar ejercitando sus facultades espirituales. Puede estar personalmente en el mundo y, no obstante, remontarse espiritualmente por encima de él.&lt;br /&gt;Todo ser humano posee, además de su cuerpo físico, dos juegos de facultades: intelectuales y espirituales. Los poderes de estas facultades están correlacionados y entretejidos. Si se usan solamente los poderes intelectuales en el plano físico para fines materiales, uno se vuelve más egoísta y materialista; está concentrando sus poderes en un pequeño foco que representa su “personalidad” y, cuanto más los concentra, más reducido será ese foco. Como consecuencia, esa persona se volverá mezquina y egoísta y perderá la visión de la Unidad, de la cual será apenas una parte infinitesimal e insignificante.&lt;br /&gt;Por otra parte, si intenta enviar prematuramente su espíritu a las regiones de lo desconocido, sin haber desarrollado y ensanchado suficientemente su intelecto para que actúe como una base firme sobre la cual apoyar su espiritualidad, vagará como una sombra a través de los campos de lo infinito. Quizás contemple cosas espirituales, pero no será capaz de entenderlas. Se convertirá en una persona nada práctica, en un fanático supersticioso y en un soñador.&lt;br /&gt;El crecimiento demasiado rápido en una sola dirección, con exclusión del crecimiento correspondiente en la otra, va en detrimento del verdadero progreso. Por tanto es necesario discernir adecuadamente los poderes, tanto intelectuales como espirituales, y desarrollarlos en la correcta proporción.&lt;br /&gt;“Renunciar al mundo” no significa mirar con desdén los adelantos de la ciencia, ignorar las matemáticas o la filosofía, dejar de interesarse por el progreso humano, evitar los deberes correspondientes a la esfera en que hemos nacido, o descuidar nuestro ambiente. “Renunciar al mundo” es renunciar al egoísmo, a la egolatría, a lo que Edwin Arnold, en su libro “La Luz de Asia”, llama “el pecado del yo”: “El pecado del yo es el de aquel que ve su preciado rostro reflejado en el universo como en un espejo y exclama: ¡Que el mundo entero se exalte y que todo perezca, para que sólo yo sea eterno!”.&lt;br /&gt;La renuncia al egoísmo va necesariamente acompañada del crecimiento espiritual. Por tanto, uno de los primeros deberes que tiene que cumplir el estudiante de Filosofía  Práctica es despojar su mente de la idea de un yo personal, empezar a darle menos importancia a las cosas y a los sentimientos personales. Debe olvidarse de sí mismo. No debe ver su existencia como la de una entidad permanente que ni cambia ni puede cambiar, solitaria en medio de otras entidades también aisladas y que vive separada de ellas por una concha impermeable. Él mismo debe considerarse como una parte integral de un poder infinito que abarca el universo y cuyas fuerzas están concentradas en el cuerpo que él está habitando temporalmente. En ese cuerpo confluyen continuamente, y también de él irradian incesantemente, los rayos de la esfera infinita de Luz, cuya circunferencia no está en ninguna parte y cuyo centro está por doquier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…) Si el modo de ver al hombre en sus tres aspectos –físico, intelectual y espiritual– es correcto, entonces vemos que la existencia y la actividad del ser humano no están en absoluto limitadas a los confines de su cuerpo material, sino que deben extenderse a través de todo el espacio. Al terminar su evolución cíclica, el hombre iluminará todo el espacio, tal como ahora él es iluminado por los rayos espirituales del universo, hasta una extensión proporcional a su capacidad para atraer y recibir esa Luz.&lt;br /&gt;El hombre es un centro de fuerzas en el cual convergen los rayos del universo. En ese centro comienza la labor de la ilusión, y a ese centro queda confinada. Los efectos se toman equivocadamente por las causas y las apariencias se toman por realidades. La mente se goza en deleites que son provocados por ciertas causas que producen alucinaciones, y alimentan deseos por cosas para las cuales no existe necesidad real. Tal como los rayos solares son reflejados desde la pulida superficie de un insignificante pedrusco, o desde la concha de una ostra, produciendo los múltiples tintes del arco iris que danzan y brillan en diversas tonalidades mientras están expuestos al sol, de la misma manera los rayos procedentes del mundo objetivo fluyen a través de nuestros sentidos, reflejan sus imágenes sobre el espejo de nuestra mente creando en ella fantasías y quimeras, ilusiones y deseos, y llenando la mente con los productos de su propia imaginación.&lt;br /&gt;El primer deber de un verdadero filósofo es discernir entre lo que es real y lo que es irreal; distinguir entre lo verdadero y lo falso por medio de la Luz divina del espíritu. Así, cumpliendo este deber, descubrirá que el amor a sí mismo es ilusorio; que no existe un yo real y permanente, ni existencia individual alguna excepto aquella que abarca en sí a toda la humanidad, y cuando el filósofo entienda plenamente esta idea de la Unidad y esté dispuesto a dejar que muera y desaparezca su “personalidad”, entonces la Luz eterna de la conciencia espiritual habrá empezado a alborear en él y habrá comenzado su inmortalidad como forma integral e individual del espíritu universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…) El espíritu es el mismo en el arco descendente que en el ascendente y es siempre el mismo en cada “individuo”. Pero al ir ascendiendo, cada rayo suyo queda dotado con un tono diferente que le imparte la “personalidad” de cada “individuo” con las partes superiores del quinto principio, Manas. Cuanto más intelecto se haya desarrollado, más intelecto habrá para acompañar al espíritu en su vuelo ascendente, y para impartirle un tono o carácter más distintivo. Pero si el desenvolvimiento del intelecto se ha retardado, o bien si el intelecto que se ha desarrollado se ha aplicado a propósitos materiales o “personales”, menos intelecto habrá para combinarlo con el rayo espiritual, y el espíritu puro seguirá proporcionalmente carente de Inteligencia y desprovisto de poder activo. Entonces se verá compelido a volver a la tierra para atraer hacia él una nueva combinación de Manas, pues no debe regresar a su estado original.&lt;br /&gt;Cuanto más se desarrolla y se expande el intelecto, más queda establecido sobre una base firme el estado espiritual, la conciencia espiritual, hasta que el espíritu, investido con los atributos divinos de Sabiduría y Amor, penetra en el océano infinito del universo y abarca en su potencialidad el Todo.&lt;br /&gt;Comienza entonces a manifestarse un cambio muy importante en la mente del aspirante que ha alcanzado este grado de desarrollo. Ese cambio consiste en que ve su propia “personalidad” como de poca importancia. Pero no es sólo su propia “personalidad” la que ahora aparece ante él bajo esa luz sino también cualquier otra “personalidad”. A todas las ve proporcionalmente insignificantes y pequeñas. El hombre le parece tan sólo como la “centralización” de una idea. La humanidad en general le parece como los granos de arena en las playas del océano infinito. Fortuna, amor, lujo, etc. asumen en su concepto la poca importancia de pompas de jabón, y no vacilan en renunciar a todas ellas como juguetes infantiles.&lt;br /&gt;Pero a semejante renunciación no se la puede llamar sacrificio, pues los niños y las niñas no “sacrifican” sus caballos de cartón y sus muñecas sino que, simplemente, ya no los quieren más. Ellos buscan algo más útil, en proporción a la expansión de su mente. Y a medida que el espíritu del hombre se expande, las cosas a su alrededor, e incluso el planeta en que vive, le parecen pequeñas, como un paisaje en lontananza que se contempla desde una elevada cima. Al mismo tiempo, su concepción del infinito que le rodea se hace más grandiosa y asume una forma gigantesca.&lt;br /&gt;El sentimiento producido por semejante expansión de la mente es verdadera contemplación, y en un grado potencializado se llama “éxtasis”. Esta expansión de nuestra conciencia “nos desliga de nuestro país y de nuestro hogar”, haciéndonos ciudadanos del universo; nos eleva desde los estrechos confines de lo que nos parecía real, al campo ilimitado de lo Ideal. Y liberando al hombre de la cárcel de arcilla mortal, lo conduce al sublime esplendor de la Vida Eterna y Universal.&lt;br /&gt;Pero “el espejo del alma no puede reflejar, simultáneamente, la tierra y el cielo; mientras la una se desvanece de la superficie, el otro se refleja en sus profundidades”. ¿Cómo puede lograrse esta gran renunciación al yo y esta expansión del espíritu?&lt;br /&gt;Hay una palabra mágica que es la clave de todos los misterios, que abre los lugares donde están ocultos los tesoros espirituales, intelectuales y materiales, y con la cual obtenemos poderío sobre lo visible y lo invisible. Esa palabra es DETERMINACIÓN. Si deseamos cumplir un gran objetivo debemos aprender a concentrar en él todos nuestros deseos.&lt;br /&gt;Sea cual fuere el objetivo, bueno o malo, el efecto, es proporcional a la causa que lo genera.&lt;br /&gt;El poder de la voluntad es infinito, pero sólo puede ponerse en acción por una determinación firme y resuelta y con fijeza de propósito. Una voluntad vacilante no consigue nada. Aquel a quien le tiembla el corazón con temor abyecto para abandonar sus viejos hábitos e inclinaciones, aquel que tiene miedo a luchar contra sus pasiones y dominarlas, aquel que es esclavo de su yo personal y se aferra con cobarde ansiedad a los hechizos de la vida, no puede lograr nada.&lt;br /&gt;No son los vicios los que se adhieren al hombre, sino el hombre el que se aferra a ellos y teme soltarlos, ya sea porque sobreestima el valor y utilidad que tienen, o quizás porque se imagina que al soltarse de ellos su yo ilusorio puede ser precipitado a la infinita nada y hacerse añicos contra las rocas que en su fantasía ve abajo. Sólo aquél que está dispuesto a ver morir su “personalidad” puede vivir, y sólo cuando los sentimientos y deseos personales quedan inertes, puede el hombre volverse inmortal.&lt;br /&gt;¿Cómo puede ser capaz de dirigir a otros aquél que no tiene el poder de dirigirse a sí mismo? Un esclavo que quiera volverse amo debe antes liberarse. Y la libertad se adquiere solamente con determinación, con voluntad puesta en acción. El Adepto no es hechura de otros, sino que debe convertirse en Adepto por su propio esfuerzo. El que se hunde en las profundidades de la tierra pierde de vista el sol; el que se hunde en la materia no puede percibir el espíritu. El que está apegado a ideas y opiniones falsas no puede contemplar la Verdad.&lt;br /&gt;Las ideas y opiniones viejas van endureciéndose. Han crecido con nosotros, nos hemos apegado a ellas, y es tan doloroso verlas morir como perder un amigo o un pariente muy querido. Son a menudo como nuestros propios hijos. Las hemos engendrado o adoptado; las hemos criado, alimentado y enseñado; han sido nuestras compañeras de años, y nos parece cruel y sacrílego despedirlas. Claman por nuestra misericordia, y cuando las hemos despedido vuelven otra vez solicitando hospitalidad y reclaman derechos. Pero podremos desembarazarnos de ellas fácilmente si llamamos en nuestro auxilio a ese poderoso genio cuyo nombre es Determinación. Este genio pondrá en acción la Voluntad, y la Voluntad es un potente gigante libre de sentimentalismo, que una vez que entra en acción se vuelve irresistible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H.P.B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Para facilitar la comprensión del texto, hemos sustituido Teosofía Práctica por Filosofía Práctica y teósofo por filósofo).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-1433261082020651378?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/1433261082020651378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=1433261082020651378' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1433261082020651378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1433261082020651378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2010/02/rescatando-viejos-textos-liberacion-y.html' title='Rescatando viejos textos: Liberación y progreso'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/S3g8YnYFjJI/AAAAAAAACi0/0ucbCoFBNTc/s72-c/hpb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-8131438336797639952</id><published>2009-09-29T08:36:00.000-07:00</published><updated>2009-09-29T08:50:36.729-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>LA TELEVISIÓN COMO HERRAMIENTA DE SOMETIMIENTO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SsIsqFwiYPI/AAAAAAAACdc/uwtzcBDarzo/s1600-h/Tele.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 134px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SsIsqFwiYPI/AAAAAAAACdc/uwtzcBDarzo/s200/Tele.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386917205900419314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="Section1"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;El mundo virtual en que vivimos&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;i&gt; “¿Nunca has tenido la sensación de ser la peor versión de ti mismo?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;i&gt; “Tienes un e-mail”, película de Nora Ephron&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; Giovanni Sartori nos previene sobre algunos efectos originados por la revolución multimedia en nuestra percepción de la vida. Uno de ellos es lo que él llama nuestro tele-ver y, como consecuencia, nuestro vídeo-vivir. El homo sapiens da paso a un homo videns: “El mundo en el que vivimos se apoya sobre los frágiles hombros del vídeo-niño: un novísimo ejemplar de ser humano educado en el tele-ver –delante de un televisor– incluso antes de saber leer y escribir”.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los humanos del siglo XXI hemos asistido a la guerra (a varias) como quien contempla un videojuego; hemos presenciado incendios, terremotos y catástrofes de toda índole en directo; hemos visto suicidios reales, asesinatos reales y robos reales. Todo, gracias a la tele. Las imágenes de muerte, dolor y destrucción se han convertido en un espectáculo. A esto le hemos añadido los reality-shows, las películas de acción, los concursos donde hay que hacer casi de todo para ganar –excepto pensar– y toda una programación cuyo único fin es mantenernos sin pestañear delante del televisor. El circo está preparado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Nuestros abuelos observaban con la boca abierta cómo se movían unas figuritas dentro de aquella enigmática y asombrosa caja de luz que no tenía dentro más que lámparas y cables. Nosotros, sus descendientes, estamos tan acostumbrados a ver la televisión que lo ficticio forma parte de nuestra vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;José Javier Esparza opina que la tele es magia; a veces, negra. El lenguaje visual no solo fabrica en la mente del espectador una imagen virtual y sesgada de la realidad, sino que lo peor es que esa imagen actúa por debajo de la conciencia, aferrándose a la parte subconsciente de la mente y neutralizando en gran parte las respuestas racionales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De alguna manera, todos llevamos dentro una versión mejor y otra peor de nosotros mismos. Sacar la mejor a flote siempre requiere más esfuerzo que la peor, de eso no hay duda. Pero ¿qué elementos estimulan la versión buena y cuáles la mala? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando temblamos ante las “malas” compañías de nuestros hijos, todos parecemos estar de acuerdo en que son aquellas que pueden arrastrarlos a terrenos inadecuados si no ejercen la suficiente voluntad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hoy, nadie se libra de un acompañante omnipresente: la televisión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;Televisión: medio &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;socializador y distorsionador de la realidad&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;"Hoy la televisión es acusada de fomentar la alienación colectiva,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; de inspirar irracionales actos de violencia, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;de romper la comunicación familiar, de manipular la realidad,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; de corromper a la infancia, de embrutecer al pueblo... &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Con menos cargos, Platón pidió en su República la expulsión de los poetas"&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;José Javier Esparza&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; En nuestra sociedad, la ley del número dicta lo que es socialmente correcto. El poder de la televisión reside, precisamente, en la simultaneidad e infiltración de un determinado mensaje en infinidad de cerebros. Eso se llama nivel de audiencia. Miles de millones de personas podemos ser “activadas” en un momento, una capacidad colosal que sería poco sensato no valorar en sus repercusiones.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Implacablemente, la televisión tiene un hábil efecto demoledor. Día a día modela creencias y actitudes, y constituye la principal fuente de socialización. Paralelamente, va ganando terreno un empobrecimiento de la capacidad de entender.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los mecanismos naturales de defensa del cerebro humano actúan eficazmente en su propio nivel de conciencia. Es ahí donde el individuo participa activamente en la comprensión de la información que recibe.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las imágenes televisadas, sin embargo, se “introducen” en el sujeto eludiendo esta participación activa. Lo grave de esta cuestión es que, mientras el lenguaje escrito es racional, el lenguaje visual es emocional, es decir, la imagen se salta todos los filtros intelectuales que puedan matizarla, meditarla o criticarla, y va directa al mundo de las sensaciones y de los sentimientos del espectador. El individuo percibe pasivamente lo que se le ofrece, pero con un mayor grado de adhesión porque se sitúa en el nivel de la inconsciencia, lo cual nos lleva a un ver sin entender.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Decir que la televisión “atonta” es bastante exacto. A nuestro cerebro le cuesta un esfuerzo suplementario ponerse al ritmo de la sucesión de imágenes en movimiento y seleccionar los mensajes. Una de las características de la televisión es que entretiene, relaja y divierte. Así se bloquea la capacidad para oponer una barrera racional al mensaje televisivo, mientras que las funciones instintivas siguen recibiendo el bombardeo de imágenes sin oposición ninguna.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las estrategias de seducción utilizadas en la televisión (y en todos los medios) orientan a la masa televidente hacia un estilo de vida consumista, materialista e insustancial. Primero, crean una desilusión porque se carece de algo y, luego, lo resuelven vendiendo un producto, que puede ser un objeto o una idea.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La televisión comienza siendo la solícita canguro de los niños, y continúa influenciando a los adultos por medio de la “información”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por su propia esencia, el medio televisivo privilegia el impacto visual en detrimento del hecho en sí. La información que vale es la que se puede filmar mejor; y si no hay filmación, no hay ni siquiera noticia, por muy importante que sea. Esto es lo que hace que los programas informativos rebosen de noticias intrascendentes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Varios elementos colaboran a la distorsión de la realidad, todos muy frecuentes en la televisión actual: la información insuficiente, que empobrece la noticia sacándola de su contexto; la no información, es decir, la eliminación de nueve de cada diez noticias existentes (para el hombre común, lo que no ve no existe); y la deformación premeditada de noticias que induce a engaño. Se puede mentir de muchas maneras, pero la fuerza de la imagen hace la mentira más eficaz y, por tanto, más peligrosa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Hoy, por ejemplo, nadie recuerda el accidente nuclear sucedido en la localidad japonesa de Tokai-Mura en 1999, aunque fue el segundo accidente más grave después de Chernobil. Hábilmente silenciado tras aparecer dos o tres días en los noticieros, la no información consiguió hacer desaparecer el hecho de que la tasa de radioactividad en la atmósfera fue 15.000 veces superior a la normal afectando a más de seiscientas personas que ni siquiera fueron alertadas del hecho en el momento de producirse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En 1996 se creó en Estados Unidos la National Imagery and Mapping Agency (NIMA), con la misión de centralizar todas las fotografías tomadas por los satélites militares y unificar su tratamiento informático. En 1997 la NIMA lanzó un programa para “controlar a escala internacional el intercambio de imágenes comerciales”. Ofrecía las imágenes a buen precio a nacionales y extranjeros si reconvertían sus sistemas informáticos, con lo que la venta y distribución de imágenes de satélite quedaba indirectamente monopolizada por la CIA y el Pentágono a través de la NIMA. Hoy sabemos que algunas fotos distribuidas estaban trucadas para crear un determinado efecto psicológico. Cuando se quiere manipular una información en origen, la forma de que aumente la desinformación es, precisamente, aumentando la cantidad de información que se da.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una fotografía miente si es el resultado de un fotomontaje. Y la programación de la televisión, cuando llega al espectador, es toda ella un fotomontaje.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La autoridad de la imagen convierte lo excepcional en normal; lo monstruoso, en cotidiano; el sentido de la realidad es, verdaderamente, puesto a prueba. El número de mensajes es tan elevado y el modo de recibirlos tan intenso que la información, en lugar de despertar interés activo, provoca pasividad e indiferencia. El exceso de información produce una insensibilización general. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Decía Julián Marías que en otros tiempos los hombres recibían muchas menos informaciones, y, aunque sus mentes eran más pobres, seguramente eran más limpias. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;La indefensión de los niños&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-style: italic; font-size:small;"&gt;"Lo que se aprende con sana reflexión&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;queda fijado en la conciencia y permite construir &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;un edificio de conocimientos bien cimentados."&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Delia Steinberg Guzmán&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si la televisión es capaz de distorsionar, dirigir y motivar el comportamiento de los adultos y de condicionar sus opiniones, ¿cómo no va a influir en los niños, que no poseen mecanismos de defensa para juzgar, sino solo para aprender?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Precisamente, la programación comercial busca convertir al niño en un receptor pasivo y manipulable (que se transformará más fácilmente en un adulto pasivo y manipulable). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los pequeños, privados de espacios en la ciudad para correr libremente, con frecuentes mensajes de “no pisar el césped” y “se prohíbe jugar a la pelota”, son empujados hacia los reducidos parques infantiles con “aparatos de jugar”. El sistema mercantil ha instalado, además, llamativos espacios cerrados donde se consumen “juegos” previo pago de una entrada, con lo que los niños son entrenados para su futuro papel de clientes. Desde muy jóvenes, son encaminados a su papel de espectadores de televisión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como señala Alejandra Vallejo-Nágera, esta actividad de tele-ver está acompañada por algo que resulta increíble en un niño: pasividad, silencio e inmovilidad durante horas. Y, lo más importante: mientras un niño mira la televisión no hace otra cosa. La televisión se ha “entrometido” en el juego infantil. Su aprendizaje natural, que es el conocer haciendo, se ve mermado en gran proporción, a la vez que se fortalece el fantasear en los mundos virtuales que se le ofrecen. Al contrario de lo que ocurriría con cualquier otra ocupación, la prolongada exposición ante el televisor no produce fatiga, sino hábito y dependencia. Tiene un “efecto narcótico”, y su acción embotadora, además, inhibe la respuesta positiva de apagar el televisor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En España, casi la mitad de los niños come, merienda y cena viendo televisión; la mayoría de los de diez años tiene televisor en su habitación, y es muy alta la proporción de los niños entre cuatro y doce años que ve habitualmente la televisión en horas nocturnas. Gracias a la televisión, un niño en Estados Unidos ve una media de cien mil actos violentos antes de acabar la escuela primaria (y nos quedamos tan fríos como si nos dijeran que alrededor de un árbol de nuestro jardín hay cien mil hormigas).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya a fines de los años sesenta, un experimento en California demostró que los cerebros de los niños que habían sido sentados delante de la pequeña pantalla comenzaban a emitir ondas “alfa”, las mismas que los adultos emiten cuando suspenden la resistencia consciente practicando yoga, es decir, un estado de receptividad absoluta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La forma de sembrar ideas en la mente del tele-niño es la que los padres siempre han intuido cuando uno dice: “No metas el tenedor en el enchufe” y el otro contesta: “Sí, sí, tú dale ideas...”. Dale ideas, frase coloquial de gran sabiduría. La imagen televisada “ayuda” al niño a concebir muchas cosas que no se le hubieran pasado por la cabeza a él solo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como advierte Fernando Savater, “lo propio de la televisión es que opera cuando los padres no están y, muchas veces, para distraer a los hijos de que los padres no están, mientras que en otras ocasiones están, pero tan mudos y arrobados ante la pantalla como los propios hijos”. Lamentablemente, los padres, la primera línea defensiva, es la primera en caer, quedando a pleno rendimiento el padre ficticio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Estos padres desorientados dan lugar, en el peor de los casos, a hijos perdidos y, a menudo, angustiados, que no saben qué deben hacer, pues no les han proporcionado ni criterios, ni principios, ni hábitos. Son niños que lo pasan mal, pues les resulta muy difícil elegir entre una cosa y otra, discernir qué está bien y qué está mal. No tienen metas y, muy a menudo, tampoco ilusiones. Son adolescentes sin fines, pero con muchos medios. No han oído hablar del autodominio, de la exigencia y, mucho menos, de la voluntad para poner en marcha proyectos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La atención a los menores se ha concretado más en darles bienes materiales que en dedicarles tiempo, compañía, conversación o juego en común. El penoso resultado es que el niño se ha convertido en niño-consumidor, y este, en niño-acumulador. Lo triste es que lo que acumula suelen ser cosas y sensaciones innecesarias, que desbordan por exceso sus estanterías y su cabeza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así, mientras el Código de Hammurabi condenaba a muerte a todo aquel que vendiera o comprara algo a un niño sin permiso del procurador hace 4000 años, en la actualidad nuestros niños están expuestos a casi medio millón de anuncios televisivos antes de cumplir los dieciocho años. Este tele-niño, moldeado por el modelo comercial, acaba siendo el consumidor perfecto, que llega al extremo decisivo de decir: “papá, cómprame algo”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La televisión se ha convertido en la tutora de muchos menores, la que marca las pautas y los hábitos de conducta. Los valores que se intentan inculcar desde la familia o la escuela son inmediatamente pulverizados por el efecto apisonadora de los mensajes televisivos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ver televisión es parecido a comer: podemos reducir las porquerías que a menudo consumen los niños y, también, las que ingieren a través de los programas. Lo que ocurre es que el niño, para los programadores, es un factor decisivo de audiencia. Cuantos más niños haya delante del televisor, más ingresará una cadena en publicidad de juguetes, ropa, discos o refrescos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La televisión lanza continuamente el mensaje del niño-rey, incompatible con cualquier idea de esfuerzo o autodisciplina. Resulta más fácil y rentable ofrecer a uno lo que quiere, aunque sea malo, que lo que necesita. Sin embargo, el esfuerzo y la autodisciplina son condiciones necesarias para la formación de la persona. Eliminar los valores que nos ayudan a definir qué es lo bueno, qué es lo bello y qué es lo justo provoca una carencia de defensas y una tendencia al aplastamiento ante la vida. Es la forma de desembocar en una vida inútil, que significa una forma de vivir que consiste solo en matar el tiempo. Los padres se tendrían que asustar viendo el futuro de sus niños en muchos adolescentes de hoy: desorientados, aburridos, con crisis depresivas y, en definitiva, “enfermos de vacío”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay algo que atrapa en la televisión y deja los ojos pegados ahí sin ningún esfuerzo. El esfuerzo hay que hacerlo para despegarlos. El medio televisivo no causa daño por lo que hace, sino por lo que no permite hacer. El vídeo-niño no crece mucho más, y se convierte en un adulto marcado durante toda su vida por una atrofia cultural.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los efectos negativos del exceso de televisión sobre los niños han sido ampliamente estudiados: fatiga, excitación, trastornos de alimentación y de sueño, pasividad, inactividad, actitud perezosa. La intromisión de este nuevo invitado ha contribuido a una grave distorsión en la comunicación entre los miembros de la familia, y a través de él, nos hemos acostumbrado a contemplar pasivamente cómo unas personas matan, hieren o maltratan a otras. Recordemos que un grupo de niños suecos pensaba que la causa principal de muerte en su país era un tiro en la nuca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuando increpamos a nuestro hijo, que no desvía los ojos de la tele, porque “no prestas atención a lo que te digo”, como si la culpa fuera de él, deberíamos plantearnos que la culpa, en verdad, es nuestra. Le hemos condicionado lenta y sistemáticamente desde que es un bebé a seguir la actitud hipnótica de la tele; gracias a ella los niños “están entretenidos” y permiten a los padres unos momentos de descanso tras una agotadora jornada. Hemos derrumbado la primera defensa ante su desamparo. Más que reñirle lo que deberíamos hacer es pedirle perdón por una carencia que le costará mucho esfuerzo reparar. No podemos administrarle un somnífero y, luego, exigirle que no se duerma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una “oración infantil”, extendida por Internet, dice: “Señor, esta noche te pido algo especial: conviérteme en televisor. Quisiera ocupar su lugar, para poder vivir lo que vive el televisor en mi casa. Tener un cuarto especial para mí. Congregar a todos los miembros de mi familia a mi alrededor. Ser el centro de atención al que todos quieren escuchar, sin ser interrumpido ni cuestionado. Que me tomen en serio cuando hablo. Sentir el cuidado especial e inmediato que recibe el televisor cuando algo no funciona. Tener la compañía de mi papá cuando llega a casa aunque venga cansado del trabajo. Que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. Que mis hermanos se peleen para estar conmigo. Divertirles a todos aunque a veces no les diga nada. Vivir la sensación de que lo dejan todo por pasar algunos momentos a mi lado. Señor, no te pido mucho, todo esto lo vive cualquier televisor”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Dejaría a su hijo pequeño ir con un extraño a jugar al parque cuatro horas al día sin más información ni explicación sobre el asunto que saber que se lo devolverán al final del día? Pues entonces, ¿a qué espera para ir a ver quién está saliendo de su televisor?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;El lado oscuro de los dibujos animados&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; “Los árboles que crecen solos son igualmente árboles,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;aunque no den frutos o sus frutos sean malos. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Los caballos, cuando vienen al mundo, son caballos, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;aunque nazcan enfermos o sean inutilizables. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Pero los hombres, creedme, no nacen hombres, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;sino que se forman como tales por la educación”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Erasmo de Rotterdam&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Muchos padres se despreocupan de los dibujos animados que sus hijos observan, sin conocer el contenido de algunas series que en la actualidad están emitiéndose por las cadenas de televisión. Tampoco es raro encontrar entre los utensilios de los niños (mochilas, platos, bolis, etc.) a los personajes de estas series. Sin embargo, “dibujos animados” no quiere decir obligatoriamente “adecuado para los niños”, sobre todo teniendo en cuenta que es un negocio de adultos que mueve millones de dólares.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los cuentos clásicos exponen conflictos y soluciones representados con la máxima claridad. Cuando el niño escucha el relato, sabe que le están contando algo que no es verdad: “érase una vez...”. Héroes y heroínas ejemplarizan los valores e ideales que ayudan al niño en su formación. Al ofrecer modelos de comportamiento sin ambigüedades, el malo, en todo momento ejerce de malo. Así, al niño no le cabe duda de lo que está bien y lo que está mal. La fase de las “excepciones”, de “sí, esta regla es válida pero hay casos excepcionales”, “su aplicación es relativa”, etc., es posterior a la adquisición primaria de reglas y valores, y es fruto de un estado más avanzado de la capacidad de razonar y elegir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En los tiempos de las primeras películas de dibujos animados de Disney, esta idea estaba clara. Por eso, no hay que temer que algunos personajes, como Maléfica o la madrastra de Blancanieves, produzcan miedo, porque al final cada cual tiene lo que se merece. El triunfo del bien y de la justicia no puede apreciarse si antes no hubo desolación ante la maldad y los peligros. Incluso la apariencia física de los personajes funciona como un elemento conductor de la aceptación o el rechazo de estos, y de los valores que representan. Si el malo es repulsivo, esta apariencia favorecerá el rechazo hacia el personaje.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Desde este punto de vista, como señala P. E. Delgado, “a nadie le interesa saber si la malvada bruja se comía niños porque tenía un trauma, ya que de pequeña padeció una hambruna en Ucrania y sus padres, desesperados, le hicieron comer carne humana para que no muriera”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo nocivo es la ausencia de verdaderos criterios morales que justifiquen los contenidos, fenómeno muy frecuente en los dibujos animados actuales, en los que prima, por otra parte, la escasa calidad estética.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Dibujos como “Los Simpsons”, no se emiten en muchos países dentro de las bandas horarias infantiles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En la serie “Campeones”, el individualismo y las estrategias malintencionadas prevalecen sobre el espíritu de equipo. Los gestos de odio y agresividad, las mandíbulas crispadas, las entradas peligrosas y las irreales posturas y piruetas circenses de los jugadores convierten el juego en una constante lucha de fuerzas, trampas y engaños. La admiración por el líder se convierte en fanatismo. La deportividad, el juego limpio y la sana competitividad son pulverizados en esta serie.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A los contenidos violentos hay que añadir las alusiones a temas eróticos. En “Bola de Dragón” (Dragonball), el Maestro, un viejo preparador en artes marciales llamado Genio Tortuga, es un viejo oriental lascivo, tan desequilibrado como para espiar a las muchachas cuando entran en un retrete y aderezar cada capítulo con reiteradas obsesiones sexuales, secundado por toda una suerte de perturbados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Chicho Terremoto, protagonista infantil de la serie del mismo nombre, cobra fuerzas como jugador de baloncesto levantando las faldas de las niñas para contemplar su ropa interior.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cualquier producto japonés de dibujos animados, con distintos matices, posee&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;agresividad, mucha intensidad en la violencia cuando esta aparece y un sentido del ritmo fascinante. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sí, la palabra es “fascinante”, lo cual nos lleva a un caso muy sonado en su momento, pero que parece haber caído en el olvido aplastado por los intereses comerciales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El 16 de diciembre de 1997 se emitió en Tokio el episodio “El guerrero del computador Porigon” de la serie de dibujos animados “Pokemon”. Veinte minutos después de acabar, las calles de la capital japonesa fueron asaltadas por cientos de ambulancias que trasladaban a pacientes con síntomas de epilepsia fotosensible. La literatura médica solo había detectado diecisiete casos semejantes en los quince años anteriores. Al repetirse la noticia en los informativos, mostrando escenas del capítulo emitido, una nueva oleada de casos movilizó a los servicios de urgencia. En total, setecientas personas tuvieron que ser hospitalizadas (¡setecientas!), en su mayoría niños y adolescentes. En los días siguientes, trece mil estudiantes (¡trece mil!) faltaron a clase.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pediatras y psiquiatras confirmaron la causa: el episodio de “Pokemon”. La trampa estaba en una técnica hipnótica, consistente en lanzar sobre el espectador un estímulo visual muy fuerte que atrape su atención. Luego, se complementa con la sucesión vertiginosa de luces de determinados colores a velocidad subliminal, es decir, no percibidas por el ojo humano, pero que sí impresionan el cerebro. A mayor velocidad, mayor emoción. Es obvio que en este episodio se les fue la mano a los responsables del movimiento aplicado a Pikachu, el protagonista, y esto fue lo que provocó el cortocircuito en tantos cerebros jóvenes. Doce años después, la serie se sigue viendo en todo el mundo, por supuesto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;La televisión: fábrica de mentiras&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;"la tele-democracia confía la conducción del gobierno de un país&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;a conductores que no tienen permiso de conducir"&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Giovanni Sartori&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La televisión se ha convertido en un negocio gigantesco. Los ingresos de los canales de televisión en España, hace ya diez años, fueron superiores, por ejemplo, al presupuesto que tenía el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Esto quiere decir que las cadenas de televisión mueven más dinero que numerosos departamentos de la Administración. Y quiere decir también que lo que estas cadenas buscan no es promover proyectos de comunicación con fines sociales, sino mercantiles. Por ello, no ofrecen al espectador algo que le pueda resultar útil, bello o bueno, sino algo que pueda consumir el mayor número posible de espectadores, aunque sea inútil, feo y malo. La televisión del siglo XXI es un gigantesco circo que solo está al servicio del negocio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tiene más libertad para decidir un directivo de un trust multimedia que posea cadenas de televisión y portales de Internet que un jefe de Estado de un país de tamaño mediano. ¿Quién puede contra este poder? Ni siquiera una potencia militar, porque las potencias militares se asientan sobre tecnología electrónica y créditos internacionales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hubo un tiempo en que el objetivo de la comunicación era hacer llegar las ideas de la cúspide (una élite intelectual selecta) a la base, con el fin de elevar su nivel. Pero, cuando el objetivo ya no es propagar ideas, sino ganar dinero, la comunicación se hace “horizontal”. La cultura se fragmenta. No se ofrece “lo que vale”, sino “lo que gusta”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La televisión no es una herramienta neutra, sino que impone una forma de ver la realidad y de alterarla a su manera. Con un efecto arrasador, implanta formas homogéneas de vestir, de pensar, de vivir y de sentir. No hay peor tirano que el que consigue que la esclavitud sea confundida con la libertad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Muchas personas evocan con nostalgia el mundo anterior al televisivo, en el que los niños leían libros, practicaban juegos físicos, tenían grandes sueños y hablaban u oían hablar a los mayores durante la comida de la familia reunida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Poco a poco, el nuevo aparato, aparentemente inofensivo, fue ocupando un espacio en los hogares. Entonces se dejó de escuchar ese silencio singular que daba pie a la conversación, a la transmisión oral de experiencias entre los diversos miembros de la familia, lo que hasta entonces había constituido la fuente primaria de socialización de los miembros más jóvenes. ¿Cómo puede hoy ser importante el abuelo en una sociedad donde no se escucha?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De la educación que ahora reciban los niños dependerá el tipo de sociedad que tendremos dentro de unos años. Los docentes afirman que lo que consiguen en seis horas de clase se ve arruinado por dos horas de televisión. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El niño tiene que ver la televisión acompañado de un intérprete que le explique lo que está viendo y que amplíe los modelos que le propone la tele. No hay peor niñera que el televisor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una vuelta a la filosofía se impone hoy más que nunca. Solo la búsqueda filosófica, el afán de entendernos y entender el mundo que nos rodea, puede proporcionarnos respuestas suficientes para poder descubrir los camuflados enemigos que pretenden entorpecer nuestra marcha.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Esmeralda Merino&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;BIBLIOGRAFÍA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; Homo videns&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Giovanni Sartori&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Ed. Taurus&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 2002&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Informe sobre la televisión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El invento del Maligno&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;José Javier Esparza&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Criterio Libros&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 2001&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;¡Que no te atrape la pantalla!&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Joan Anderson y Robin Wilkins&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Alfaguara&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 2000&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Televisión: impacto en la infanci&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;a&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Javier Urra, Miguel Clemente, Miguel ángel Vidal&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Ed. Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 2000&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Enganchados a las pantallas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Paulino Castells e Ignasi de Bofarull&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Planeta&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Barcelona, 2002&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;los niños y la televisión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Bob Hodgey y David Tripp&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; Colección Nueva Paideia.Editorial Planeta. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Barcelona, 1986&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;mi hijo ya no juega; sólo ve la televisión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Alejandra Vallejo-Nágera&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Editorial Temas de hoy. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 1987&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Televisión y juegos electrónicos ¿amigos o enemigos?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;José Francisco González Ramírez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Editorial Eos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 1999&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Teleniños públicos, teleniños privados&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;M. Alonso, L. Matilla y M. Vázquez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Ediciones de la Torre&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 1995&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Violencia y televisión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Miguel Clemente, Miguel Ángel Vidal&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Ed. Noesis&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 1996&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El cine de animación&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Pedro Eugenio Delgado&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Ediciones JC&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Madrid, 2000&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:10.0pt;text-align:justify;text-indent: 35.45pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-8131438336797639952?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/8131438336797639952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=8131438336797639952' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/8131438336797639952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/8131438336797639952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/09/la-television-como-herramienta-de.html' title='LA TELEVISIÓN COMO HERRAMIENTA DE SOMETIMIENTO'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SsIsqFwiYPI/AAAAAAAACdc/uwtzcBDarzo/s72-c/Tele.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-4755733892295132697</id><published>2009-08-02T03:47:00.000-07:00</published><updated>2009-08-02T04:08:28.841-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros para descargar'/><title type='text'>Libros para descargar: "El arte y la belleza" (de Miguel Angel Padilla)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SnVwKCSgseI/AAAAAAAACb0/IfGKnT0pgSY/s1600-h/arte-belleza[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5365317848797327842" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 130px; CURSOR: hand; HEIGHT: 198px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SnVwKCSgseI/AAAAAAAACb0/IfGKnT0pgSY/s200/arte-belleza%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;EL ARTE Y LA BELLEZA&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;Miguel Angel Padilla&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/MAP-Arte_y_belleza.pdf"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Pincha aquí para descargarlo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;Del libro extraemos su introducción donde el autor dice:&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;"Como tema de reflexión, el Arte supone un mundo apasionante, con infinidad de matices, sugerente y a la vez profundo, pero por su propia naturaleza, difícil para ser abordado desde un punto de vista racional y lógico.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;¿Qué decirle a quien contempla extasiado una obra de Cánova o se eleva con las notas de una flauta en el desierto, o quien pasea al atardecer ante las columnas de Karnak o se sumerge entre los versos de Rubén Darío...? No, evidentemente el lenguaje del arte nos habla en “otro idioma” y nuestro intento de estructurarlo en un análisis únicamente racional nos dará tan solo fragmentos de un cadáver.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Sin embargo, el arte es un elemento profundamente unido a nuestra naturaleza humana, a través del arte damos y a través del arte recibimos y aunque se precisa despertar un cierto “sentido interno” para poder ver y escuchar a través del arte el escondido secreto al que nos lleva, el profundizar en torno a su esencia y la de la belleza, el ahondar en la naturaleza humana a modo de reflexión filosófica nos podrá poner en sintonía, abrir oportunidades de comprensión y percepción de esos “sentidos internos” o “sentidos del alma”.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Este pequeño libro nace entonces no como un estudio académico sobre el Arte y la Belleza, sino como el esfuerzo de reunir una serie de ideas que apunten a despertar o a reforzar esa sensibilidad interna necesaria para vivir el arte y crecer internamente a través de él.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Hay dos razones importantes que me llevaron a escribir este pequeño libro: una, el ser una persona que ama profundamente la belleza y la entiende como una de las vías de accesit más directas para poder entrar en contacto con ideas realmente elevadas. Y la otra un cierto desconcierto y pérdida de finalidad que se puede apreciar en el arte durante los últimos decenios, encarrilado en ocasiones por una visión alejada del hombre y su sensibilidad. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Este siglo XX ha sido un gran atanor de transformaciones, pero la gran velocidad de muchos de los cambios producidos ha impedido que pudieran ser asimilados. En demasiadas ocasiones hemos querido vivir una sensación de grandeza tan solo a través de una creatividad y originalidad que rompiera con todo y que trataba de justificarse a sí misma. &lt;/i&gt;&lt;i&gt;Se rompieron muchos moldes anquilosados, pero también a veces, con los tiestos rotos de esos moldes viejos se arrojaron principios e ideas que son consustanciales al hombre.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Infinidad de corrientes han ido entretejiendo el tapiz del último siglo. Muchos grandes artistas han pasado anónimamente, otros lograron abrirse paso a través de la espesa sociedad de consumo, pero por desgracia se instaló “oficialmente” un relativismo a ultranza que hacía que se perdiera el sentido y la finalidad del arte, y se desvinculara éste de la belleza. Esta pérdida de finalidad sobrepasó la saludable relatividad para instalarse en la “relatividad absoluta” donde todo vale en nombre de la originalidad. ¿Y si se uniesen originalidad y belleza?, ¿y si el esfuerzo se abriese paso sobre la comodidad que por desgracia se disfraza tanto de creativa?.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;De algún modo este arte, como expresión sublime, que sienten hoy día tantos artistas ignorados debe reencontrar su identidad.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Si bien es cierto que el arte precisa de una plasticidad dinámica de lo que está vivo, que hay muchos elementos relativos y subjetivos, también es cierto que el arte debe vencer el discurso ambiguo que suena a demagogia , a esa necesidad de agradar a todo el mundo no diciendo nada, solo cosas imprecisas que tratan de contentar a todos y a nada comprometen.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Pero nada más alejado de la ambigüedad que la creación artística siempre comprometida con las aspiraciones estéticas del autor, plazcan o no a una sociedad mercantilista.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;i&gt;Hoy surgen de nuevo almas jóvenes que, libres de ataduras, quieren recrear un nuevo arte, llenarlo con un contenido que enraíce con lo más profundo y bello de la naturaleza humana&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;i&gt;Te propongo lector, hacer un pequeño viaje juntos, de la mano del hilo de la reflexión filosófica, y sumergirnos después en los pensamientos de muchos pensadores y artistas, que han sido verdaderos maestros a lo largo del tiempo y que han hablado de la belleza, de la estética y del arte. Con sus pensamientos podemos recrear ideas que por viejas parecen nuevas, en torno a este elemento que forma parte tan íntima de nuestra vida. Ideas que han relacionado el arte con una plasmación formal de un accésit, de una intuición de mundos bellos, de mundos elevados."&lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-4755733892295132697?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/4755733892295132697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=4755733892295132697' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/4755733892295132697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/4755733892295132697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/08/libros-para-descargar-el-arte-y-la.html' title='Libros para descargar: &quot;El arte y la belleza&quot; (de Miguel Angel Padilla)'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SnVwKCSgseI/AAAAAAAACb0/IfGKnT0pgSY/s72-c/arte-belleza%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-6436646132438839586</id><published>2009-06-23T00:30:00.000-07:00</published><updated>2009-06-23T01:19:32.850-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>¿Qué nos impulsa a ayudar a los demás?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SkCQBIEDUYI/AAAAAAAACOc/mKl5uShqkVo/s1600-h/manos%5B1%5D.bmp"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 174px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SkCQBIEDUYI/AAAAAAAACOc/mKl5uShqkVo/s200/manos%5B1%5D.bmp" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350434706334896514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Prólogo:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Preguntarnos por el por qué de las cosas es algo natural. Y en este caso, indagar en las motivaciones últimas y profundas del ser humano, es ante todo, un intento de llegar a conocer mejor al hombre, y así conocernos mejor a nosotros mismos.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Paso a explicar los factores más deterninantes a la hora de ayudar a otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Vamos a indagar en cada uno de ellos, y cada cual que saque sus propias conclusiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF; mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;1. El aspecto biológico- genético: lo innato en el ser humano :&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF; mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-size:16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;1.1 El gen del altruismo. Zona cerebral responsable del altruismo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); font-weight: normal; "&gt;Se entiende por “altruismo”, todo comportamiento de ayuda que no implica recompensa alguna para quien la realiza. Vamos a ver algunos descubrimientos recientes entorno a la vinculación existente entre las conductas altruistas y los genes. Hay dos descubrimientos que han sido claves en este sentido:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-size:16px;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;a) &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Gen del altruismo:&lt;/span&gt; En el 2005, la revista “molecular Psychiatry” publicó que el psicólogo de la universidad hebrea de Jerusalén, &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Ariel Knafo &lt;/span&gt;y colaboradores, habían descubierto un nuevo gen: el gen AVPR1, que puede predecir la actitud altruista en las personas. En el experimento, se seleccionaron a 203 voluntarios que dieron muestras de ADN, y participaron &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;en un “Juego económico” en el que debían tomar decisiones ( a cada uno se le daban doce dólares, para que los regalasen en parte o en su totalidad a otro participante anónimo).&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-size:16px;"&gt;  Los resultados de generosidad de esta prueba se cotejaron con el ADN, y se comprobó que aquellos que tenían alguna variante en este gen (mayor longitud del mismo), entregaban un 50% de media más, de dinero que aquellos que no presentaban esta variante. Los más altruistas presentaban una longitud mayor de este gen, y esto implicaba mayor generosidad.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Además, este gen posibilita que la hormona “Vasopresina” actúe sobre las células cerebrales, su presencia es vital al estar relacionada con nuestra capacidad de establecer vínculos sociales y afectivos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;b) Zona cerebral responsable del altruismo:&lt;/span&gt; En el 2007, la revista “Nature Neuroscience” informaba de que el neurólogo &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Scott a. Huettel&lt;/span&gt; y colaboradores, de la universidad de Duke&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;(USA), habían descubierto mediante escáneres cerebrales la activación de una parte del&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;cerebro que predice las conductas generosas en las personas. Para el experimento, se&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;escogieron a cuarenta y cinco voluntarios cuyos cerebros fueron monitoreados, y se les&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;sometió a una serie de preguntas entorno a cómo y cuánto ayudan a otros. Finalmente, se compararon los resultados de la encuesta con los del escáner. Y así, se descubrió que una&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;región del cerebro ( el “surco temporal superior posterior”), mostraba una mayor actividad cuando los individuos percibían una acción realizada por otra persona (los investigadores creen que la capacidad de percibir como valiosas las acciones de otras personas, es crítica para el altruismo). El aumento de la actividad en esta región del cerebro predijo rotundamente la probabilidad de conductas altruistas en cada persona. Dicen los investigadores, que las&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; conductas altruistas tendrían más que ver en cómo cada persona percibe el mundo que en&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;cómo actúa en él.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;1.2  Las Neuronas espejo&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-size:16px;"&gt;En 1996, el equipo de &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Giacomo Rizzolatti, &lt;/span&gt;de la universidad de Parma (Italia), mientras estudiába las células cerebrales responsables del movimiento en monos, descubrieron un curioso grupo de neuronas, por casualidad. Se dieron cuenta de que había neuronas que reaccionaban tanto cuando el mono realizaba una acción determinada, como cuando éste observaba a otro individuo realizar una acción parecida. A estas neuronas se les dio el nombre de “neuronas-espejo”.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Estas neuronas se activan, entonces, no sólo cuando realizamos una acción sino cuando vemos realizarla a otra persona. Esto &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“demuestra -según Rizzolatti- que el reconocimiento de los demás, así como de sus acciones y hasta sus intenciones, dependen en primera instancia de nuestro patrimonio motor”.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(“La neuronas espejo”. Giacomo Rizzolatti. Pag. 13)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-size:16px;"&gt;Estudios recientes afirman, que en el hombre estas neuronas espejo son mucho más inteligentes y evolucionadas, y que no sólo nos permiten entender las acciones de los demás, sino también su significado, las intenciones que hay detrás. Dice &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Rizzolatti:&lt;/span&gt; &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de entender las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas-espejo nos permiten entender la mente de los demás (...). Sintiendo, no pensando”&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Esto demostraría que verdaderamente somos seres sociales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Las neuronas espejo son decisivas en el campo de la &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;empatía emocional&lt;/span&gt;. Hay personas que no son capaces de captar el estado emocional de los que le rodean: gentes muy inteligentes, son muy torpes socialmente. Es fundamental para nosotros poder comprender las emociones ajenas, para poder desenvolvernos socialmente en las situaciones más cotidianas.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; Queda claro que estas neuronas no sólo perciben y analizan, sino que parecen leer mentes:&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;“La (...) comprensión de los gestos resulta posible, por la reciprocidad de mis intenciones y los gestos ajenos (...), Todo ocurre como si la intención del otro habitara en mi cuerpo o como si mis intenciones habitaran en el suyo”. (cita de Merleau-Ponty, 1945, recogida por Rizzolatti).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                             &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;2. El factor Psicológico-emocional: lo que siento:  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language: #00FF;font-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;2.1  Las motivaciones psicológicas:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     Hoy en día, todos los manuales de “Psicología Social” hablan del altruismo o de la &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;“conducta&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;prosocial”&lt;/span&gt;, para referirse a todas esas acciones que realizamos en beneficio de otras personas, cuyas motivaciones son muy variadas. Hablar de motivación es, como dice &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;Vander Zanden&lt;/span&gt;, hablar de &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“los estados y procesos interiores que impulsan, dirigen o sostienen la actividad de un individuo”.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  (“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 334)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Al profundizar en los factores que la psicología social sostiene, actualmente, entorno a las motivaciones humanas, me doy cuenta de que nos encontramos ante un abanico muy amplio de posibilidades. Si bien, sería excesivo contemplarlas todas, si voy a recoger a continuación las más significativas. Casi todos los autores coinciden en señalar cinco motivaciones psicológicas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:13.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings;mso-bidi-mso-bidi-language:#00FFfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Una primera motivación, según los psicólogos, sería &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;la expectativa de lograr alguna&lt;/span&gt; &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;ganancia o evitar alguna penalización o castigo &lt;/span&gt;(entorno a esto, existe toda una discusión abierta, pues muchos investigadores consideran que el recibir un beneficio, aunque no sea material, impide que dicha conducta sea altruista de verdad, o dicho de otro modo, considera que incluso en los actos de ayuda hay cierto egoísmo oculto). &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;David G. Myers &lt;/span&gt;explica que las personas &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“intercambiamos no sólo bienes materiales y dinero, sino también bienes sociales, amor, servicios, información, posición social”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 477)&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                                                  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Es la &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“Teoría del Intercambio social”,&lt;/span&gt; que es capaz de pronosticar nuestra conducta en base a la situación que enfrentamos (se trata de maximizar recompensas y de minimizar costes personales). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Continúa, Myers diciendo que: &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“Ayudar también incrementa nuestro sentido de valía personal (...). “Hace sentirse bien consigo mismo”, y “da un sentimiento de satisfacción personal””.(“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 477)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;O sea, que ayudar nos hace sentirnos bien, esto es una recompensa en sí misma, y en este caso, natural y lógica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings;mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Una segunda motivación, estaría vinculada a &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;los valores y normas personales,&lt;/span&gt; que se refieren a nuestras normas de vida: &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“Nos sentimos bien con nosotros mismos cuando actuamos en consecuencia con estos principios y mal, cuando los contrariamos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;"&gt;(“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 336)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings;mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;La tercera motivación sería &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;la emoción empatica &lt;/span&gt;que &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“nos lleva a adoptar la perspectiva del otro individuo y a ver el mundo, tal y como él lo ve”. (“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 337)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Pero sobre la Empatía hablaremos más ampliamente en el apartado 2.2.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:69.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:66.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:66.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings;mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;La cuarta motivación, gira entorno a que hay ciertas personas que están más predispuestas a ayudar que otras. Se están refiriendo a &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;los rasgos de personalidad&lt;/span&gt; de cada uno. A través del estudio de la personalidad se puede saber quienes son los ayudadores más probables:&lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt; “Algunas personas son considerablemente más serviciales (...). Los que tienen una alta capacidad de emoción positiva, empatía y eficacia personal tienen mayor probabilidad de estar preocupados y de ser serviciales”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 506) &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="tab-stops:66.0pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:66.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l1 level1 lfo2; tab-stops:66.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings;mso-bidi-mso-bidi-language:#00FFfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;La Quinta motivación de las conductas de ayuda son &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;los estados de ánimo &lt;/span&gt;del sujeto. Así, el “buen humor” ocasiona mayor grado de comportamiento asistencial. Sobre esto, los psicólogos sociales &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;Rosenhan, Moore y Vanderwood&lt;/span&gt; sostienen que &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“las experiencias positivas crean un estado general de benevolencia que abarca a uno mismo y a los demás, en tanto que las negativas tienen el efecto opuesto”. (“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 344). &lt;/span&gt;También existen otro estado de ánimo, como el sentimiento de culpa, que puede promover un aumento de dichas conductas altruistas para reducirlo o para aliviarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;Otros factores como la fe religiosa o el género, serán también importantes a la hora de colaborar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; Expuestas ya, las cinco motivaciones principales, es necesario detallar otros aspectos que van a determinar si ayudaremos en una situación o no, como son: Que la situación sea clara o ambigua, es decir, que veamos claramente que es una emergencia o no; el número de personas presentes: La probabilidad de ayuda se reduce al aumentar la cantidad de personas que presencian el hecho. Esto se conoce como &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“dispersión de la responsabilidad&lt;/span&gt;”; A la hora de decidir si debemos ayudar va a intervenir la &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“Hipótesis del mundo justo”&lt;/span&gt;: &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“según esta creencia -dice Vander- solemos pensar que cada cual obtiene en la vida lo que se merece, y por eso estaremos persuadidos de que las víctimas se han hecho acreedoras de sus padecimientos”. (“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 360); &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;También es necesario tener en cuenta dos normas sociales: &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“la norma&lt;/span&gt; &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;de justicia”&lt;/span&gt; que se basa en la igualdad de oportunidades para todos, y &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;“la norma de reciprocidad”&lt;/span&gt;, es decir, la creencia de que si generosamente damos, nos debe ser devuelto. &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;Vander&lt;/span&gt; explica que&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt; “la equidad implica que la gente cree que debe recibir lo mismo que da”. (“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 356)&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; Y para concluir, cabe preguntarse, ¿a quién vamos a ayudar? La respuesta es inmediata: primero a nuestros familiares y seres queridos, y luego al resto, pero eso no impide que ayudemos a un desconocido en un momento determinado. Naturalmente vas a ayudar a aquellos con los que tienes un vinculo familiar (sanguíneo o afectivo), y a aquellos con los que compartes gustos o creencias.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;2.2 La empatía o “en los zapatos del otro”: &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; La empatía es un elemento clave dentro de la &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“Inteligencia emocional”&lt;/span&gt; que rige las relaciones&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;humanas con éxito. Esto supone ser capaces de “leer” emocionalmente a las personas apreciando sus sentimientos y necesidades. Realmente no podemos leer la mente, pero si existen multitud de señales sutiles: la postura corporal, el tono e intensidad de voz, la mirada, los gestos o incluso el silencio mismo, son todos portadores de gran información. Estas son las señales que tenemos que aprender a interpretar. Sobre esto, dice &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Myers: “Cuando sentimos empatía, nos enfocamos no tanto en nuestra propia angustia como en la de quien sufre”.(“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 490)&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;Pero no nos equivoquemos, la empatía no significa estar de acuerdo con el otro ni dejar de lado las propias convicciones: se trata de entender y respetar la postura ajena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;¿Cómo reconocerla? Cuando percibes lo que alguien siente sin que lo haya dicho con palabras, estás siendo empático. Seguro que alguna vez, has vibrado con una mirada o con un tono de voz sin saber por qué; o has sentido la necesidad de ayudar a alguien sin apenas conocerle. Estas son las formas en que se manifiesta la empatía, un fabuloso poder que tienen quienes son capaces de ponerse en el lugar del otro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Algunos psicólogos hablan del origen genético de la empatía, pues hoy, se cree que las neuronas espejo son las responsables de esta conexión con el otro. La empatía, entonces, nos permitiría establecer un vinculo beneficiosos con el resto de los seres vivos. Y es que si nuestro cuerpo nos obliga a sentir algo parecido a lo que sienten nuestros semejantes, el cerebro de cada uno buscaría la forma de conseguir el bien común, y esto aseguraría la cooperación colectiva. El investigador &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;Batson&lt;/span&gt; dice que &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“el altruismo genuino inducido por la empatía es parte de la naturaleza humana”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 492).&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;Myers &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;detalla que el altruismo que induce la empatía produce múltiples beneficios: produce ayuda sensible, inhibe las tendencias agresivas, incrementa la cooperación (...); pero también tiene desventajas: quien ayuda puede resultar herido, desgasta emocionalmente, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Para finalizar, &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Myers&lt;/span&gt; afirma que la empatía puede portar verdadero altruismo: &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;“(...) el egoísmo no es la historia completa de la ayuda (...) existe un altruismo genuino con raíces en la empatía, en los sentimientos de comprensión y compasión por el bienestar de los demás”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 493)&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                        &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                               &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;3. Los factores Sociológicos, educacionales y de aprendizaje:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;3.1 La moral: cuestión de valores:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); "&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;moral&lt;/span&gt; es otro pilar básico para las conductas altruistas. La moral se encarga de decirnos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;“qué conductas están bien y cuáles están mal”. &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;(“Psicología de la motivación y la emoción”. Pag. 256).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;La moral responde a una serie de de principios que cada cual tiene internamente, y que le hacen tener una forma propia de entender la vida. Explica &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Berkowitz&lt;/span&gt; que &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“muchas de las conductas altruistas que aparentemente se realizan sin tener como objetivo la obtención de recompensas, son&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;productos de reglas interiorizadas de comportamiento que no son otra cosa que ''normas sociales''. Dichas normas sociales, son el producto de un entrenamiento en adquisición de valores”.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(“Psicología de la motivación y la emoción”. Pag. 258)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;El código moral va a depender, por tanto, de lo que hallamos captado de nuestro entorno, y por tanto, están también influenciado por el tiempo en que vivimos, así, la moral desgraciadamente va a ser algo cambiante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; Nuestra moral va a estar constituida por una serie de valores que vamos integrando a lo largo de nuestra vida, que nos hacen sentirnos vinculados al mundo (o no), sentirnos responsables de lo que sucede... y llegan a ser la base de nuestras acciones y elecciones. Así, como son estos valores los que nos sirven de apoyo en los momentos difíciles, pasan de ser meras normas o reglas, para convertirse en el deber a cumplir, entendiendo la vida como un servicio a la humanidad: &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;“Los valores pretenden ser principios unificadores explicativos del comportamiento humano (...). Algunos de los más relevantes son justicia, solidaridad o igualdad”. (“Psicología de la motivación y la emoción”. Pag. 258-259)&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Y sobre esto, añade &lt;span style="mso-bidi-font-style: italic"&gt;Vanden que “erigimos en nuestro interior patrones de conducta que vivenciamos como obligación de actuar de determinada manera. Nos sentimos bien con nosotros mismos cuando actuamos en consonancia con estos principios, y mal cuando los contrariamos (...) poseen propiedades motivadoras para nuestra conducta”. (“Manual de Psicología Social”. James W. Vander Zanden. Pag. 336)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Esto es, que la práctica de la virtud no sólo es la herramienta y el guía, sino que es también ese elemento consciente que nos obliga a actuar noblemente. Para desarrollar estos valores, debemos ir evolucionando interiormente (en todo un proceso de eliminación del egoísmo), llegando a distinguir lo que realmente importa. Esto lo explica &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;Myers: “Cialdini y colaboradores sugieren que al principio, ayudar es una respuesta a recompensas materiales, luego a recompensas sociales, y finalmente a recompensas personales”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 481).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; 3.2 La educación: la conducta prosocial se aprende:&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Desde el capítulo 1.1, estamos viendo todos los factores que van a influir en nuestras motivaciones, y por tanto, en nuestra actitud hacia los demás. Pero lo interesante es que estas conductas de ayuda no sólo se pueden potenciar, sino que se aprenden. La educación va ajugar un papel absolutamente fundamental en las motivaciones que nos moverán en el futuro. El altruismo es algo que aprendemos desde pequeños (o no), del entorno más cercano. Así, al estudiar a personas que muestran gran empatía y solidaridad hacia los demás, se comprueba que &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“(...) estos altruistas excepcionales tenían relaciones cálidas y cercanas con al menos un padre, que era en forma similar, una fuente “moralista” o estaba comprometido con causas humanitarias (...). Sus familias les habían enseñado la norma de ayudar y cuidar a los demás -señaló Ervin Staub-”.(“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 513).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;Es evidente, que el ejemplo de los padres va a ser importantísimo a la hora de que sus hijos muestren de adultos comportamientos prosociales (el comportamiento será más probable, pero como esta no es una ciencia exacta, no se puede asegurar el éxito en todos los casos). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; Numerosos estudios de las motivaciones infantiles muestran que los niños son básicamente egoístas, y que este egoísmo puede ir desapareciendo, según la educación que reciban, y con la experiencia&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de la propia vida. Así, aunque ayudar es agradable para los adultos, &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“no es gratificante en forma similar para los niños (...). Aunque los niños exhiben empatía, no sienten mucho placer al ser serviciales; tal conducta resultará de la socialización (...). Estos resultados son consistentes con la visión de que nacemos egoístas (...), ayudar crece en forma natural con la edad, cuando los niños comienzan a ver las cosas desde el punto de vista de otra persona”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 481).&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; Por tanto, los niños van modelando su carácter y su moral conforme van creciendo. Y esto, de algún modo, confirma que toda persona, aunque sea adulta, esta sujeta a modificaciones (se puede cambiar).&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt; Como la mejor escuela es el ejemplo, hay que dejarse de buenas intenciones y llevar la generosidad a la acción: &lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt;“ Las actitudes siguen al comportamiento. Por lo tanto, las acciones serviciales promueven la percepción personal de que alguien es bondadoso y servicial, lo que a su vez promueve ayuda posterior (...)”. (“Psicología social”. David G. Myers. Pag. 517).&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; Los&lt;span style="mso-bidi-font-style:italic"&gt; &lt;/span&gt;niños que ven una conducta servicial en sus semejantes, tienden a actuar de forma servicial. Está comprobado. Así, que no esperemos que los más pequeños hagan lo que nosotros no somos capaces de hacer: vamos a mostrarles un patrón de conducta desinteresada, para que lo imiten, y acaben integrándolo en su propio ser.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;o:p&gt;  &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF; mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;4. Conclusión: &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="tab-stops:254.25pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;  &lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-size:16px;"&gt;Después de haber tenido en cuenta todos los condicionantes que están detrás de nuestras acciones, me pregunto: ¿qué es, entonces, lo que nos impulsa a ayudar a otros?. Sigue siendo difícil de contestar: una mezcla de instintos, emociones, ideas (moral – ética), pero por encima de todo, es el sentido del deber y del compromiso con nuestra época y con las demás personas. Y en este proceso de ayuda y de autoperfeccionamiento, aflora por fín, nuestro lado más humano.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="tab-stops:254.25pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;font-family:Tahoma;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                                                 &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF; mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;font-size:14.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; 5. Bibliografía:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal; font-size:16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo3; tab-stops:36.0pt 254.25pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings; mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-GB"  style="mso-bidi-mso-ansi-language:EN-GB;mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;"&gt;“Molecular Psychiatry” Diario on-line. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;"&gt;Ariel Knafo. 2005. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo3; tab-stops:36.0pt 254.25pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings; mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="FR"  style="mso-bidi- mso-ansi-language:FR;mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;“Nature Neuroscience”. Revista. Scott A. Huettel. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;"&gt;2007. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo3; tab-stops:36.0pt 254.25pt"&gt;&lt;span lang="IT"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings;mso-bidi-mso-ansi-language:IT;mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;“Las neuronas espejo. Los mecanismos de la empatía emocional”. &lt;/span&gt;&lt;span lang="IT"  style="mso-bidi-mso-ansi-language:IT;mso-bidi-language:#00FF; mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;Giacomo Rizzolatti. Corrado Sinigaglia. Editorial Paidós. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo3; tab-stops:36.0pt 254.25pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings; mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;“Psicología de la motivación y la emoción”. &lt;/span&gt;&lt;span lang="PT-BR"  style="mso-bidi-mso-ansi-language:PT-BR;mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Tahoma;"&gt;Francesc Pilmero. Enrique G. Fernández-Abascal. Francisco Martinez. Marino Chóliz. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi- mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;Editorial Mc Graw Hill.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo3; tab-stops:36.0pt 254.25pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings; mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;“Psicología social”. 8ª edición. David G. Myers. Editorial Mc Graw Hill. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l2 level1 lfo3; tab-stops:36.0pt 254.25pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:Wingdings;mso-fareast-font-family:Wingdings; mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style: italicfont-family:Wingdings;font-size:9.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;l&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-bidi-mso-bidi-language:#00FF;mso-bidi-font-style:italicfont-family:Tahoma;"&gt;“Manual de psicología social”. James W. Vander Zanden. Editorial Paidós.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-6436646132438839586?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/6436646132438839586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=6436646132438839586' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/6436646132438839586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/6436646132438839586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/06/que-nos-impulsa-ayudar-los-demas.html' title='¿Qué nos impulsa a ayudar a los demás?'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SkCQBIEDUYI/AAAAAAAACOc/mKl5uShqkVo/s72-c/manos%5B1%5D.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-5448825000535219023</id><published>2009-06-13T00:28:00.001-07:00</published><updated>2009-06-13T00:33:29.823-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ficas pedagógicas'/><title type='text'>Fichas pedagógicas: Egipto. El hombre, la vida y el Universo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SjNVZdOowCI/AAAAAAAACI4/RxiBQTQBJuA/s1600-h/diapositivas+exposicion+egipto+pag1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SjNVZdOowCI/AAAAAAAACI4/RxiBQTQBJuA/s200/diapositivas+exposicion+egipto+pag1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346711078450020386" /&gt;&lt;/a&gt;Un recorrido profundo, simbólico y a la vez esquemático, por algunos de los aspectos más profundos del Egipto antiguo.&lt;div&gt;.- El hombre&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.- El templo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.- El más allá&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.- Las pirámides&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.- La ciencia&lt;br /&gt;&lt;div&gt;.- Máximas y pensamientos&lt;/div&gt;&lt;div&gt;.- El Kybalión&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/nuevaacropolismalaga/FichasPedagogicasEgiptoElHombreLaVidaYElUniverso#slideshow/5346709303020063778"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;&lt;b&gt;Ver presentación de fichas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-5448825000535219023?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/5448825000535219023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=5448825000535219023' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/5448825000535219023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/5448825000535219023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/06/fichas-pedagogicas-egipto-el-hombre-la.html' title='Fichas pedagógicas: Egipto. El hombre, la vida y el Universo'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SjNVZdOowCI/AAAAAAAACI4/RxiBQTQBJuA/s72-c/diapositivas+exposicion+egipto+pag1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-1095986070302067835</id><published>2009-05-26T04:30:00.000-07:00</published><updated>2009-05-26T04:40:35.160-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Las leyes de la mente</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/ShvUgs36dSI/AAAAAAAACFE/M5xSdHqn0OQ/s1600-h/La+mente.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 156px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/ShvUgs36dSI/AAAAAAAACFE/M5xSdHqn0OQ/s200/La+mente.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340095441444435234" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;font-size:20.0pt;color:navy;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Las leyes de la mente&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-weight:normal;mso-bidi-font-weight: boldfont-family:Georgia;"&gt;La mente es la herramienta más potente que posee el ser humano. Saber manejarla nos conduce a ser libres de pensamiento. Pero, ¿cómo luchar contra las ideas preconcebidas? ¿Pensamos o somos pensados?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;font-family:Georgia;"&gt;Actualmente el conocimiento se transmite de un modo asequible. Estamos inmersos en un mundo racionalista que promueve una actitud intelectual ante la vida. Se ofrecen datos pero no siempre se enseña a discernir. La enseñanza de las leyes básicas de la vida no suele pertenecer a ninguna de las materias de estudio, y hasta la enseñanza de la filosofía se encuentra algo mecanizada y desgajada de la búsqueda total, ética y espiritual, que algún día fue.&lt;br /&gt;El desarrollo de la mente se ha confundido con el desarrollo de la “capacidad mental”. Tener agilidad mental nos hace más listos pero no guarda relación con cualidades más altas, como el discernimiento. Por eso la agudeza mental es utilizada hoy en día para asaltar un banco o para defraudar al fisco, antes que para desarrollar grandes obras. Ayudar al desarrollo mental de una persona no es tan solo capacitarle mecánicamente para lograr algo sino además mostrarle el correcto encauzamiento de esa fuerza. Del mismo modo que aprender ciertas reglas matemáticas no siempre lleva al estudiante a entender la armonía del universo, discernir es una cualidad más elevada que una mera capacidad mecánica, y supone el aprendizaje para tomar el camino más correcto posible en la vida, el que menos dañe, el que nos haga más plenos y felices y nos lleve a las mayores cotas de evolución posibles.&lt;br /&gt;Por ello, aunque se considera al cerebro idéntico a la mente, hay que distinguir entre el órgano físico, que es asiento o receptor de la mente, y la mente propiamente dicha, pues no son lo mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Pensamientos sincronizados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;font-family:Georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Según concepciones de las culturas tradicionales, el cerebro es la estación receptora de las ondas mentales, las cuales se hallan rodeándonos como una atmósfera, del mismo modo que ocurre con un aparato receptor de ondas de radio. Así, los mensajes emitidos por la mente son independientes del receptor físico que conecta con una idea.&lt;br /&gt;Estas ideas, que parecen flotar en el ambiente de un momento y una época, si no son alimentadas se desvanecen, y en cambio, cuando son repetidas y reforzadas por varias personas, parecen tomar consistencia, como si se asentaran con una forma y fuerza propia, de tal modo que perviven más allá de las personas que las concibieron en un principio. Las ideas, que parecen entidades que flotaran en la atmósfera mental, son “sintonizadas” por determinados sujetos, y así una misma idea puede ser concebida por varias personas al unísono.&lt;br /&gt;Según esta concepción, el mundo mental es un mundo organizado, compuesto de “átomos mentales”. De ahí que se considere que un pensamiento toma “forma y consistencia” en la medida en que se le añade energía mental al mismo.&lt;br /&gt;¿Cuántas veces hemos pensado en una persona largo tiempo ausente y al día siguiente la encontramos de nuevo? ¿Cuántas veces recordamos a una persona que vive a cientos de kilómetros, y a las horas nos llama por teléfono? ¿Cómo supo que la llamábamos mentalmente? ¿Cuántas veces dichos efectos son casi instantáneos? En otros casos, hemos ido a hablar con una persona y el tema que surgió en el transcurso de una conversación, nos cambió la vida. ¿Casualidad? ¿Destino? ¿Rutas de pensamiento prefijadas o transmisiones de ideas que cambian según sean nuestros impulsos mentales irradiados al ambiente? ¿Existe un mundo casual o un hilo conductor que traza el camino invisible que nos espera y reclama, como una invitación a hallarnos a nosotros mismos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Las ideas que nos venden&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;font-family:Georgia;"&gt;&lt;br /&gt;El mundo mental tiene formas variadas porque tiene cierta consistencia, y se conforma con átomos mentales que dan cuerpo a las ideas, que son como líneas de fuerza alrededor de las cuales se crea una estructura mental. Las ideas actúan como líneas creativas invisibles, trazan el diseño mental, y cuando esas ideas van tomando cuerpo se decantan del mundo de lo receptivo al de la plasmación, y la materia mental se aglutina en torno a ellas, tal como las partículas eléctricas siguen las líneas de fuerza de potencial de un campo magnético.&lt;br /&gt;Cuando lanzamos un pensamiento al ambiente que nos rodea, puede ser captado por otros, de tal modo que entre todos creamos la atmósfera mental y colectiva que nos circunda. Los pensamientos egoístas irán tomando cuerpo y plasmando una atmósfera gris y pesada; en cambio los pensamientos nobles, heroicos o altruistas ayudarán a que las mentes que los captan vibren en sintonía con sus mejores estados de conciencia.&lt;br /&gt;Es entonces nuestra responsabilidad frenar en nosotros las ideas que juzgamos negativas, y no darles asiento ni consistencia mental en nuestra propia atmósfera individual de pensamiento. Es importante no lanzar más ideas negativas a la atmósfera mental colectiva, pues podrían ser captadas, amplificadas y recreadas por otras personas que las seguirán alimentando y engrosando.&lt;br /&gt;A modo de ejemplo: en nuestro tiempo, las novelas o películas de violencia, o de formas de robo sofisticadas, mostradas como una loable astucia mental, o el culto que se hace a personajes ególatras o paranoicos que se llegan a tomar por héroes, han desplazado a las biografías de los grandes hombres y mujeres, bajo la excusa de que no venden. ¿No serán fruto de intereses de grandes multinacionales que no buscan tan sólo dinero, sino poder e influencia social, unificar conciencias para crear un ejército de seguidores movidos por la igualdad de sus encefalogramas planos? ¿Acaso no hemos aprendido de la historia cómo suelen ser cabalgados los movimientos sociales, y cómo son utilizadas las búsquedas bienintencionadas de paz y de un mundo mejor, y cómo se venden libros a su costa sobre las nuevas ideas seudofilosóficas u orientalizantes? ¿No habrá alguien detrás de la profusión de zafios programas de TV vacíos que recrean la disputa entre personajes de dudosa calidad humana o utilizan el sexo como único reclamo de audiencia? ¿Quién decide que siempre se roce el nivel más bajo posible? ¿No habrá al menos un punto medio, en el que se supone que se halla la virtud?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Ideas enlatadas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;font-family:Georgia;"&gt;&lt;br /&gt;El pensamiento se satisface a sí mismo y se estanca cuando se cree suficiente, cuando cree haber alcanzado un tope, lo que nos lleva a una parálisis en el aprendizaje.&lt;br /&gt;La mente se apoya para conformar nuevas ideas en otras anteriores, aunque algunas ideas preexistentes cristalizan en nosotros, se tornan rígidas, pierden frescura y se convierten en esquemas mentales. Se enreda entonces la mente con los propios esquemas de pensamiento, se encasilla en unas frases hechas, en ideas enlatadas previamente que nos restan frescura, en frases resueltas a priori como un alimento precocinado, que merman la capacidad de reflexión a fuerza de repetirse una idea constantemente y convertirse, con el tiempo, en hábito mental.&lt;br /&gt;A modo de ejemplo, solemos decir: “el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla”, pero con el paso de los años llegamos a creer que sin él no podremos ser nada, sin darnos cuenta de que las circunstancias que nos rodean siempre serán cambiantes, pues por propia definición serán circunstanciales, y los cambios procuran, en el fondo, mayor avance humano que los estatismos abúlicos.&lt;br /&gt;Otros dirán: “cómo no me he casado yo a mis treinta años… no es posible que esto me ocurra a mí”, o bien que una vida que ha alcanzado su plenitud pasa necesariamente por tener una casa propia en el campo, próxima a la ciudad, y un buen automóvil de la mejor marca posible en la puerta.&lt;br /&gt;En general ocurre que a fuerza de repetirnos ciertas ideas, que creemos válidas para todos, creamos “corrientes de pensamiento” que exportamos a los demás, y con el tiempo acaban conformándose en la inicial plasticidad mental surcos que llamamos “mentalidades”, que a modo de raíles fijos llevan a las personas en el sentido “conveniente”. Así, en Europa actualmente los antropólogos reconocen ocho grandes mentalidades que se repiten como grandes tipologías de pensamiento en las cuales parece que encajamos unos y otros.&lt;br /&gt;Se crean entonces líneas de pensamiento convenientes o correctas para una sociedad, y todo lo que se aparta de ello se rechaza, se excluye, se acaba persiguiendo bajo el rótulo de “raro”, sin reconocer que se excluye por falta personal de tolerancia.&lt;br /&gt;El hombre acaba siendo atrapado por las propias corrientes de pensamiento que a modo de “formas mentales” van tomando cuerpo, asentándose en nuestra sociedad y creando un programa cultural del cual es difícil zafarse, por la propia presión familiar, mediatica y endocultural.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Libertad de pensamiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-weight:bold;font-family:Georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Salir a la luz de un pensamiento libre es entonces una labor ardua, propia de quien busca un programa individual de conducta, como si el efecto invernadero no fuera tan solo físico sino que alcanzara a crearse una nube de pensamientos previos, de ideas hechas, de conductas aprobadas o reprobables cargadas de trabajados aprioris que no tienen mayor fundamento que las costumbres sociales, poco reflexivas a veces, que son patrones de conducta útiles para adormecidas conciencias y receptivas mentalidades.&lt;br /&gt;Lo dicho anteriormente ocurre en la medida en que el hombre refleja el medio convirtiéndose en un “hombre espejo”. El hombre es más permeable mentalmente en la medida en que atiende tan sólo hacia el exterior, por la falta de una verdadera solidez mental, y acaba reflejando las ideas y actitudes de otros. En una etapa adolescente este modo de aprehender las ideas de otros va conformando la estructura del propio edificio mental, pero con el tiempo esas ropas ajadas tendrán que dejarse a un lado y construir la propia vestimenta de pensamiento.&lt;br /&gt;Hay, en fin, que trabajarse, que educar el propio carácter, y consolidarse alrededor de unas ideas principales, las cuales, a modo de núcleo, aglutinarán otras más cambiantes y superficiales, que han de someterse siempre a revisión antes de integrarlas en la propia estructura de pensamiento.&lt;br /&gt;Cuanto más reflejamos el entorno mental, menos consistencia propia logramos, y navegamos en la superficie del pensamiento que podríamos alcanzar. A la inversa, también es notorio que quien es más superficial, menos ideas propias elabora y más se apoya en las ideas que le circundan, y más se descubren en su conversación los últimos titulares de los periódicos, los razonamientos del último programa de TV de mayor audiencia, y suelen desconocer lo que es un buen libro y una buena música y no mero ruido, porque desgraciadamente hay una ausencia de un programa cultural propio, de un programa de desarrollo trazado por sí mismo.&lt;br /&gt;Tal vez algún día aprendamos a comprender a los seres humanos tan bien como hemos aprendido a reconocer nuestro medio físico, pues nos es incluso más importante. Cuando en una persona hay una gran carestía de pensamiento o es muy permeable, se asemeja a un terreno muy árido o arenoso que no retiene el agua, y se pueden observar y medir fácilmente el grado de saturación acuosa que tiene. En cambio, un buen terreno de labor, que no debe ser ni poco ni demasiado permeable, admite agua, pero la retiene e integra en su estructura manteniendo un grado de humedad constante. En el primer caso citado, la labor de pensar es algo que nos resulta ajeno, y el agua de vida que son las ideas no son asimiladas, reelaboradas e integradas en nuestra estructura mental.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;font-size:20.0pt;color:navy;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La mente es una herramienta que tiene un gran poder y al mismo tiempo puede ser utilizada para bien o para mal. Por ello en la antigüedad se guardaban de dar el conocimiento a gente innoble y egoísta, que no acreditara una trayectoria moral de vida, pues era poner en sus manos un medio demasiado poderoso&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0); font-size: 16px; "&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Actualmente el conocimiento se da de un modo más asequible, aunque asistimos a una forma de enseñar bastante mecánica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; &lt;/span&gt;Estamos inmersos en un mundo racionalista que promueve una actitud intelectual ante la vida. Se dan más datos pero no siempre se enseña a discernir. La enseñanza de las leyes básicas de la vida no suelen pertenecer a ninguna de las materias de estudio, y apenas la enseñanza de la filosofía aún conserva una leve pátina de su antiguo esplendor, aunque también se encuentra algo mecanizada y desgajada de la búsqueda total, incluso ética y espiritual que algún día fue.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• &lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;El desarrollo de la mente se ha confundido con el desarrollo de la “capacidad mental”.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; El tener agilidad mental nos hace más listos pero a veces ello no tiene relación con cualidades más altas, como el discernimiento. Por ello la agudeza mental es utilizada hoy en día tanto para asaltar un banco, para defraudar al fisco, para pasar por bueno siendo torcido, como para desarrollar las grandes obras de la humanidad. Siempre hubo de todo, pero ayudar al desarrollo mental de una persona no es tan solo darle la capacidad mecánica de lograr algo sino además el correcto encauce de esa fuerza. Del mismo modo que aprender ciertas reglas matemáticas no siempre lleva al estudiante a entender la armonía y belleza del universo, así discernir es una cualidad más elevada que una mera capacidad mecánica, y es el aprendizaje para tomar el camino más correcto posible en la vida, entendiendo por tal el que menos dañe, el que nos haga más plenos y felices, y nos lleve a las mayores cotas de evolución posibles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Por ello, aunque se considera también al cerebro como igual al concepto de mente, hay que distinguir entre el órgano físico, que es asiento o receptor de la mente, y la mente, pues no son lo mismo.&lt;br /&gt;Se puede comprobar que un síntoma que refleja la existencia de una gran sensibilidad en una persona es poseer una piel delicada y suave. Ello no implica, utilizando éste argumento a la inversa, que podamos afirmar que la forma y aspectos físicos definen la capacidad espiritual de una persona. Pero del mismo modo que el cuerpo algunas veces refleja la calidad del espíritu del ser superior que lo habita, sin por ello ser lo mismo, el cerebro no es tampoco lo mismo que la mente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;•&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; Según las concepciones tradicionales el cerebro es la estación receptora de unas ondas que provienen de la mente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, las cuales se hallan como una atmósfera rodeándonos, del mismo modo que ocurre con un aparato receptor de las ondas de radio. Así, los mensajes emitidos por la mente son independientes del receptor físico que conecta con una idea.Estas ideas, que parecen flotar en el ambiente de un momento y una época, si no son alimentadas y reforzadas se desvanecen, y en cambio cuando son repetidas y reforzadas por varias personas parecen tomar fuerza y consistencia, como si se asentaran con una forma y fuerza propia, de tal modo que perviven más allá de las personas que las concibieron en un principio. Las ideas, que parecen entidades que flotaran en la atmósfera mental, son algunas veces “sintonizados” por alguien y otras no, y así, una misma idea puede ser concebida por varias personas al unísono.Según la concepción tradicional el mundo mental es un mundo organizado, compuesto de átomos mentales, de ahí que se considere que un pensamiento toma “forma y consistencia” en la medida que se le añade energía mental al mismo, pero éste es un tema demasiado extenso para poder desarrollarlo en estas breves páginas.¿Cuántas veces hemos pensado en una persona largo tiempo ausente y al día siguiente la encontramos de nuevo?, ¿Cuántas veces recordamos a una persona que vive a cientos de kilómetros, y a las horas nos llama por teléfono? ¿Cómo supo que la llamábamos mentalmente? ¿Cuántas veces dichos efectos son casi instantáneos? En otros casos, hemos ido a hablar con una persona sin saber que tal vez nos llevó allí la necesidad de encontrar un libro que surgió en el transcurso de aquella conversación y que al fin nos cambió la vida. ¿Casualidad?, ¿destino?, ¿rutas de pensamiento prefijadas ó transmisiones de ideas que cambian según sean nuestros impulsos mentales que son irradiados al ambiente? ¿Existe un mundo casual o un hilo conductor que traza el camino invisible que nos espera y reclama, como una invitación a hallarnos a nosotros mismos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;El mundo mental tiene formas variadas porque tiene cierta consistencia, se conforma con átomos mentales que dan cuerpo a las ideas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, que son como líneas de fuerza alrededor de las cuales se crea una estructura mental. Las ideas actúan como líneas creativas invisibles, trazan el diseño mental, y cuando esas ideas van tomando cuerpo, se decantan del mundo de lo receptivo al mundo de la plasmación, se aglutina la materia mental en torno a ellas, tal como las partículas eléctricas siguen las líneas de fuerza de potencial de un campo magnético.&lt;br /&gt;Cuando lanzamos un pensamiento al ambiente que nos rodea, puede ser captado por otros, de tal modo que entre todos creamos la atmósfera mental, colectiva, que nos circunda. Los pensamientos excesivamente materialistas conformarán con el tiempo van tomando cuerpo y plasmando una atmósfera gris y egoísta; en cambio los pensamientos nobles, heroicos, altruistas ayudarán a que las mentes que los captan vibren en sintonía con mejores estados de conciencia.&lt;br /&gt;Es por tanto nuestra responsabilidad frenar en nosotros las ideas que juzgamos negativas, para nosotros y para los demás, y no darles asiento ni consistencia mental en nuestra propia atmósfera individual de pensamiento. Por otro lado, y mucho más importante, es la necesidad de no lanzar más ideas negativas a la atmósfera mental colectiva, pues dichas ideas podrán ser captadas, amplificadas y recreadas por otras personas que las seguirán alimentando y engrosando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;A modo de ejemplo: en nuestro tiempo, las novelas o películas que hablan de violencia, de formas de robo sofisticadas mostradas como una loable astucia mental, o el culto que se hace a personajes ególatras, paranoicos, que se llegan a tomar por héroes, han desplazado a las biografías de los grandes hombres y de reales héroes, bajo la excusa de que ello no vende. ¿No serán fruto de intereses de grandes multinacionales que no buscan tan solo dinero, sino poder e influencia social, o tal vez buscan unificar conciencias, unificándolas por lo más bajo para crear un ejército de seguidores movidos por la igualdad de sus encefalogramas planos? ¿Acaso no hemos aprendido de la historia cómo fueron cabalgados los movimientos hippies y underground, o el mismísimo Mayo del 68, y cómo fue utilizada su búsqueda bien intencionada de paz, de lograr un mundo mejor, y cómo se vendieron libros a su costa sobre las nuevas ideas pseudofilosóficas u orientalizantes, por aquellos que simulan dormir pero lo hacen siempre con un ojo bien abierto? ¿No hay alguien detrás de la profusión de programas de TV zafios, vacíos, que recrean la disputa entre personajes de dudosa calidad humana o el sexo como único reclamo de audiencia, que están logrando que se escriba una de las páginas más denigrantes de éste medio? ¿Que hay que darle al intelecto de los espectadores que debieran ser “informados, entretenidos y formados” lo que ellos desean, aunque sea el nivel más bajo posible, o lo que es conveniente para su propio desarrollo humano? Si bien es difícil fijar un nivel para todas las personas, ¿quién digita que ello siempre roce el nivel más bajo posible? ¿No habrá al menos un punto medio, en el que decimos se halla la virtud?.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;•&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; El pensamiento se satisface a sí mismo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y se estanca cuando se cree suficiente, cuando se cree haber alcanzado un tope, lo que nos llega a una parálisis en el aprendizaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;La mente se apoya para conformar nuevas ideas en otras anteriores&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, aunque algunas ideas preexistentes se cristalizan en nosotros, se tornan rígidas, pierden frescura, se convierten en esquemas mentales. Se enreda entonces la mente con los propios esquemas de pensamiento, se encasilla en unas frases hechas, en ideas enlatadas previamente que nos restan frescura, en frases resueltas a priori como un alimento precocinado, que merman la capacidad de reflexión a fuerza de repetirse una idea constantemente y convertirse con el tiempo en hábito mental.A modo de ejemplo, solemos decir “el dinero no da la felicidad pero ayuda a conseguirla”, pero con el paso de los años llegamos a creer que sin él no podremos ser nada, como si la realización personal tuviera que depender del nivel económico alcanzado, sin darnos cuenta de que las circunstancias que nos rodean siempre serán cambiantes, pues por propia definición serán circunstanciales, y los cambios procuran en el fondo mayor avance humano que los estatismos abúlicostros dirán: “cómo no me he casado yo a mis treinta años.., no es posible que ésto me ocurra a mí”, o bien, otros se repetirán que una vida que ha alcanzado su plenitud pasa necesariamente por tener una casa propia en el campo, próxima a la ciudad, y un buen automóvil de la mejor marca posible en la puerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;En general ocurre que a fuerza de repetirnos ciertas ideas, que creemos válidas para todos, creamos “corrientes de pensamiento” que exportamos a los demás&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;, y con las generaciones se conforman en la inicial plasticidad mental surcos que llamamos “mentalidades” que a modo de raíles fijos llevan a las personas en el sentido conveniente. Así en Europa, actualmente los antropólogos reconocen ocho grandes mentalidades que se repiten como grandes tipologías de pensamiento en las cuales parece que encajamos unos y otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Se crean entonces líneas de pensamiento convenientes o correctas para una sociedad, y todo lo que se aparta de ello se rechaza, se excluye, se acaba persiguiendo bajo el rótulo de raro, o bien como inmoral, sin reconocer que se excluye por la falta personal de tolerancia.El hombre acaba siendo atrapado por las propias corrientes de pensamiento que a modo de “formas mentales” van tomando cuerpo, van asentándose en nuestra sociedad creando un programa cultural del cual es difícil de zafarse, por la propia presión familiar, mediática y endocultural. Salir a la luz de un pensamiento libre es entonces una labor ardua, propia de quien busca un programa individual de conducta, como si el efecto invernadero no fuera tan solo físico sino alcanzara a crearse una nube de pensamientos previos, de ideas hechas, de conductas aprobadas o reprobables cargadas de trabajados “a prioris” que no tienen mayor fundamento que las costumbres sociales, poco reflexivas a veces, que son patrones de conducta útiles para adormecidas conciencias y receptivas mentalidades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Lo dicho anteriormente ocurre en la medida que el hombre refleja el medio convirtiéndose en un hombre espejo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;.&lt;/span&gt; El hombre es más permeable mentalmente en la medida que atiende tan solo hacia el exterior, por la falta de una verdadera solidez mental, y acaba reflejando las ideas y actitudes de otros. En una etapa adolescente este modo de aprehender las ideas de otros va conformando la estructura del propio edificio mental, pero con el tiempo esas ropas ajadas tendrán que dejarse a un lado y construir la propia vestimenta de pensamiento. Hay, en fin, que trabajarse, que educar el propio carácter, y consolidarse alrededor de unas ideas principales, las cuales, a modo de núcleo, aglutinarán otras más cambiantes y superficiales, que han de someterse siempre a revisión antes de integrarlas en la propia estructura de pensamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;En cuanto más reflejamos el entorno mental menos consistencia propia logramos, y navegamos en la superficie del pensamiento que podríamos alcanzar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt; A la inversa, también es notorio que quien es más superficial, menos ideas propias elabora y más se apoya en las ideas que le circundan, y más se descubren en su conversación los últimos titulares de los periódicos, los razonamientos del último programa de TV de mayor audiencia, desconociendo lo que es un buen libro, una buena música y no mero ruido, etc., porque hay una ausencia de un programa cultural propio, de un programa de desarrollo trazado por sí mismo.Tal vez algún día aprendamos a comprender a los seres humanos tan bien como hemos aprendido a reconocer el medio físico, pues nos es más importante. Cuando en una persona hay una gran carestía de pensamiento o es muy permeable, se asemeja a un terreno muy árido ó a un terreno arenoso que no retiene el agua, se pueden observar y medir fácilmente el grado de saturación en agua que tiene, pues las manchas de agua afloran sin trabar relación con sus partículas. En cambio, un buen terreno de labor, que no debe ser ni poco ni demasiado permeable, admite agua, pero la retiene e integra en su estructura manteniendo un grado de humedad constante. En el primer caso citado, la labor de pensar es algo que nos es ajeno, y el agua de vida que son las ideas no son asimiladas, reelaboradas e integradas en nuestra estructura mental, como ocurre en el segundo ejemplo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;La mente mide y comprende por comparación, dado que se mueve siempre entre dos polos opuestos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Lo alto y lo bajo, lo bello y lo feo, la alegría y la tristeza, son conceptos no absolutos, sino relativos, que comprendemos por comparación. La mente siempre se debate entre dos extremos, entre pares de opuestos, y alcanza estabilidad cuando aprende a distinguir cuál es el punto medio de las cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Dado que &lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;la mente comprende por comparación&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; siempre pasa por la comparación con los demás. Pero hay que señalar que la comparación con otros siempre propicia duros resultados a fuerza de hacernos salir de nuestro propio interior y promover en nosotros niveles ajenos. Este mirarse constantemente en otros crea anhelos de situaciones que no son aplicables a veces a nuestra vida, propicia a veces la envidia, que acaban en situaciones de celos soterrados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;En el difícil juego de la vida, debemos tan solo compararnos con nosotros mismos, sacar de dentro lo mejor que poseemos, hallarnos y entendernos sin que en ello tengan nada que ver los méritos, las condiciones, las realizaciones o la fortuna de otros. Nos deben alegrar las realizaciones ajenas, pero no sus fracasos, ni sus amarguras. Podemos emular lo mejor de quienes admiramos sinceramente, pero no emular sus aspectos más bajos ni envidiar sus conquistas o posesiones materiales. Hay que ejercitar a lo sumo la sana envidia, que es la admiración de sus virtudes y valores más altos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Solemos tener fijaciones mentales que obturan los canales de pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; La excesiva preocupación en algún tema, de carácter obsesivo, aprisiona la mente como si la estrechase, restándole amplitud de horizontes. Es como si todas las carreteras de un país quisieran partir o pasar por una ciudad única, que acapara toda la atención y los movimientos que se generan.Por ejemplo, si la autoestima se ve dañada porque la gente nos muestra indiferencia o nos desprecia, sentiremos todo pensamiento con inseguridad, y a a cada paso dudaremos, nos faltará capacidad de decisión y de resolución. Ese nudo mental afecta así a toda acción y a los propios sentimientos, pues se proyecta siempre la idea de que no podremos ser queridos, o incluso de que somos despreciados. La mente tizna así el resto de la personalidad de sombras, de dudas, de miedos, que sólo acaban cuando ese nudo se va deshaciendo pacientemente con ideas positivas y constructivas, o bien cortando, sin dilaciones, esa dependencia con el exterior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Cuando la energía de la vida se remansa en un lugar hay que hacerla recircular, pues de lo contrario, como un pequeño coágulo en una arteria, puede llegar a obturar los canales de transmisión, afectando a una red mucho mayor, y dejando sin riego áreas principales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Algunas veces no sólo pasamos nuestra mirada sobre las cosas, las tocamos incluso con la mente, que a modo de extremidad o prolongación del cuerpo va más allá de lo físico&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;,&lt;/span&gt; llega antes a las soluciones que luego costarán mucho más de realizar en el mundo de lo físico. Tanto corre la mente que se precipita, da por entendidas las cosas, pero no las razona ni entiende realmente. Éste es el aspecto de una mente que se sacia con el primer sorbo de agua, que entrevé las cosas sin llegar a profundizar realmente. Manoseamos las cosas con nuestra mente, fantaseamos en lugar de dirigir firmemente nuestra imaginación, especulamos sin freno, hacemos cábalas, y quedamos atrapados por una mente pobre, superficial, que se mueve por primeras impresiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Podemos diferenciar en nuestra mente dos aspectos: una mente teñida de deseos, más cotidiana y egoísta, y una mente más profunda y universal,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que nos emparenta con los grandes arquetipos e ideales de la humanidad, pero acabamos utilizando el aspecto más concreto de la mente, el más cotidiano y superficial, y no su nivel más elevado. Dejamos de lado el entendimiento profundo de una mente elevada, inegoista y noble, para enredarse en el “me conviene”, o “me interesa”, sopesando siempre las cosas desde el punto de vista de lo que puedo obtener de ellas. La contaminación mental y psicológica arrastran a una mente poco educada hacia el propio interés, pues ante nuestros ojos se muestra siempre como una preocupación lícita sobre uno mismo.En otro lugar menos transitado de la mente quedan entonces arrinconados los grandes ideales, las aspiraciones por alcanzar un mundo mejor, más fraterno, más espiritual, y realmente humano. Tenemos tal vez en nosotros una semilla de esas concepciones elevadas, pues las podemos entender, aunque pocas veces las hacemos nuestras realmente, y bastantes menos nos comprometemos con ellas sinceramente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;La mente se halla sometida a leyes de causa y efecto, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;aunque comúnmente nos quedamos en los hechos, en los efectos, sin llegar a descubrir las causas que los mueven. Estamos tan convencidos de que todo es casual que perdemos por ello la posibilidad de entender que también en lo mental, como en la naturaleza, el mundo se rige por leyes de causa y efecto. La casualidad es lo que ven nuestros ojos cuando pasan sobre las cosas, pero ver los lazos que relacionan los hechos es el trabajo profundo de una mente internamente despierta. Todo sentimiento y actitud está causado por algo, y a su vez siendo efecto de algo será causa de un efecto posterior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;• &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;La mente, por estar inmersa en &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;la  Naturaleza&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;, se halla sometida a las mismas leyes que la rigen, como la ley de la ciclicidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Del mismo modo que pasamos del día a la noche, tal como se suceden las estaciones, la mente fluctúa entre momentos de euforia, de actividad y momentos de pasividad. Hay etapas de gran impulso, creativas, expansivas, de gran capacidad de reflexión, de análisis, junto a momentos posteriores de inflexión, y otras etapas de incapacidad de relacionar ideas simples, como si nuestra mente se hallara frenada, aturdida e incapaz de crear en sí misma nada nuevo.Ante semejante circunstancia conviene mantener unos mínimos en los momentos bajos, mantener una actividad reducida pero imprescindible y previamente pactada, y sembrando con actitud positiva y disciplinada para cuando llegue el tiempo expansivo y fértil. También en dicho tiempo habrá que aprender a dosificar las energías, no enredándose con excesivas actividades, ni abriendo varios frentes que pronto harán que la mente se aturda, por stress, por tensionarla en exceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;•&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; Es necesario distinguir los diversos grados de desarrollo de la mente&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Es necesario distinguir entre la capacidad mental y la verdadera inteligencia. Dado que la inteligencia es la capacidad de saber elegir de entre varias posibilidades la adecuada, la verdadera inteligencia no es tan solo agudeza mental, sino que debe utilizarse para discernir correctamente de entre todas las posiciones, acciones, sentimientos e ideas, aquellas que nos lleven a vivir como auténticos seres humanos, regidos por los valores más elevados posibles.Al decir de Platón, los arquetipos humanos son las ideas tipo que rigen nuestra condición humana y son comprensibles para todo hombre, tales como la idea de libertad, de fraternidad, de valor, etc., que deben servirnos de guía, y llevarnos a los arquetipos últimos, como son lo Bello, lo Bueno, lo Justo y lo Verdadero. Discernir, que rebasando la actividad mental abarca la esfera de la intuición profunda, es la capacidad de regirnos por lo más elevado a la luz de la verdadera inteligencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;PROPUESTAS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Evitar lo que implique rutina, evitando que se mecanice la mente y quede atrapada y adormecida en ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• El ejercicio prolongado de la mente, incluso a edad avanzada, la fortalece y la mantiene elástica, con la debida frescura, al igual que ocurre con los músculos del cuerpo. Dado que la mente no guarda una formación paralela a la del cuerpo físico, y por ser de carácter más sutil, no sufre por igual los achaques del tiempo, y por ello puede decirse que no acaba de formarse a ninguna edad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Hay que evitar además que la mente se rigidice en sus posturas con el paso de los años, por ello la labor de receptividad y de apertura mental debe ser continua. La necesidad de trabajar nuestra mente no termina nunca, y dado que nuestro cuerpo y emociones la seguirán dócilmente si ella se autodisciplina, es fundamental su formación para el correcto desarrollo humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Comprender las leyes de &lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;la Naturaleza&lt;/st1:personname&gt; que tan bellamente se reflejan en “El Kybalión” egipcio, dado que nos señalarán nuestras propias leyes (de ritmo, de ciclicidad, etc.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Descubrir el propio ritmo mental tratando de ponerlo en sintonía con los ritmos de la naturaleza, con el paso de los ciclos, de las estaciones, de ahí que frecuentemente observemos que las etapas de invierno acompañan a etapas de mayor introspección y el estío impulsa en nosotros un estado más expansivo hacia el exterior. Pero esas diferencias de ritmo pueden ser sanamente aprovechadas en nuestro favor para lograr un desarrollo integral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Elevar el aspecto más humano y cotidiano de la mente hacia su aspecto más profundo y elevado, restándole superficialidad. Saber discernir, descubriendo las ideas fundamentales de entre las secundarias y accesorias, para conducirnos por las más elevadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Mantener una actitud mental descontaminada, para no contribuir a contaminar el mundo. No corromperse, no olvidar los grandes sueños e ideales con el paso del tiempo, cuando los roces con la vida adormecen los anhelos de juventud. Mantenerse joven en lo mental e internamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• No vivir como un ser separado del mundo: educar la propia individualidad de las ideas sin ser individualista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Evitar ser un hombre-masa, superficial o demasiado permeable, para no ser un hombre espejo que refleje tan solo las corrientes de pensamiento imperantes. Forjarse un criterio propio, revisando las ideas que sustentamos y adecuándolas a la realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Encontrar el propio centro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Entender que la conciencia no es la mente, sino que aquella se halla por encima de esta y es capaz de dirigir el pensamiento hacia los más altos arquetipos humanos. El verdadero anhelo de superación, de perfección, de búsqueda de la sabiduría procede del verdadero ser y trasciende el mundo de lo mental.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Evitar los dogmatismos, que restan comprensión pues nos atrincheran en pensamientos que damos como válidos sin poderlos razonar. Si bien la profunda intuición nos puede permitir captar ciertas ideas aunque sean difícilmente expresadas por la razón, debemos en lo posible tratar de entenderlas con elementos racionales, evitando el creer en aquello que la razón no pueda apoyar con argumentos coherentes.A modo de ejemplo cabe decir que cuando el cristianismo afirma que Dios es uno y trino, en la tradición original de las primeras épocas del cristianismo, hallamos elementos suficientes para comprender lo que significa dicha expresión sin tener que recurrir a admitir algo por que sí, y sin entenderlo. En dichas tradiciones se explica que en el universo al igual que en el hombre, y dada la dificultad de expresar la idea de la divinidad, se consideraban tres aspectos espirituales, que son al mismo tiempo una unidad: una voluntad pura, que se expresa en el universo a través de las leyes que lo rigen; una intuición profunda, que lleva a la verdadera comprensión, al amor y la sabiduría, y que en el cosmos se manifiesta como energía y vida; y una inteligencia, que se expresa en las formas de la creación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;• Finalmente, aunque logremos ciertas cotas de desarrollo de la mente y dadas la fluctuaciones de la misma ¿cómo mantener centrada la mente en esas posiciones? Si atendemos a los consejos que propone el texto clásico hindú, el Baghavad Gïta, debemos-evitar los apegos y los lazos del deseo,&lt;br /&gt;-evitar los vaivenes emocionales que la afectan, frenando la variabilidad, la ociosidad, el apego al éxito o al fracaso,&lt;br /&gt;-tener una recta determinación para dirigir nuestra mente, evitando los meros deseos pasajeros,&lt;br /&gt;-tener paciencia cuando no se logra lo que nos propusimos y volver a intentarlo,&lt;br /&gt;-evitar el impulso momentáneo, no perder de vista el objetivo, el rumbo que nos fijamos,&lt;br /&gt;-la mente recta se prueba a sí misma por la recta acción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Ramón Sanchís.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-1095986070302067835?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/1095986070302067835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=1095986070302067835' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1095986070302067835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1095986070302067835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/05/las-leyes-de-la-mente.html' title='Las leyes de la mente'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/ShvUgs36dSI/AAAAAAAACFE/M5xSdHqn0OQ/s72-c/La+mente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-954425896341480645</id><published>2009-04-20T10:09:00.000-07:00</published><updated>2011-01-14T11:00:38.895-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros para descargar'/><title type='text'>Libros digitales para descargar</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Clásicos de&lt;br /&gt;Oriente y Occidente:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;anónimo &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Bhagavad_Gita.pdf"&gt;Bhagavad Gita&lt;/a&gt; 144 Kb&lt;br /&gt;anónimo &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Dhammapada.pdf"&gt;Dhammapada&lt;/a&gt; 75 Kb&lt;br /&gt;anónimo &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Popol_Vuh.pdf"&gt;Popol Vuh&lt;/a&gt; 173 KbAristóteles &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Aristoteles-Etica.pdf"&gt;Ética&lt;/a&gt; 519 Kb&lt;br /&gt;Diogenes Laercio &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Diogenes_Laercio-Vida_de_los_filosofos_mas_ilustres.pdf"&gt;Vida de los filósofos más ilustres&lt;/a&gt; 679 Kb&lt;br /&gt;Epícteto &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Epicteto-Maximas.pdf"&gt;Máximas&lt;/a&gt; 49 Kb&lt;br /&gt;Helena P. Blavatsky &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/HPB-La_Voz_del_Silencio.pdf"&gt;La Voz del Silencio&lt;/a&gt; 76 Kb&lt;br /&gt;Lao Tse &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Lao_Tse-Tao_Te_King.pdf"&gt;Tao Te King&lt;/a&gt; 42 Kb&lt;br /&gt;Lucio Anneo Séneca &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Seneca-Tratados_Morales.pdf"&gt;Tratados Morales&lt;/a&gt; 296 Kb&lt;br /&gt;Marco Aurelio &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Marco_Aurelio-Meditaciones.pdf"&gt;Meditaciones&lt;/a&gt; 217 Kb&lt;br /&gt;Pitágoras &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Pitagoras-Versos_Aureos.pdf"&gt;Versos Áureos&lt;/a&gt; 13 Kb&lt;br /&gt;Platón &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Platon-Apologia_de_Socrates.pdf"&gt;Apología de Sócrates&lt;/a&gt; 63 Kb&lt;br /&gt;Platón &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Platon-La_Republica.pdf"&gt;La República&lt;/a&gt; 702 Kb&lt;br /&gt;Plotino &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Plotino-Eneada_VI_Sobre_el_Bien_o_el_Uno.pdf"&gt;Enéada VI Sobre el Bien o el Uno&lt;/a&gt; 38 Kb&lt;br /&gt;Ptahotep &lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/Ptahotep-Instrucciones_al_rey_Merikara.pdf"&gt;Instrucciones al rey Merikara&lt;/a&gt; 23 Kb&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 21px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: verdana, arial, sans-serif; font-weight: normal; font-size: 13px; line-height: 19px; "&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0); "&gt;&lt;strong&gt;&lt;strong&gt;Libros de Nueva Acrópolis:&lt;/strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Delia Steinberg Guzmán&lt;/strong&gt; :&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-El_Alma_de_la_Mujer.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;El Alma de la Mujer&lt;/a&gt; 58 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-El_Caracter_segun_los_Astros.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;El Carácter según los Astros&lt;/a&gt; 87 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-Esoterismo_Practico.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Esoterismo Práctico&lt;/a&gt; 71 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-Libertad_Inexorabilidad.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Libertad Inexorabilidad&lt;/a&gt; 65 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-Para_Conocerse_Mejor.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Para Conocerse Mejor&lt;/a&gt; 183 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-Que_hacemos_con_el_Corazon_y_la_Mente.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Qué hacemos con el Corazón y la Mente&lt;/a&gt; 114 Kb&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/DSG-Hoy_vi.pdf" target="_blank" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Hoy vi…&lt;/a&gt; 444 kb&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://filosofia.nueva-acropolis.es/?p=199" target="_blank" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Los juegos de Maya.&lt;/a&gt; 399 kb&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0); "&gt;Jorge Ángel Livraga:&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-Ankor.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Ankor, el último príncipe de la Atlántida&lt;/a&gt; 623 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-La_Vida_despues_de_la_Muerte.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;La Vida después de la Muerte&lt;/a&gt; 77 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-Espiritus_Elementales_de_la_Naturaleza.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Los Espíritus Elementales de la Naturaleza&lt;/a&gt; 247 Kb&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-Los_siete_Caminos_para_la_Realizacion_Espiritual.pdf" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Los siete Caminos para la Realización Espiritual&lt;/a&gt; 81 Kb&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-Moassy_el_perro.pdf" target="_blank" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Moässy, el perro.&lt;/a&gt; 218 kb&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-Teatro_Misterico_La_Tragedia.pdf" target="_self" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Teatro mistérico. La tragedia&lt;/a&gt;. 348 kb&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/JAL-Tebas.pdf" target="_blank" style="color: rgb(54, 93, 160); font-weight: normal; text-decoration: none; "&gt;Tebas.&lt;/a&gt; 249kb&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-954425896341480645?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/954425896341480645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=954425896341480645' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/954425896341480645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/954425896341480645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/04/libros-digitales-para-descargar.html' title='Libros digitales para descargar'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-3380483995633877305</id><published>2009-02-14T11:47:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T11:48:27.527-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ficas pedagógicas'/><title type='text'>Fichas pedagógicas: filosofía de Platón</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;div style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; width: auto; font: normal normal normal 100%/normal Georgia, serif; text-align: left; "&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/nuevaacropolismalaga/FichasPedagogicasFilosofADePlatN/photo#s5210945351207421026"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210946966461595714" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_0ZnG2w8cMmU/SFEAqD9XwEI/AAAAAAAAA8A/_5BuPveKUZ0/s200/Platon+-+ciencia+y+mito_P%C3%A1gina_01.jpg" border="0" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; " /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Fichas pedagogica&lt;wbr&gt;s: filosofía de Platón.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;Presentamos un ameno trabajo que nos permite dar un paseo sencillo y clarificador por la esencia del pensamiento plotónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un recorrido bajo los siguientes capítulos:&lt;br /&gt;.-La creación y naturaleza del universo&lt;br /&gt;.-El Universo matemático&lt;br /&gt;.-La naturaleza del Hombre&lt;br /&gt;.-La educación&lt;br /&gt;.-El Mundo como vía de acceso a los arquetipos&lt;br /&gt;.-La política&lt;br /&gt;.-El Amor a la Belleza&lt;br /&gt;.-El mito de la caverna&lt;br /&gt;.-La atlantida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/nuevaacropolismalaga/FichasPedagogicasFilosofADePlatN/photo#s5210945351207421026"&gt;&lt;strong&gt;Abrir albun de fichas&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Puedes descargarlo en pdf &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.nuevaacropolismalaga.org/Platon.cienciaymito.pdf"&gt;aquí&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tambien puedes acceder a una buena biografía de Platón en la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/06/platn.html"&gt;Biblioteca filosófica de Alejandría&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-3380483995633877305?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/3380483995633877305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=3380483995633877305' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3380483995633877305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/3380483995633877305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/02/fichas-pedagogicas-filosofia-de-platon.html' title='Fichas pedagógicas: filosofía de Platón'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_0ZnG2w8cMmU/SFEAqD9XwEI/AAAAAAAAA8A/_5BuPveKUZ0/s72-c/Platon+-+ciencia+y+mito_P%C3%A1gina_01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-2518437333831955052</id><published>2009-02-14T11:40:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T11:42:18.953-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ficas pedagógicas'/><title type='text'>Fichas pedagógicas: El nº de Oro y geometria sagrada</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;div style="border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 3px; padding-right: 3px; padding-bottom: 3px; padding-left: 3px; width: auto; font: normal normal normal 100%/normal Georgia, serif; text-align: left; "&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SV9Q9wWZeBI/AAAAAAAAByQ/fKR72cRjzoc/s1600-h/el+numero+de+oro+-+geometria+sagrada+01.jpg"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SV9Q9wWZeBI/AAAAAAAAByQ/fKR72cRjzoc/s200/el+numero+de+oro+-+geometria+sagrada+01.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287033509437339666" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 200px; height: 150px; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Presentamos unas interesantes fichas pedagógicas que de manera sencilla y a la vez profunda y sugerente desarrollan el enigma del número áurico o "divina proporción" con los apartados siguientes:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153); "&gt;Armonía y proporción en La naturaleza&lt;br /&gt;Dios Geometriza&lt;br /&gt;La creación del universo.&lt;br /&gt;Aritmética y geometría sagrada en la antigüedad&lt;br /&gt;¿Qué es el número de oro?&lt;br /&gt;El número de oro en el arte&lt;br /&gt;El número de oro en el hombre&lt;br /&gt;La música de las esferas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="white-space: pre; -webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold; "&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/nuevaacropolismalaga/FichasPedagGicasElNMeroDeOroAritmeticaYGeometrASagradas#slideshow"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 102, 0); "&gt;Pincha aquí para ver presentación de fichas&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color: rgb(0, 102, 0); font-weight: bold; white-space: pre; -webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="white-space: pre; -webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Departamento de investigación de Nueva Acrópolis Málaga&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-style: italic; white-space: pre; -webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px;font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-2518437333831955052?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/2518437333831955052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=2518437333831955052' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2518437333831955052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2518437333831955052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/02/presentamos-unas-interesantes-fichas.html' title='Fichas pedagógicas: El nº de Oro y geometria sagrada'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SV9Q9wWZeBI/AAAAAAAAByQ/fKR72cRjzoc/s72-c/el+numero+de+oro+-+geometria+sagrada+01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-6783758022024634957</id><published>2009-01-21T23:36:00.000-08:00</published><updated>2009-01-21T23:42:45.182-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rescatando viejos textos'/><title type='text'>La Juventud.  Extraido de las Fuerzas Morales de José Ingenieros</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SXgjah1HrlI/AAAAAAAAB0k/QX8Y41SY4SQ/s1600-h/INGENIEROS+-+Las+fuerzas+morales+(2).jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 137px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SXgjah1HrlI/AAAAAAAAB0k/QX8Y41SY4SQ/s200/INGENIEROS+-+Las+fuerzas+morales+(2).jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294020300638760530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;h2&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=" "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;I.- De la juventud&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Jóvenes son los que no tienen complicidad con el pasado. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Atenea inspira su imaginación, da pujanza a sus brazos, pone fuego en sus corazones. La serena confianza en un Ideal convierte su palabra en sentencia y su deseo en imperio. Cuando saben querer, se allanan a su voluntad las cumbres más vetustas. Savia renovadora de los pueblos, ignoran la esclavitud de la rutina y no soportan la coyunda de la tradición. Sólo sus ojos pueden mirar hacia el amanecer, sin remordimiento. Es privilegio de sus manos esparcir semillas fecundas en surcos vírgenes, como la historia comenzara en el preciso momento en que forjan sus ensueños.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Cada vez que una generación envejece y reemplaza su ideario por bastardeados apetitos, la vida pública se abisma en la inmoralidad y en la violencia. En esa hora deben los jóvenes empuñar &lt;st1:personname productid="la Antorcha" st="on"&gt;la Antorcha&lt;/st1:personname&gt; y pronunciar el Verbo: es su misión renovar el mundo moral y en ellos ponen sus esperanzas los pueblos que anhelan ensanchar los cimientos de la justicia. Libres de dogmatismo, pensando en una humanidad mejor, pueden aumentar la parte de felicidad común y disminuir el lote de comunes sufrimientos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Es ventura si par la de ser jóvenes en momentos que serán memorables en la historia. Las grandes crisis ofrecen oportunidades múltiples a la generación incontaminada, nueva conciencia histórica&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;deviene en el mundo y transmuta los valores tradicionales de &lt;st1:personname productid="la Justicia" st="on"&gt;la Justicia&lt;/st1:personname&gt;, el Derecho y &lt;st1:personname productid="la Cultura. Intérpretes" st="on"&gt;la Cultura. Intérpretes&lt;/st1:personname&gt; de ella, los que entran en la vida siembran fuerzas morales generadoras del porvenir, desafiando el recrudecer de las resistencias inmorales que apuntalan el pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Los jóvenes cuyos ideales expresan inteligentemente el devenir constituyen una Nueva Generación, que es tal por su espíritu, no por sus años. Basta una sola, pensadora y actuante, para dar a su pueblo personalidad en el mundo. La justa previsión de un destino común permite unificar el esfuerzo e infundir en la vida social normas superiores de solidaridad. El siglo esta cansado de inválidos y de sombras, de enfermos y de viejos. No quiere seguir creyendo en las virtudes de un pasado que hundió al mundo en la maldad y en la sangre. Todo lo espera de una juventud entusiasta&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y viril.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;3- La &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;juventud es levadura moral de los pueblos.&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Cada generación anuncia una aurora nueva, la arranca de la sombra, la enciende en su anhelar inquieto. Si mira alto y lejos, es fuerza creadora. Aunque no alcance a cosechar los frutos de su siembra, tiene segura recompensa en la sanción de la posteridad. La antorcha lucífera no se apaga nunca, cambia de manos. Cada generación abre las alas donde las ha cerrado la anterior, para volar mas lejos, siempre más. Cuando una generación las cierra en el presente, no es juventud: sufre de senilidad precoz. Cuando vuela hacia el pasado, esta agonizando; peor, ha nacido muerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Los hombres que no han tenido juventud piensan en el pasado y viven en el presente, persiguiendo las satisfacciones inmediatas que son el premio de la domesticidad.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Débiles por pereza o miedosos por ignorancia, medran con paciencia pero sin alegría. Tristes, resignados, escépticos, acatan como una fatalidad el mal que los rodea, aprovechándolo si pueden. De seres sin ideales ninguna grandeza esperan los pueblos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;La juventud aduna el entusiasmo&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;por el estudio y la energía para la acción, que se funden en el gozo de vivir. El joven que piensa y trabaja es optimista; acerca su corazón a la vez que eleva su entendimiento. No conoce el odio ni le atormenta la envidia. Cosecha las flores de su jardín y admira las del ajeno. Se siente dichoso entre la dicha de los demás. Ríe, canta y juega, ama, sabiendo que el hado es siempre propicio a quien confía en sus propias virtudes generadoras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;La juventud es prometeana cuando asocia el ingenio y la voluntad, el saber y la potencia, la inspiración de Apolo y el heroísmo de Hércules. Un brazo vale cien brazos cuando lo mueve un cerebro ilustrado; un cerebro vale cien cerebros cuando lo sostiene un brazo firme. Descifrar los secretos de &lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;la Naturaleza&lt;/st1:personname&gt;, en las cosas que la constituyen, equivale a multiplicarse para vivir entre ellas, gozando sus bellezas, comprendiendo sus armonías, dominando sus fuerzas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;4- &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Los jóvenes tocan a rebato en toda generación. &lt;/i&gt;No necesitan programas que marquen un término, sino ideales que señalen el camino. La meta importa menos que el mundo. Quien pone bien la proa no necesita saber hasta donde va, sino hacia dónde. Los pueblos, como los hombres, navegan sin llegar nunca; cuando cierran el velamen, es la quietud, la muerte. Los senderos de perfección no tienen fin. Belleza, Verdad, Justicia, quien sienta avidez de perseguirlos no se detenga ante fórmulas reputadas intangibles. En todo arte, en toda doctrina, en todo código, existen gérmenes que son evidentes anticipaciones, posibilidades de infinitos perfeccionamientos. Frente a los viejos que recitan credos retrospectivos, entonan los jóvenes himnos constructivos. Es de pueblos exhaustos contemplar el ayer en vez de preparar el mañana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Dos grandes ritmos sobresaltan en la hora actual a los pueblos. Anhelan realizar en la sociedad la armonía justa de los que trabajan por su grandeza extendiendo a todos los hombres el calor de la solidaridad; desean que las nacionalidades venideras sean algo más que fortuitas divisiones políticas, corroídas por la voracidad de facciones enemigas. Toda la historia contemporánea converge a predecir el acrecentamiento de la justicia social y la agrupación de los débiles&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Estados afines en comuniones poderosas. Una ilustrada minoría de &lt;st1:personname productid="la Nueva Generación" st="on"&gt;la  Nueva Generación&lt;/st1:personname&gt; cree que los pueblos de nuestra América latina están solemnemente y parece dispuesta a tentar la vía, creyendo que si no llegara a cumplirse tal destino sería inevitable su colonización por el poderoso imperialismo que desde ha cien años acecha. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;Los hombres envejecidos no ven la magnitud de ambos problemas. Niegan la urgencia de asentar sobre más justas bases el equilibrio social; niegan la necesidad de solidarizar nuestros pueblos, como única garantía de su independencia futura. Es misión de la juventud tomar a los ciegos de la mano y guiarlos hacia el porvenir. Arrastrarlos si dudan; abanderados si resisten. Todo es posible, menos convencerlos. A cierta altura de la vida la ceguera es un mal irreparable. Los jóvenes pierden su tiempo cuando esperan impulso de los viejos. Es más razonable obrar sin ellos, como hicieron otrora los próceres cuando supieron hacerse independientes y sembrar los veinte gérmenes de una gran civilización continental.&lt;span class="Apple-style-span"   style="  font-style: italic; white-space: pre; font-family:Arial;font-size:13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  font-style: italic; white-space: pre; font-family:Arial;font-size:13px;"&gt;Extraido de las Fuerzas Morales de José Ingenieros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-6783758022024634957?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/6783758022024634957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=6783758022024634957' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/6783758022024634957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/6783758022024634957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/01/la-juventud-extraido-de-las-fuerzas.html' title='La Juventud.  Extraido de las Fuerzas Morales de José Ingenieros'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SXgjah1HrlI/AAAAAAAAB0k/QX8Y41SY4SQ/s72-c/INGENIEROS+-+Las+fuerzas+morales+(2).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-2573444205978638493</id><published>2008-11-23T00:33:00.000-08:00</published><updated>2009-06-23T01:25:34.443-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Listado de estudios y monografias</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SkCQsjdOjOI/AAAAAAAACOk/MZKF2hmdtSk/s1600-h/manos[1].bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350435452422622434" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 138px; CURSOR: hand; HEIGHT: 118px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SkCQsjdOjOI/AAAAAAAACOk/MZKF2hmdtSk/s200/manos%5B1%5D.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/06/que-nos-impulsa-ayudar-los-demas.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;¿Qué nos impulsa a ayudar?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/06/que-nos-impulsa-ayudar-los-demas.html"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Ver monografía completa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/05/las-leyes-de-la-mente.html"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340096470186090146" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 138px; CURSOR: hand; HEIGHT: 95px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/ShvVclPCXqI/AAAAAAAACFM/IOHhc6oEIH0/s200/La+mente.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000066;"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/05/las-leyes-de-la-mente.html"&gt;Las Leyes de la mente&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La mente es la herramienta más potente que posee el ser humano. Saber manejarla nos conduce a ser libres de pensamiento. Pero, ¿cómo luchar contra las ideas preconcebidas? ¿Pensamos o somos pensados?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2009/05/las-leyes-de-la-mente.html"&gt;Ver monografía completa&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkZEnWcEAI/AAAAAAAABsE/9aGS1MDiEOg/s1600-h/Platon+Aristote[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271772405887143938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 139px; CURSOR: hand; HEIGHT: 186px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkZEnWcEAI/AAAAAAAABsE/9aGS1MDiEOg/s200/Platon+Aristote%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/11/platn-y-aristteles-elementos.html"&gt;Platón y Aristóteles:&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Elementos comparativos&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:85%;" &gt;Me cuesta mucho entender a Aristóteles, quizás porque lo he estudiado mucho menos que a Platón. Pero algunas de sus afirmaciones, que los historiadores de la filosofía califican de “geniales” y consideran que superan a su maestro Platón, a mí me parecen injustificadas y contradictorias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Si bien en los planteamientos de Aristóteles podemos encontrar ciertos paralelismos con los de Platón, encontramos que las interpretaciones del primero tienden sistemáticamente hacia el materialismo. Me atrevería a decir que con &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Aristóteles &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:personname productid="la Filosofía" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;la Filosofía&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; se transforma en Ciencia por &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;una parte, y Teología por otra, con una separación entre ambas que no entiendo muy bien cómo salva.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:85%;" &gt;La diferencia principal entre los dos autores es el concepto de REALIDAD, que se concreta en conceptos como el SER, el MOVIMIENTO, el ALMA o DIOS y plantea distintos modos de CONOCER el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/11/platn-y-aristteles-elementos.html"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;( Ver monografía completa)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/09/serendipia.html"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271771352617879762" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 132px; CURSOR: hand; HEIGHT: 131px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkYHTneiNI/AAAAAAAABr8/4Pfz0LhLNYQ/s200/serendepia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Serendipia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:85%;" &gt;"El descubrimiento consiste en ver lo que todos han visto y pensar lo que nadie ha pensado". (Albert Szent-Gyorgy) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;La “serendipidad” podría definirse como “la facultad de hacer un descubrimiento o un hallazgo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;afortunado de manera accidental, o también, a encontrar soluciones a problemas no planteados, sin buscarla siquiera.” . Si existe, en cambio, la palabra “Serendipity” aceptado por &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Academia" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;la Academia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; de la lengua inglesa. Y en nuestro idioma, existe el término coloquial “Chiripa” que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;podría ser considerado un sinónimo de “Serendipia”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/09/serendipia.html"&gt;( Ver monografía completa)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/07/pioneas-cinco-mujeres-extraordinarias.html"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271771157124874466" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 135px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkX77WUAOI/AAAAAAAABr0/nzgDvybtYzY/s200/teano%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;PIONERAS: Cinco mujeres extraordinarias de tres continentes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;1. &lt;/span&gt;ENHEDUANNA&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, Sacerdotisa y poeta (&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;st1:metricconverter productid="2300 a" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;2300 a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;.C.)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;2. &lt;/span&gt;THEANO&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, la primera filósofa (s.VII a.C.)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;3. &lt;/span&gt;MURASAKI SHIKIB&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;U, primera novelista del País del Sol Naciente (978? - 1026?)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;4. &lt;/span&gt;CHRISTINE DE PIZAN&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Ciudad" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;la Ciudad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; de las Damas (1364)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;5. &lt;/span&gt;MACUILXOCHITZIN&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Quinta Flor" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;la Quinta Flor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt; del país azteca (1435)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/07/pioneas-cinco-mujeres-extraordinarias.html"&gt;(ver monografía completa)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271770102401826514" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 146px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkW-iMvftI/AAAAAAAABrs/s55yxvss3Do/s200/Danza.jpg" border="0" /&gt; &lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-size:large;color:#000099;"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/04/la-verdadera-felicidad.html"&gt;La verdadera felicidad&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:85%;" &gt;Un estudio sobre la felicidad a través de la historia del pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/04/la-verdadera-felicidad.html"&gt;(Ver monografía completa)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271769878753441410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 145px; CURSOR: hand; HEIGHT: 70px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkWxhCz9oI/AAAAAAAABrk/BTBL7WM3fqA/s200/Ciceron.jpg" border="0" /&gt; &lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/03/marco-tulio-cicern-de-officiis-los.html"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,153)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:130%;" &gt;Marco Tulio Cicerón :"De Officiis" ("Los deberes")&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal;font-size:85%;" &gt;"El que cortésmente enseña el camino a quien se ha extraviado,&lt;br /&gt;hace como el que enciende con su luz la de otro; después de&lt;br /&gt;habérsela encendido, no por eso la suya alumbrará menos"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;a href="http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/03/marco-tulio-cicern-de-officiis-los.html"&gt;(Ver monografía completa)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-2573444205978638493?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/2573444205978638493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=2573444205978638493' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2573444205978638493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/2573444205978638493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/11/listado-de-estudios-y-monografias.html' title='Listado de estudios y monografias'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SkCQsjdOjOI/AAAAAAAACOk/MZKF2hmdtSk/s72-c/manos%5B1%5D.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-9158007099212604346</id><published>2008-11-23T00:10:00.000-08:00</published><updated>2008-11-23T00:21:48.483-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Platón y Aristóteles: Elementos comparativos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkSf3DwDxI/AAAAAAAABrc/S66GVB7up5c/s1600-h/Platon+Aristote%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 153px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkSf3DwDxI/AAAAAAAABrc/S66GVB7up5c/s200/Platon+Aristote%5B1%5D.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271765177378803474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;h1 align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;PLATÓN Y ARISTÓTELES: Elementos comparativos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Me cuesta mucho entender a Aristóteles, quizás porque lo he estudiado mucho menos que a Platón. Pero algunas de sus afirmaciones, que los historiadores de la filosofía califican de “geniales” y consideran que superan a su maestro Platón, a mí me parecen injustificadas y contradictorias.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Si bien en los planteamientos de Aristóteles podemos encontrar ciertos paralelismos con los de Platón, encontramos que las interpretaciones del primero tienden sistemáticamente hacia el materialismo. Me atrevería a decir que con Aristóteles &lt;st1:personname productid="la Filosofía" st="on"&gt;la Filosofía&lt;/st1:personname&gt; se transforma en Ciencia por una parte, y Teología por otra, con una separación entre ambas que no entiendo muy bien cómo salva.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;La diferencia principal entre los dos autores es el concepto de REALIDAD, que se concreta en conceptos como el SER, el MOVIMIENTO, el ALMA o DIOS y plantea distintos modos de CONOCER el mundo.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;El Ser&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Platón, lo REAL es aquello que ES, es decir, aquello que permanece inmutable, que no cambia, que no perece, que permanece siempre igual a sí mismo. Pero las cosas que percibimos con los sentidos no cumplen estas características: todo lo que percibimos con los sentidos tiene un principio y un fin, degenera y desaparece, está sujeto al movimiento, por lo tanto no es real. Sin embargo, detrás de cada una de las cosas que podemos percibir con los sentidos subyace una “Idea” o Arquetipo que sólo podemos percibir a través de la razón; esta Idea es inmutable e imperecedera, no es de naturaleza material sino racional, y existe aunque no haya un soporte material que la exprese. &lt;st1:personname productid="La Idea" st="on"&gt;La Idea&lt;/st1:personname&gt; es, por tanto, la esencia o el Ser de las cosas o Entes, los cuales aparecen como un reflejo o “sombra” de &lt;st1:personname productid="la Idea." st="on"&gt;la Idea.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; En cambio, para Aristóteles, lo REAL es lo que percibimos con los sentidos (dentro de los cuales distingue, sobre todos, el de la vista). Lo real son los Entes, y la esencia del ente es &lt;st1:personname productid="la Sustancia" st="on"&gt;la Sustancia&lt;/st1:personname&gt; (entendida como sustrato, como suporte de los “accidentes” o características diferenciadoras).&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Dentro de &lt;st1:personname productid="la Sustancia" st="on"&gt;la Sustancia&lt;/st1:personname&gt;, Aristóteles diferencia entre:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-align:justify;text-indent: -17.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Materia: aquello de lo que está hecha una cosa. Los entes naturales y físicos constituirían la materia del Ente sustancial. Los llama “Sustancias primeras”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-align:justify;text-indent: -17.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Forma: aquello que hace que algo sea esa cosa. Pero lo que determina la forma de las cosas serían los entes universales (conceptos, definiciones, que determinarían los géneros y especies), equivalentes a los Arquetipos de Platón. Los llama “Sustancias segundas”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Materia y forma no pueden existir separadas: la materia aparece siempre con una forma, y la forma existe siempre que se exprese en la materia. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Si el Arquetipo platónico tenía una existencia en sí mismo, &lt;st1:personname productid="la Forma" st="on"&gt;la  Forma&lt;/st1:personname&gt; aristotélica carece de esa existencia, pues depende de la materia, por muy universal que sea.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Aristóteles decía que si las esencias de las cosas (las Ideas) están separadas de éstas, entonces no son propiamente sus esencias. Pero en realidad Platón no dijo que estuviesen separadas: ¿puede haber la sombra de un jarrón si no hay un jarrón delante de un foco de luz? ¿Puede haber sombra sin objeto que la produzca? Sin embargo, sí puede haber jarrón sin sombra. &lt;st1:personname productid="La Idea" st="on"&gt;La Idea&lt;/st1:personname&gt; es la esencia y la causa del ente, es anterior al ente y existe aunque no exista el ente. Pero el ente no puede existir sin &lt;st1:personname productid="la Idea." st="on"&gt;la Idea.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Aristóteles hace una clasificación de los Entes en:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-align:justify;text-indent: -17.0pt;mso-list:l4 level1 lfo2;tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Entes naturales: son entes porque encierran en sí mismos el principio de su movimiento, siendo &lt;st1:personname productid="la Naturaleza" st="on"&gt;la Naturaleza&lt;/st1:personname&gt; el principio del movimiento de las cosas. Sin embargo, están sometidos al cambio y la transformación, al nacimiento y la muerte, por lo tanto no son plenamente entes. El ente tendría que ser lo que está detrás, que les hace ser.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-align:justify;text-indent: -17.0pt;mso-list:l4 level1 lfo2;tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Entes matemáticos: no se mueven, no dejan de ser, pero no existen separados, es decir: carecen de materia. Para Aristóteles sólo tienen existencia en la mente y no pueden tener existencia separados de la mente. Así que no son plenamente entes porque una vez fuera de la mente dejan de existir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-align:justify;text-indent: -17.0pt;mso-list:l4 level1 lfo2;tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol;mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Ente supremo: el ente supremo tendría que ser inmóvil (ya lo habían demostrado los Presocráticos), pero separado (es decir: tendría que ser algo, una cosa, tendría que existir más allá de nuestro pensamiento), y que se bastara a sí mismo (es decir, que no necesite de nada fuera de él mismo para existir). Este Ente Supremo es Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por esta escala, &lt;st1:personname productid="la Metafísica" st="on"&gt;la Metafísica&lt;/st1:personname&gt;, que sería la búsqueda del Ser, se convierte en Teología, pues en realidad el único Ser es Dios. Lo demás son “casi entes”, predicados, o “formas de decir” el Ente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Todo esto se me hace muy confuso, porque, por una parte, lo que es real es lo que vemos, pero esos entes que vemos están sujetos al cambio, luego no son totalmente entes, y en cambio el único Ente o Ente Supremo es Dios, algo que, desde luego, no vemos ni percibimos con ninguno de los sentidos.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;El Movimiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Platón el Movimiento es el camino que tienen que realizar las “sombras” de las Ideas para alcanzar la perfección de éstas, como un camino hacia el foco de luz que proyecta las sombras. Las Ideas son Una (cada Idea es una&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Unidad, no son mezclas), son Inmutables (son fijas), y son Eternas (no están sometidas al movimiento o a la corrupción). Pero las cosas concretas, los entes, son el reflejo de las Ideas, y se mueven para alcanzar la perfección de las Ideas. El Movimiento es Evolución.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Aristóteles el movimiento surge de la dualidad Materia-Forma. &lt;st1:personname productid="La Materia" st="on"&gt;La Materia&lt;/st1:personname&gt; es Potencia y &lt;st1:personname productid="la Forma" st="on"&gt;la Forma&lt;/st1:personname&gt; es Acto, luego el movimiento se da al pasar de &lt;st1:personname productid="la Potencia" st="on"&gt;la  Potencia&lt;/st1:personname&gt; al Acto, por la activación de lo que está en potencia. Es decir: el movimiento se da cuando el universal informa a la materia. Es lo mismo que decía Platón en cuanto a &lt;st1:personname productid="La Idea" st="on"&gt;la Idea&lt;/st1:personname&gt; y el Ente, pero sin separar uno del otro, y sin presumir una perfección en una de las partes. Es una especie de mecanismo automático. Y el ejemplo de la semilla es muy ilustrativo: la semilla es un árbol en potencia, y el movimiento (la transformación) se da hacia el desarrollo de la forma de árbol que habita, o mejor dicho, forma parte de la semilla. El movimiento en Aristóteles, más que Evolución es Desarrollo. La forma “viejo” está en el niño, pero no la forma “sabio”, pues esto sería un “accidente” y no una forma. Todos los hombres, si no se mueren antes, se hacen viejos, pero no todos se hacen sabios, luego la sabiduría es un accidente del hombre. No es una consecuencia del movimiento, como sí lo es en la teoría platónica.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;El Alma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En las similitudes y diferencias entre Arquetipos y Forma se basa la diferencia del concepto del Alma entre Platón y Aristóteles, ya que se mantiene la relación del Alma con ese principio racional que Platón llama Idea o Arquetipo y Aristóteles Forma o “Universales”.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Platón, el Alma del hombre está en medio de mundo superior, inteligible, y el mundo inferior, material porque es una mezcla de “lo uno y de lo otro”. Así, distingue tres tipos de Almas: Concupiscible o sensual, que atiende a las necesidades del cuerpo; Irascible o pasional, que atiende a los afectos y emociones; Racional, donde reside el conocimiento de las Ideas y &lt;st1:personname productid="la Voluntad" st="on"&gt;la Voluntad&lt;/st1:personname&gt; racional.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El Alma Racional es de naturaleza arquetípica, y por eso podemos alcanzar y conocer el mundo de las Ideas. Y, por lo tanto, también es inmaterial e inmortal. Platón habla claramente y en profundidad de la inmortalidad del Alma y de la reencarnación.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En cambio, no está muy claro que Aristóteles creyese en la inmortalidad del hombre. Habla del Alma en términos biológicos: el Alma es el principio de la vida, lo que distingue a los seres “animados” de los “inanimados”. El alma es, por tanto, la “forma” de un ente vivo. Como Platón, habla de tres tipos de almas: alma vegetativa (la de las plantas), alma sensitiva (la de los animales) y alma racional (propia del ser humano). El ser humano sólo posee un alma: el alma racional. Pero esta alma posee las cualidades de los otros dos tipos de almas. Y esta alma es la forma de su cuerpo. Pero si la forma no existe sin el cuerpo, entonces, una vez muerto el cuerpo muere también el alma.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Aristóteles hay un principio superior en el hombre, que es el &lt;u&gt;nous&lt;/u&gt; o entendimiento, que puede conocer por “intuición”, sin discurso previo y sin deducciones. Este nous sería lo único inmortal y eterno en el hombre. Pero no entiendo que naturaleza le atribuye Aristóteles: ¿es el alma? ¿Es algún tipo de sustancia? ¿Es un ente...? ¿Cómo se relaciona la “sustancia hombre” (materia y forma de cada ser humano) con ese principio inmortal y eterno?&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Dios &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El concepto de Dios en Platón es claro: las Ideas, inmateriales y perfectas, se encuentran jerarquizadas, y en la cúspide de las Ideas se encuentra &lt;st1:personname productid="La Idea" st="on"&gt;la Idea&lt;/st1:personname&gt; del Bien o LO BUENO, que coincide con la tríada formada por LO BELLO, LO JUSTO y LO UNO. El Bien, siendo &lt;st1:personname productid="la Idea  Suprema" st="on"&gt;la  Idea&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Suprema&lt;/st1:personname&gt;, se encuentra presente en todas las demás Ideas. Se puede decir que es el Bien el que hace que las cosas “sean”, es lo que confiere identidad a todos los entes: el Bien de cada cosa es aquello que cada cosa “es”. Esta Idea Suprema de LO BUENO es lo más parecido a &lt;st1:personname productid="la Divinidad" st="on"&gt;la  Divinidad&lt;/st1:personname&gt; que habla Platón, una Divinidad o Logos inteligente e inteligible.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;st1:personname productid="La Creación" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;La  Creación&lt;/st1:personname&gt;, para Platón, parte de esta Idea Suprema de LO BUENO, de la cual emanan todos los Arquetipos y un impulso creador o vitalizador, el “Anima Mundi”, motor intermedio entre las Ideas y las cosas plasmadas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Desde el principio Divino, pues, y los entes, hay toda una escala descendente y continua.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;En cambio en Aristóteles se marca una gran diferencia entre Dios y los demás entes. Intentando explicar la unidad en la multiplicidad, y la inmovilidad del principio del movimiento, llega a la conclusión de que el verdadero Ente es aquel que es Uno y que es inmóvil. Como todo lo que vemos es múltiple y se mueve, el único Ente verdadero o Ente Supremo será Dios, que es: inmóvil (es causa del movimiento pero Él no se mueve: es siempre, no cambia ni deja de ser), pero separado (tiene que existir más allá de nuestro pensamiento; puesto que es causa del mundo, existe fuera del mundo), y además se basta a sí mismo (no necesita de nada más aparte de Él para existir, ni siquiera necesita de su propia creación).&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Como Dios debe bastarse a sí mismo, su modo de vida tiene que ser el modo de vida “teorético”, que tiene su objeto en sí mismo, su pensamiento. La actividad de Dios es el Saber Supremo.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;De aquí deduce que Dios es pensamiento.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Por otra parte, puesto que Dios no se mueve, no puede participar de “potencia” y “acto” o materia y forma, sino que Dios es “acto puro” y no tiene materia.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; Por lo tanto, tenemos que Dios es “forma”, “acto puro”, “pensamiento”. Y entonces a mí me surgen algunas preguntas:&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l1 level1 lfo4; tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Si no tiene “Sustancia” (compuesta de materia y forma), ¿cómo va a ser Dios un ente? Se contradice con las demás definiciones que había dado sobre los entes y lo que es o no real.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3; tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Cómo se origina la materia, si Dios no es materia? ¿Cómo se crea la multiplicidad a partir de la unidad, el movimiento a partir de la inmovilidad?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:52.4pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l3 level1 lfo3; tab-stops:list 53.4pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Y si Dios es pensamiento, ¿por qué los entes matemáticos no iban a tener existencia en Dios y ser entes reales, como las Ideas platónicas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; Comprendo que &lt;st1:personname productid="la Teología" st="on"&gt;la  Teología&lt;/st1:personname&gt; cristiana se apoyara tanto en Aristóteles, pues da una visión de Dios alejado del mundo y de los hombres muy parecida a la suya.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Teoría del Conocimiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; En el Mito de &lt;st1:personname productid="la Caverna Platón" st="on"&gt;la Caverna Platón&lt;/st1:personname&gt; explica su concepto del conocimiento y la diferencia entre conocimiento y opinión.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;table class="MsoNormalTable" border="1" cellspacing="0" cellpadding="0" width="592" style="width:444.2pt;border-collapse:collapse;border:none;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;  mso-padding-alt:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;mso-border-insideh:.5pt solid windowtext;  mso-border-insidev:.5pt solid windowtext"&gt;  &lt;tbody&gt;&lt;tr style="page-break-inside:avoid;height:33.75pt"&gt;   &lt;td width="296" colspan="2" style="width:222.1pt;border:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Mundo Sensible&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;(Realidad aparente)&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="296" colspan="2" style="width:222.1pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-left:none;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:   solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Mundo Inteligible&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;(Realidad   verdadera)&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="height:33.75pt"&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border:solid windowtext 1.0pt;border-top:   none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Sombras &lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Cosas reales&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Objetos matemáticos&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Ideas &lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="height:36.35pt"&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border:solid windowtext 1.0pt;border-top:   none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:36.35pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Conjetura &lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:36.35pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Creencia &lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:36.35pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Discurso &lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="148" style="width:111.05pt;border-top:none;border-left:none;   border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:36.35pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;Visión Noética&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr style="mso-yfti-lastrow:yes;page-break-inside:avoid;height:33.75pt"&gt;   &lt;td width="296" colspan="2" style="width:222.1pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:polyline id="_x0000_s1026" style="'position:absolute;left:0;text-align:left;z-index:1;" points="106.95pt,-12.8pt,106.95pt,-3.95pt" coordsize="1,177" filled="f" strokeweight=".5pt"&gt;    &lt;v:stroke endarrow="open" endarrowwidth="narrow" endarrowlength="short"&gt;    &lt;v:path arrowok="t"&gt;    &lt;w:wrap type="square"&gt;   &lt;/v:polyline&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;img width="13" height="15" src="file:///C:/DOCUME~1/USUARIO/CONFIG~1/Temp/msohtml1/01/clip_image001.gif" align="left" hspace="12" shapes="_x0000_s1026" /&gt;Doxa (opinión)&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;   &lt;td width="296" colspan="2" style="width:222.1pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;height:33.75pt"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1027" style="'position:absolute;left:0;text-align:left;" coordsize="1,253" path="m,l,253e" filled="f" strokeweight=".5pt"&gt;    &lt;v:stroke endarrow="open" endarrowwidth="narrow" endarrowlength="short"&gt;    &lt;v:path arrowok="t"&gt;    &lt;w:wrap type="square"&gt;   &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;img width="14" height="15" src="file:///C:/DOCUME~1/USUARIO/CONFIG~1/Temp/msohtml1/01/clip_image002.gif" align="left" hspace="12" shapes="_x0000_s1027" /&gt;Nous&lt;/p&gt;   &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt; &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Platón las cosas que percibimos con los sentidos son sombras, símbolos de las ideas. Por lo tanto, conociendo las cosas reales, pero superando la conjetura y la creencia, que componen la opinión, a través del discurso, podemos conocer la idea que se manifiesta en la cosa material.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Para Platón conocer no es saber lo que está fuera, sino una especie de “recordar” lo que está dentro. Si el alma es de naturaleza inteligible, y existió en el mundo de las ideas antes del nacimiento, allí tuvo contacto directo con los arquetipos. El proceso de aprendizaje, entonces, no sería otra cosa que un proceso de “recuerdo”, de repaso de las cosas que nuestra alma ya conoce. Este recuerdo o reminiscencia sería la llamada “visión noética”, una especie de intuición, de conocimiento directo de &lt;st1:personname productid="La Idea" st="on"&gt;la Idea&lt;/st1:personname&gt;, o un reconocimiento. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De aquí el gran valor que Platón (como buen discípulo de Sócrates) le da a la educación en su etimológico valor de “educire”, sacar a la luz, sacar a la superficie lo que se encuentra en potencia, dormido en el interior. Aprender es despertar los conocimientos dormidos. Es recordar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; Aristóteles, por su parte, comienza por clasificar las ciencias en tres tipos:&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l2 level1 lfo5; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Poéticas (poiesis: producción), que tienen un fin distinto de ellas mismas (Poética y Retórica)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l2 level1 lfo5; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Prácticas (praxis), tienen el fin en sí mismas, pero necesitan un objeto externo en que apoyarse (Ética, Política y Economía).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l2 level1 lfo5; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Teóricas (contemplación), que tienen el fin en ellas mismas y también tienen en sí mismas su objeto (Matemáticas, Física y Metafísica)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;También establece Aristóteles varios grados del saber:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l5 level1 lfo6; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Saber sensible, que es común a los animales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l5 level1 lfo6; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Experiencia, que es personal e intransferible: sólo se puede poner a la otra persona en condiciones de adquirir su propia experiencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l5 level1 lfo6; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Arte o técnica, que es un saber hacer, que nos aporta cierta idea universal de las cosas que sí se puede enseñar, pues supera la experiencia individual.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:17.0pt;text-indent:-17.0pt;mso-list:l5 level1 lfo6; tab-stops:list 18.0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;·&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Episteme o conocimiento de lo que son las cosas y sus causas. Es un saber demostrativo que conduce a la verdadera ciencia. Se basa en unos principios primeros que no son demostrables, no se derivan de nada y sólo pueden conocerse por cierta “intuición” o ”nous”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Como Platón, para Aristóteles la verdadera Ciencia es el conocimiento de los universales (las Ideas de Platón) y no de lo individual. Pero llega al conocimiento de los universales a partir del conocimiento sensorial, experiencial, de lo particular. Estamos hablando del método inductivo-deductivo que tan útil le ha resultado a &lt;st1:personname productid="la Ciencia." st="on"&gt;la Ciencia.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Inducción: de lo particular a lo general&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Deducción: de lo general a lo particular.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Sin embargo, hay una serie de Principios primeros que no son demostrables, porque no se derivan de otras cosas. Y éstos sólo pueden conocerse mediante una intuición, que para Aristóteles sólo se desarrolla después de una experiencia extensa, pero que es en todo similar a lo que Platón llamó “reminiscencias” o recuerdos.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=" font-weight: bold; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Conclusiones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Después de este estudio comparado de Platón y Aristóteles puedo concluir que a pesar del empeño que Aristóteles puso en contradecir a su maestro no lo consiguió. Y no estoy de acuerdo con esos historiadores de la filosofía que afirman que Aristóteles superó el dualismo idealista de Platón, pues cae en contradicciones y no demuestra suficientemente sus postulados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La filosofía aristotélica es una filosofía materialista que no explica suficientemente la existencia de los seres o entes, de Dios, la inmortalidad del Alma o la naturaleza de la intuición.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La filosofía platónica, en cambio, es más coherente, sencilla y directa, y da respuestas válidas para la existencia del ser humano tanto en &lt;st1:personname productid="la Grecia Clásica" st="on"&gt;la Grecia  Clásica&lt;/st1:personname&gt; como en el momento actual.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Para mí el Maestro sigue siendo Platón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;ANA DÍAZ SIERRA.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-9158007099212604346?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/9158007099212604346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=9158007099212604346' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/9158007099212604346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/9158007099212604346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/11/platn-y-aristteles-elementos.html' title='Platón y Aristóteles: Elementos comparativos'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SSkSf3DwDxI/AAAAAAAABrc/S66GVB7up5c/s72-c/Platon+Aristote%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-8180320961049537463</id><published>2008-11-10T11:48:00.000-08:00</published><updated>2008-11-28T12:00:28.671-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Egipto Hermético</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273800464668411170" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 161px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_PGjrJGV0q4o/STBNlLDZxSI/AAAAAAAAAAU/QjUK3BrWet8/s200/Egipto+Osiris+con+Horus+e+Isis.jpg" border="0" /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;INTRODUCCIÓN: Egipto, tierra de misterio, tierra ancestral.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más antigua y asombrosa civilización, que hoy llamamos EGIPTO, era llamada KEM, la “tierra negra” o “la tierra quemada”, por sus antiguos habitantes. Fueron los griegos los que le dieron el nombre de Egipto, que significa “tierra del misterio”, y, ciertamente, a pesar de los cientos de arqueólogos que trabajan anualmente en sus arenas desde la época de Napoleón, Egipto sigue siendo una fuente de misterio y asombro incluso para el científico, tecnológico y descreído siglo XXI.&lt;br /&gt;Nos asombran sus fantásticas construcciones, que hemos medido y radiografiado sin alcanzar sus secretos; su lenguaje jeroglífico, que hemos aprendido a leer, sintiendo sin embargo que esconde otros significados; su arte hierático y simbólico, que hemos clasificado e interpretado, entendiendo que nunca tuvo exclusivamente un sentido decorativo... Y sobre todo, nos asombra su longevidad y su perdurabilidad en el tiempo, siendo la nuestra una cultura cambiante hasta la esquizofrenia.&lt;br /&gt;¿Cuáles son tus secretos, Egipto? ¿Dónde podemos encontrar tu Sabiduría, la que te hizo emerger de la arena como un milagro y permanecer en la tierra a pesar de la mortalidad de los hombres que te construyeron?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sabiduría de Egipto era legendaria cuando los griegos entraron en la Historia. Hasta tal punto la admiraban y respetaban que la consideraban como la fuente de su propia sabiduría. Los grandes sabios griegos, como Solón, Pitágoras, Tales, Anaximandro, Parménides, e incluso el mítico Orfeo, visitaron el país de las pirámides donde, al parecer, fueron iniciados en sus misterios. Así pues, la sabiduría egipcia traspasó las fronteras del espacio y del tiempo a través de los griegos y más tarde los romanos. De alguna manera, a través de los romanos y los griegos, los egipcios son también nuestros ancestros culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a diferencia del filósofo racional griego, el sabio egipcio era un mago, que no sólo utilizaba la razón especulativa, sino que penetraba la esencia de las cosas hasta alcanzar un cierto poder sobre ellas. La Magia era la Magna Ciencia, el conocimiento que da poder, y por lo tanto ha de transmitirse mediante un sistema que asegure la capacidad moral del aspirante y un uso correcto del poder adquirido. De ahí que en estas enseñanzas el secreto fuese tan importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué podemos averiguar, casi 2000 años después de su decadencia, sobre los secretos tan bien guardados de la sabiduría egipcia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras descifrar sus jeroglíficos hemos podido entender mejor sus conceptos religiosos, morales y éticos y su concepción general y popular del mundo a través de su mitología. Sin embargo se nos sigue escapando el conjunto de conocimientos que se transmitían a través de los misterios iniciáticos y sus pruebas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_PGjrJGV0q4o/STBMODFOk1I/AAAAAAAAAAM/L3ieoY0fdbk/s1600-h/Egipto+Osiris+con+Horus+e+Isis.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Las escuelas de misterios sobrevivieron hasta el siglo IV, cuando el emperador cristiano Teodosio ordenó cerrarlas, así como las escuelas de filosofía, iniciando las persecuciones cristianas al resto de los cultos y formas de pensamiento. Sin embargo, algunos textos consiguieron salvarse de la quema y la destrucción. Unos textos misteriosos que aparecieron, según las fuentes históricas, en el siglo II d.C. y que consiguieron traspasar la época oscura de la Edad Media para emerger durante el s. XV colaborando –si no provocando directamente- la revolución humanística del Renacimiento. El Hermetismo, movimiento basado en las enseñanzas de estos libros y otros conocidos durante la Edad Media, tuvo sin duda una importante influencia sobre los pensadores y humanistas renacentistas, aunque frente a la Contrarreforma tuvo que replegarse nuevamente al secreto, a través de las llamadas sociedades secretas, entre las que cabe destacar el Rosacrucismo y la Masonería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la historia de estos textos, cómo sobrevivieron a la intolerancia medievalizante, y, sobre todo, qué enseñanzas contienen, es lo que nos proponemos desentrañar en este artículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Los Libros Herméticos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los llamados “Libros Herméticos” son un conjunto de textos, escritos en griego algunos y en latín otros, que la tradición atribuye a un gran sabio egipcio, de una antigüedad incalculable, que los egipcios llamaron Thot y los griegos tradujeron por Hermes. Este maestro, Hermes-Thot, fue llamado “Trismegisto”, “tres veces grande” o “tres veces maestro”, pues fue iniciado por los mismos dioses adquiriendo sabiduría como sacerdote, filósofo y legislador. Él fue quien dio la escritura y las leyes a los antiguos egipcios, y fue divinizado como dios de la sabiduría, escriba de los dioses.&lt;br /&gt;Los griegos, que dominaron Egipto a través de la dinastía de los Ptolomeos a partir de Alejandro Magno, tradujeron a este Thot egipcio por Hermes, dios muy complejo de la mitología griega, cuya función principal es la de servir de conexión entre los dioses y los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tradición de la gran antigüedad de este maestro, que lo situaba cronológicamente al lado del Zoroastro persa (s.VI a.C.), sólo fue rechazada en el siglo XVII, cuando el filólogo Casaubon dató los textos herméticos en el siglo II d.C.. Los Padres de la Iglesia lo situaban en tiempos remotos, anterior a Platón y a Pitágoras, y era una de las controversias más exacerbadas durante el Renacimiento el debate sobre quién era más antiguo, Hermes o Moisés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea subyacente al Hermetismo entre los griegos y romanos era que se trataba de una teología antigua o primordial (“prisca theologia”) en la cual se habían inspirado todas las demás religiones del mundo conocido, desde Grecia hasta la India. Para los greco-romanos, Hermes fue el iniciador de la teología, antecesor directo de Orfeo, fundador de la religión griega, cuya línea iniciática habrían continuado más tarde Pitágoras y el mismo Platón. Observando las semejanzas de los textos herméticos con la Biblia, los judíos aseguraban que Hermes debía haber aprendido de Moisés; los cristianos, como Clemente de Alejandría (s II y III) o Lactancio (s III y IV), reconociendo un Hermes muy anterior a Cristo, lo consideraban como a uno de los más importantes profetas y videntes paganos del Cristianismo. En el Renacimiento, el gran filósofo y mago Giordano Bruno (s XV) sostenía que la religión mágica egipcia era la más antigua del mundo y la única verdadera, oscurecida y corrompida por el judaísmo y el cristianismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros, en cambio, como San Agustín (354-430 d.C.), veían la mano demoníaca detrás de tanta sabiduría en estas enseñanzas tan antiguas, un “engañador” cuyo único objetivo al enseñar tales cosas no era otro que confundir a los “buenos cristianos”:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque “... este Hermes dice sobre Dios muchas cosas ajustadas a la verdad.... ... Hermes presagia estos hechos como aliado del diablo...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy posible que los textos Herméticos deban su supervivencia al apoyo y validación que le aportaron los primeros Padres de la Iglesia, pues de otro modo las hogueras del fanatismo y el miedo hubieran acabado con ellos. Pero en los primeros siglos, rodeados de cultos afirmados por el tiempo, los cristianos se veían con la obsesiva necesidad de justificar históricamente su nueva religión, y la filosofía hermética les fue muy útil a este fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, los eruditos posteriores, científicos todos ellos y lógicamente “superiores”, hacen caso omiso de la tradición y se proponen establecer la antigüedad y autenticidad del Hermetismo en base al análisis filológico de los textos encontrados. Aunque el estilo y la estructura de los textos analizados (el “Corpus Hermetitcum” y el “Asclepios”, fundamentalmente) recuerdan en cierto modo las formas narrativas egipcias, el griego utilizado puede ubicarse entre los años 100-300 de nuestra era. Con lo cual concluyen que la obra fue escrita por varios autores del siglo II, alejandrinos, seguramente, cuyo objetivo era dar credibilidad a la religión emergente. Algunos autores afirman categóricamente que los textos son falsificaciones realizadas por cristianos, quizás cristianos gnósticos, y que todos los parecidos que pueden hallarse con la filosofía griega, el judaísmo y el cristianismo se deben a la mezcla de razas y culturas que en el siglo II se daba en Alejandría, y que los autores del fraude mezclaron hábilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros, mejor intencionados, consideran el Hermetismo como un fenómeno tardío de síntesis (o sincretismo) de las múltiples creencias que pululaban en el mundo romano del silgo II, cuyo crisol era Alejandría. Y así, se lanzan a analizar las influencias griega, hebraica y cristiana en los Libros Herméticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Influencia Hebraica: Las similitudes expresivas y a “grosso modo” entre el Poimandres y el Génesis (creación del Hombre a su imagen y semejanza, “creced y multiplicaos”), que fueron utilizadas por los judeo-helenistas alejandrinos y los cristianos para glorificar a Hermes y considerarlo discípulo de Moisés, son usadas hoy por los científicos para confirmar la poca antigüedad y originalidad de los textos. Mas, si aceptamos la tradición, también cabría reconsiderar lo siguiente: Moisés, según la Historia Sagrada, fue educado en Egipto, donde llegó a tener un gran poder. ¿Acaso es una locura pensar que Moisés tradujo en el Génesis parte de la sabiduría adquirida durante su iniciación en Egipto? Hay que tener en cuenta que Egipto era entonces el pueblo más civilizado, culto y sabio, mientras que los judíos eran un pueblo nómada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Influencia Cristiana: Se encuentran similitudes fundamentalmente con el Evangelio de San Juan (por cierto, el más místico y misterioso), sobre todo al usar expresiones tales como “Hijo de Dios” para un segundo Dios generado por el primero y Único, a través del “Verbo”. Estas similitudes se interpretan como influencias cristianas sobre los autores de los Libros Herméticos. Sin embargo, se supone que ambos libros son de la misma época, ya que los Evangelios no se escribieron hasta el siglo II. Por lo tanto, también podría darse el fenómeno contrario: que el Hermetismo influyera sobre San Juan. Ambos hablan del Verbo como potencia creadora, si bien San Juan lo identifica con Jesucristo, mientras que el Hermetismo lo considera una fuerza espiritual e inmaterial. El propio San Juan dice en una de sus cartas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“... el Verbo del que habláis, por el que todo ha sido hecho, que es la luz y la vida, se ha hecho carne...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta cita se me hace evidente que la expresión hermética es anterior, y que San Juan entra en contacto con ella y la utiliza para su propio apostolado.&lt;br /&gt;En la Estela de Berlín (y también en el templo de Philae y en el de Medinet-Abou) se lee:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El Sol es el primer nacido, el Hijo de Dios, el Verbo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En términos muy parecidos se expresa San Juan al referirse a Jesús... ¡catorce siglos más tarde! En este caso podemos asegurar que los jeroglíficos no son una falsificación del siglo II.&lt;br /&gt;Otra idea muy importante coincidente entre ambas escuelas es la de la Trinidad Padre-Hijo-Hombre que los cristianos transforman en Padre-Hijo-Espíritu Santo. Pero tampoco esto implica una influencia del cristianismo sobre el Hermetismo, pues podría implicar justamente lo contrario. Tanto más cuanto de la Trinidad no hay nada en las palabras de Jesús, y sabemos que es un dogma de origen pagano adaptado por la Iglesia posteriormente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Influencia griega: Son también múltiples las similitudes entre la filosofía hermética y la filosofía griega de la línea pitagórico-platónica. Como en el Timeo, Dios está por encima de la materia, pero no la crea de la nada; la Inteligencia (Mente) ordena el mundo según un modelo ideal que es el Verbo (llamado Logos en Platón y Zenón); el Hombre es una mezcla de materia (animal) y espíritu; el Universo (o Mundo) es un “animal cósmico”; Dios es el Bien; los primeros hombres eran andróginos; “Conócete a ti mismo”,... Son innumerables. Ahora bien: es cierto que el Neoplatonismo tenía una gran importancia en Alejandría, pero también lo es que todos los filósofos griegos se jactaban de haber aprendido en Egipto, la patria de los Misterios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contenidos egipcios: Entre todas estas influencias, los eruditos (Vacherot, Louis Menard) encuentran también elementos que reconocen como netamente egipcios: en el fondo del politeísmo egipcio subyace la idea del Panteísmo, un dios único, el Todo, origen de todo lo existente (también de los dioses posteriores) que subyace a todo lo creado. Se puede decir que en los textos herméticos encontramos el panteísmo egipcio despojado de sus formas simbólicas y revestido de las formas abstractas de la filosofía. El Dios supremo es definido de forma muy similar al empleado en los Libros Herméticos en multitud de textos e inscripciones jeroglíficas (como el Libro de los Muertos). La creación del Hombre, su caída en la materia y el proceso de ascensión de nuevo a la condición divina se explica también de forma simbólica en el Libro de los Muertos y el mito de Osiris. La importancia del Verbo y la Palabra; del viento o soplo creador como alma del mundo; el proceso de animación mágica de las estatuas narrado en el Asclepios; ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque nos cueste reconocer algunos conceptos como egipcios, lo cierto es que son mucho más egipcios que cristianos o hebreos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras relaciones: Son muy numerosas las similitudes entre el Hermetismo y las filosofías y religiones desarrolladas en torno al Mediterráneo, pero, ¿habrá que aceptar también que las similitudes con Oriente, que son muchas y fundamentales, representan también una influencia de los Vedas, el Budismo y la sabiduría tibetana sobre el Hermetismo? La narración de la Creación del Mundo y del Hombre tiene muchos más parecidos con la tradición india que con la propia Biblia: Del Uno surge el Trino Logos, y de él los 7 Rayos (Gobernadores) que van a regir los 7 Globos.... Los primeros hombres son andróginos, como los animales, y la división en sexos se produce al mismo tiempo en ambos. La explicación de la reencarnación y de la evolución... La importancia de la meditación y el desapego a las cosas materiales como medio de alcanzar la visión suprema, que es lo mismo que la Iluminación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que los Hermética contienen una enseñanza tan atemporal, profunda y universal que lo más honrado es considerar que corresponden a una “prisca theología", que coincide con las demás formas de pensamiento y religión en aquello de universal que existe en cada una, diferenciándose sólo en los aspectos temporales que ha ido marcando el tiempo y la historia de los distintos pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en cuanto a la antigüedad del Hermetismo, resulta un infantilismo asignarle la antigüedad de un texto material, teniendo en cuenta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tres siglos antes de la fecha fatídica de datación (en el siglo I a.C.), el mismo Cicerón (106-43 a.C.) asignaba a Hermes (Mercurio para los romanos), quien otorgó las leyes y las letras a los egipcios, una antigüedad superior a la de Orfeo, que consideraba como su inmediato sucesor. Y si el fundador del Hermetismo es el mismo que dio las letras y las leyes a los egipcios, ¡los jeroglíficos aparecieron en torno al 3.100 a.C.!&lt;br /&gt;Que las enseñanzas iniciáticas se transmitieron oralmente durante muchos siglos, y que los textos de esta naturaleza, de haberlos, serían escasos y muy valiosos para sus escuelas.&lt;br /&gt;Que la implantación del cristianismo en el Imperio Romano fue acompañada de grandes desórdenes y destructivos enfrentamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tenemos una copia traducida en griego de un antiquísimo libro egipcio? Es posible. Nadie ha demostrado lo contrario. ¿Y dónde está el original? Teniendo en cuenta su valor, lo más probable es que se encontrara en la Biblioteca de Alejandría o en alguno de los importantes templos egipcios (uno de los textos, el “Libro Sagrado”, llamado también “Virgen del Mundo” o “Pupila del Mundo”, narra cómo Hermes embalsamó y escondió los libros por él escritos “cerca de los secretos de Osiris”). Pero la Biblioteca de Alejandría sufrió varios incendios, y a partir de los siglos III y IV el fanatismo condujo hacia una destrucción voraz de todo resquicio de sabiduría no cristiana que todavía quedara en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínense que todas las biblias se destruyeran y sobreviviera sólo un ejemplar editado en chino. ¿Habría que interpretar que este libro y las enseñanzas que contiene son de origen chino y del siglo XX? Quizás sea difícil la comparación, puesto que la Biblia es quizás el libro más editado y divulgado de los que existen. Por lo tanto, teniendo en cuenta que el contenido de los Libros Herméticos era reservado sólo a unos pocos (los que demostraban a través de numerosas y difíciles pruebas que eran merecedores de este conocimiento), es de suponer que no proliferaran las copias de tales textos. Es más, la opinión de su autoría por distintas personas tampoco es desdeñable: de las enseñanzas pitagóricas, sin ir más lejos, lo que nos ha llegado es un conjunto de apuntes de los estudiantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más importante que la antigüedad de los textos nos resulta el análisis de los conocimientos contenidos en ellos. Por la ventana que suponen a la sabiduría egipcia (ya sea la de sus inicios o la de su ocaso), y por la trascendencia y valor que encierran en sí mismos, independientemente de su origen y de su autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hermético” es, aún hoy, sinónimo de cerrado, oculto, secreto. Pero, curiosamente, “Hermenéutica”, con la misma raíz, es el arte de comprender e interpretar símbolos y textos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos, pues, a examinar, aunque solamente sea superficialmente, algunos de los contenidos que se pueden extraer de estos libros herméticos, compendiados a través de una sabia hermenéutica en el Kybalion.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El Kybalion&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Este libro recoge una serie de principios sobre el Mundo (la Creación, el Universo), transmitidos oralmente, pero que pueden seguirse perfectamente de la lectura de los Libros Herméticos que nos han llegado, si bien están desprovistos de la religiosidad que impregna a los libros antiguos. Se puede decir que constituyen la base filosófica que permite comprender las enseñanzas mistéricas e iniciáticas contenidas en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Los principios del Kybalión son los siguientes:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El TODO es MENTE: el universo es mental.&lt;br /&gt;(Principio de mentalismo)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios es Uno, y al ser Uno es Todo: no hay nada que pueda estar fuera del Uno, de ahí que el Uno y Todo sean lo mismo. Él es lo que es (activo) y lo que no es (potencia). Él es Todo y todo está en Él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y no digo únicamente que contiene todo, sino que verdaderamente es todo. Él no saca nada de fuera, hace surgir todo de Él mismo.” (Corpus Hermeticum, IX: Sobre el Pensamiento y la sensación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo hace surgir a través del Verbo, de su Pensamiento, la Inteligencia. Del Uno aparece lo Múltiple.&lt;br /&gt;El Universo, el Mundo, que es “El Hijo de Dios”, es la expresión mental del Todo. Por lo tanto, la naturaleza del Universo es mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El universo es un animal compuesto de materia e inteligencia... La inteligencia pone en movimiento a la materia”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dios está en la Inteligencia, la inteligencia en el alma, el alma en la materia, a través de la eternidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso el mundo es ordenado y bello, y observando con nuestra mente ese orden y esa belleza es que podemos “ver aparecer lo invisible”, entablar contacto con el Todo y comprenderlo.&lt;br /&gt;Por el estudio de las leyes (entidades mentales) es que podemos conocer el Todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Como es arriba es abajo: como es abajo es arriba.&lt;br /&gt;(Principio de correspondencia)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una correspondencia entre las leyes y fenómenos de los diversos planos de existencia. A pesar de las cualidades diferentes de cada nivel, los “esquemas” organizativos son los mismos. Y no sólo se refiere a lo que ocurre en lo grande y en lo pequeño (organización similar de un átomo y de un sistema solar), sino en los diversos planos: material, energético, emocional, mental y espiritual.&lt;br /&gt;El principio de correspondencia, a través de las “analogías”, capacita al hombre a conocer lo desconocido a partir de lo conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Nada descansa; todo se mueve; todo vibra&lt;br /&gt;(Principio de vibración)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;“Dios no está ocioso, de otra forma todo estaría en reposo...”&lt;br /&gt;“No puede haber producción sin movimiento... Ahora bien, todo lo que se mueve está vivo, y la vida universal es una transformación necesaria”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo está en movimiento, en vibración, aunque haya apariencia de quietud. Pero cada cosa, o cada nivel de la existencia, tiene una vibración a un determinado nivel: los sólidos tienen una vibración muy lenta, que aumenta en los líquidos y aún más en los gases; pero la vibración da un salto de nivel hacia la energía..... Y así sucesivamente en los demás planos: emocional, mental y espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Todo es dual: todo tiene su par de opuestos; semejante y desemejante son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se encuentran; todas las paradojas pueden ser reconciliadas.&lt;br /&gt;(Principio de polaridad)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los opuestos no son más que aspectos opuestos de una misma cosa: luz y oscuridad son la misma cosa en diferentes grados, como amor y odio. Son expresiones extremas, en polos opuestos de una misma cosa. Bien y mal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Todo fluye, fuera y dentro; todo tiene sus mareas; todas las cosas suben y bajan; la oscilación del péndulo se manifiesta en todo; la medida de la oscilación hacia la dereca es la medida de la oscilación hacia la izquierda; el ritmo compensa.&lt;br /&gt;(Principio de ritmo)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Todo está en movimiento, y todo fluye y refluye. En cierto modo, el movimiento es circular, provocado por los polos del principio anterior. El ritmo es el que consigue el equilibrio en el movimiento. El movimiento es cíclico.&lt;br /&gt;A toda acción le corresponde una reacción.&lt;br /&gt;También el movimiento de creación y destrucción, o de vida y muerte, es rítmico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la ley; casualidad no es sino un nombre para la ley no reconocida; hay muchos planos de causación, pero nada se escapa a la ley.&lt;br /&gt;(Principio de causa y efecto)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada escapa a la ley. No hay milagros: todo lo que ocurre tiene una causa, que normalmente se encuentra por un nivel superior de existencia: los fenómenos en la materia tienen una causa en la energía; los fenómenos en la energía, pueden tener una causa en la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#006600;"&gt;El género está en todo; todo tiene sus principios masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.&lt;br /&gt;(Principio de género)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Es la aplicación del principio de polaridad en la generación. Para que haya creación deben aplicarse los contrarios: para que se genere electricidad debe haber polo positivo y negativo; para que haya reproducción en los seres vivos debe haber un macho y una hembras. La generación se produce a través de los contrarios, por eso todo se presenta diferenciado en géneros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éstos principios enunciados han sido los principios iluminadores de la magia y la alquimia a lo largo de la Historia. Y me atrevería a decir que también iluminan la ciencia de bandera desde finales del siglo XX y en el Tercer Milenio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;ANA DÍAZ SIERRA&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-8180320961049537463?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/8180320961049537463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=8180320961049537463' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/8180320961049537463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/8180320961049537463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/11/egipto-hermtico.html' title='Egipto Hermético'/><author><name>Ana Díaz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14733437669711272716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_PGjrJGV0q4o/STBNlLDZxSI/AAAAAAAAAAU/QjUK3BrWet8/s72-c/Egipto+Osiris+con+Horus+e+Isis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-1288198032900367747</id><published>2008-11-02T23:15:00.000-08:00</published><updated>2008-11-02T23:18:43.719-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biografias de Filósofos y escritores'/><title type='text'>Pitágoras</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SQ6lyKzb9zI/AAAAAAAABqc/90xcU2yD3co/s1600-h/Pitagoras.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 172px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SQ6lyKzb9zI/AAAAAAAABqc/90xcU2yD3co/s200/Pitagoras.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264327295754827570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Existen muy pocos datos fidedignos sobre Pitágoras de Samos aunque si que abundan referencias en autores, a veces muy posteriores, de carácter casi legendario o místico. Platón, en &lt;st1:personname productid="La República" st="on"&gt;La República&lt;/st1:personname&gt; hace una interesante cita sobre el “modo de vida pitagórico”, señalando que “sus discípulos, conservando aún hoy su norma de vida se distinguían, de alguna manera de entre los demás hombres”. Cuenta la tradición que Pitágoras había sido hijo del propio Apolo, de donde provendría su naturaleza extraordinaria. En todo caso sus padres “terrestres” serían Mnarco y Pites y su vida se desarrollo entre el 570 y el &lt;st1:metricconverter productid="480 a" st="on"&gt;480  a&lt;/st1:metricconverter&gt;.C. Como casi todos los sabios antiguos realizó muchos viajes, destacando una larga estancia en Egipto y probablemente también estuvo en Persia e incluso en India. A su regreso a Grecia abandonó Samos desplazándose a Crotona en &lt;st1:personname productid="la Magna Grecia" st="on"&gt;la  Magna Grecia&lt;/st1:personname&gt;, donde fundó su Escuela. Ésta tuvo un éxito enorme, atrayendo a numerosos discípulos no solo hombres sino también mujeres, y constituyéndose como el auténtico modelo de “escuela de filosofía” en cuanto núcleo de discípulos que se reúnen en torno a un Maestro y siguen un modelo de vida conformado por un conjunto de normas morales y políticas. Constituían de hecho una suerte de hermandad o fraternidad de corte aristocrático, en el sentido moral de los mejores en cuanto virtud, con unas estrictas normas de comportamiento y de silencio. La influencia y prestigio que iban alcanzando suscito numerosos rencores y enemigos y finalmente fueron atacados y destruida &lt;st1:personname productid="la Escuela" st="on"&gt;la Escuela&lt;/st1:personname&gt;, siendo asesinados muchos de sus miembros. El propio Pitágoras logró huir terminando sus días en la cercana Metaponto. No obstante &lt;st1:personname productid="la Escuela Pitagórica" st="on"&gt;la Escuela Pitagórica&lt;/st1:personname&gt; sobrevivió en otras ciudades influyendo poderosamente en el pensamiento de los siglos posteriores, experimentando un renovado vigor el neopitagorismo en el siglo I aC.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;ENSEÑANZA&lt;/span&gt;S &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;Se atribuye a Pitágoras el origen de los términos “filosofía” y “filósofo”. Cicerón recoge la anécdota de cuando, estando de visita en Fliunte, al conversar con su gobernante este le llamo “sabio” pero Pitágoras le respondió que era “filósofo”, al desconocer el gobernante el significado de esta palabra&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;le aclaro: “filósofos son aquellos hombres que no vienen de otra vida a servir a la gloria o a las riquezas, sino que teniendo a todas las demás cosas en nada, examinan cuidadosamente la naturaleza de las cosas”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;Uno de las enseñanzas fundamentales era la relativa a la inmortalidad y transmigración (reencarnación) de las almas. De ahí se seguía la necesidad de purificación en la vida cotidiana en la que todas las acciones debían tener un alto sentido moral pues en el proceso de las transmigraciones según hayamos actuado en esta existencia así será la siguiente. Es decir las almas vuelven al mundo en circunstancias correspondientes a las acciones pasadas. Consideraban que el alma era prisionera del cuerpo, mortal y perecedero, y al ser inmortal participaba de la misma naturaleza de los Dioses, así el alma sería un fragmento de la realidad divina engarzado en la materia mortal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;Como consecuencia de ese común origen divino y de los largos ciclos de transmigraciones derivaban la idea del parentesco entre todos los seres vivos y particularmente la necesidad de la fraternidad entre todos los hombres. Así fueron los pitagóricos los primeros entre los griegos que hablaron de la comunidad de bienes y la renuncia de los propias fortunas en aras a la felicidad común. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;En el aspecto matemático, por el que quizás es mas conocido Pitágoras, planteaban que los números y las figuras geométricas son entes, son ideas, y tienen existencia propia. Lo primero sería &lt;st1:personname productid="la Idea" st="on"&gt;la Idea&lt;/st1:personname&gt;, lo que Platón llamaría Arquetipo, esta se concreta u objetiva en un Número, que es un ente, y este a su vez se plasma en una Figura Geométrica, que ya empieza a ser mas presencia que esencia. Es decir es ya algo mas “material” o al menos “visible”. Cuando muchas figuras se reúnen forman cuerpos.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Pitágoras estableció así una relación entre aritmética y geometría. El uno se corresponde con el punto central de un círculo; el dos con el diámetro del círculo; el tres con el triángulo y el tetraedro; el cuatro con el cuadrado y el cubo, etc.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;El diez sería el número clave pues se obtiene por la suma de los cuatro primeros y significa el comienzo de un nuevo ciclo numérico. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; Miguel Artola &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-1288198032900367747?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/1288198032900367747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=1288198032900367747' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1288198032900367747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/1288198032900367747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/11/pitgoras.html' title='Pitágoras'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SQ6lyKzb9zI/AAAAAAAABqc/90xcU2yD3co/s72-c/Pitagoras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-4663780435573550440</id><published>2008-10-06T00:12:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T00:17:47.303-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tertulias del Club de lectura'/><title type='text'>Tertulia:  “OPTIMISMO VITAL”  de Bernabé Tierno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOm7dFCZ0DI/AAAAAAAABRQ/6IVuJ4AHCAc/s1600-h/9788484606161.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOm7dFCZ0DI/AAAAAAAABRQ/6IVuJ4AHCAc/s400/9788484606161.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5253936548547252274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 14.0pt;mso-bidi-Georgia Serif&amp;quot;; font-weight:normalfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;color:blue;"&gt;Resumen de la tertulia sobre “Optimismo Vital” de Bernabé Tierno&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;mso-bidi- Georgia Serif&amp;quot;;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;color:blue;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;mso-bidi- Georgia Serif&amp;quot;;font-weight:normalfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;color:blue;"&gt;Celebrada el jueves, 2 de Octubre de 2008.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;color:#333333;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color: rgb(0, 0, 0);   font-weight: normal; font-family:Georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El pasado jueves 2 de Octubre, bajo los auspicios de un extraordinario optimismo, y después del periodo vacacional, reanudamos el ciclo de tertulias. Y que mejor libro para armarnos de fortaleza en este nuevo tramo que afrontamos, que “Optimismo Vital” del profesor Bernabé Tierno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Una vez más, la acogedora estancia que Nueva Acrópolis en Málaga tiene consagrada a los libros, nos dio cobijo y abrazó a nuestras quiméricas trayectorias, e inmersos en un infinito amor a los libros dio comienzo el reencuentro, y la gran oportunidad de comentar y leer juntos fragmentos del libro elegido para esta ocasión.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En primer lugar se procedió a una breve introducción sobre Bernabé Tierno y su obra. Posteriormente, se leyó un resumen de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Introducción" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;la Introducción&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, sus once Capítulos y las 104 Reflexiones que el autor de “Optimismo Vital” nos brinda; para acto seguido pasar al intercambio dialéctico y constructivo de los asistentes a la tertulia sobre la interpretación que cada uno ha hecho de dicha lectura. (he de reconocer que ésta es la parte que más ansío de las tertulias)&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Pero, ¡Qué sorpresa! No hay posturas contrarias, ni exceso de temperamento por parte de los asistentes.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;“Optimismo Vital” es una búsqueda ética y moral que deriva de una reflexión profunda. Bajo la complicidad de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Psicología Positiva" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;la  Psicología Positiva&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, Bernabé Tierno nos ofrece un reencuentro con los Valores Universales que la filosofía ha mantenido vivos a través de los siglos.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;“Optimismo Vital” es una vuelta de tuerca más a la esencia del camino recto del espíritu. Un camino extraordinario sobre el conocimiento de uno mismo. Es un punto de referencia que nos exige pensar y reflexionar para que seamos nosotros los constructores de nuestro destino.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Leer “Optimismo Vital” es realmente una satisfacción, pues afortunadamente, Bernabé Tierno es un transmisor optimista e idealista, y nos plantea la cuestión existencial de nuestro propio destino de la manera más llana posible que un filósofo pueda lograr para dirigirse a sus lectores.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=" ;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Es mi deseo, de todo corazón, que aquellos que tengan la oportunidad de leer “Optimismo Vital” no la dejen pasar, no les pesará.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=";color:green;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Posdata:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; superamos con éxito el test de optimismo que el profesor Bernabé incluye en dicho libro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Paco López.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7667692997041785451-4663780435573550440?l=bibliotecafilosofica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/feeds/4663780435573550440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7667692997041785451&amp;postID=4663780435573550440' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/4663780435573550440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7667692997041785451/posts/default/4663780435573550440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecafilosofica.blogspot.com/2008/10/tertulia-optimismo-vital-de-bernab.html' title='Tertulia:  “OPTIMISMO VITAL”  de Bernabé Tierno'/><author><name>Amigos de Sócrates</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05458034950067962387</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOm7dFCZ0DI/AAAAAAAABRQ/6IVuJ4AHCAc/s72-c/9788484606161.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7667692997041785451.post-4329988326878847180</id><published>2008-09-29T23:41:00.000-07:00</published><updated>2008-09-29T23:58:42.010-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios y monografias'/><title type='text'>Serendipia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOHNNlQmHkI/AAAAAAAABPs/2uTR6OAeFKs/s1600-h/serendepia.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOHNNlQmHkI/AAAAAAAABPs/2uTR6OAeFKs/s200/serendepia.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251704273714421314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;"El descubrimiento consiste en ver lo que todos han visto &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;y pensar lo que nadie ha pensado". (Albert Szent-Gyorgy)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:12.0pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:12.0pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;INDICE&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;ol style="margin-top:0cm" start="1" type="1"&gt;&lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;Introducción&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;El      fenómeno serendípico:&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;  &lt;ol style="margin-top:0cm" start="2" type="1"&gt;  &lt;ul style="margin-top:0cm" type="disc"&gt;   &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level2 lfo3;tab-stops:72.0pt"&gt;Origen       de la palabra e historia&lt;/li&gt;   &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level2 lfo3;tab-stops:72.0pt"&gt;El       proceso serendípico&lt;/li&gt;  &lt;/ul&gt; &lt;/ol&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:54.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;  &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;ol style="margin-top:0cm" start="3" type="1"&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;Ejemplos      de descubrimientos asombrosos y “accidentales” en Química:&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:144.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list: l2 level4 lfo3;tab-stops:144.0pt"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;a)&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Mendeleyev y la tabla periódica&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:144.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list: l2 level4 lfo3;tab-stops:144.0pt"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;b)&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Daguerré y la fotografía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:144.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list: l2 level4 lfo3;tab-stops:144.0pt"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;c)&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Goodyear y la vulcanización del caucho&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:144.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list: l2 level4 lfo3;tab-stops:144.0pt"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;d)&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Kekulé: arquitectura molecular a partir de sueños&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:144.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list: l2 level4 lfo3;tab-stops:144.0pt"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;e)&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Mestral y la invención del velcro&lt;/p&gt;  &lt;ol style="margin-top:0cm" start="4" type="1"&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;La      creatividad en la ciencia. El amor como factor en el pensamiento      científico&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;Educándonos      hacia la serendipia. Serendipia &amp;amp; Intuición&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;Conclusión&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l2 level1 lfo3;tab-stops:36.0pt"&gt;Bibliografía&lt;/li&gt; &lt;/ol&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;1. INTRODUCCIÓN:&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;        &lt;/span&gt;Cuando pensé en hacer este estudio sobre descubrimientos curiosos en Química ni yo misma sabia la dirección que iba a tomar este trabajo. En principio pretendía enumerar algunos hallazgos interesantes a lo largo de la historia, intentando hallar algún atisbo de algo más profundo, (dándole el punto de vista acropolitano), pues dudo mucho que estos descubrimientos fueran fruto del azar. Y como suele suceder, conforme iba indagando más en el tema, en tantos descubrimientos por accidente, descubrí la “Serendipia” y todo lo que la rodea, con lo que mi enfoque cambió radicalmente. De este modo, lo que pretendo con esta monografía no es tanto citar ciertos hallazgos o anécdotas, sino que estos me sirvan de apoyo para hablar de lo que realmente me interesa que es tratar de entender que lleva a un ser humano a hacer un gran descubrimiento. En este proceso intervendrán muchos factores pero con &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;seguridad el factor más determinante será aquel que no es palpable, que sólo vive en nuestra imaginación y en la de todos estos científicos que antes que estudiosos eran soñadores y pioneros. Les invito pues a adentrarnos en el mágico mundo de la “Serendipia”…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOHNITNAYAI/AAAAAAAABPk/oi3kmSVoKZc/s200/seren7.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251704182968180738" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;2. EL FENÓMENO SERENDÍPICO:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;-&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;u&gt;Origen e Historia&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;             &lt;/span&gt;“Serendipia” es una curiosa palabra asociada a otros hechos también curiosos. Probablemente no conozcan esta palabra, y de hecho, si la buscan en el diccionario no aparece &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;porque este término no ha sido aceptado aún oficialmente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;La “serendipidad” podría definirse como “la facultad de hacer un descubrimiento o un hallazgo afortunado de manera accidental, o también, a encontrar soluciones a problemas no planteados, sin buscarla siquiera.” . Si existe, en cambio, la palabra “Serendipity” aceptado por &lt;st1:personname productid="la Academia" st="on"&gt;la Academia&lt;/st1:personname&gt; de la lengua inglesa. Y en nuestro idioma, existe el término coloquial “Chiripa” que podría ser considerado un sinónimo de “Serendipia”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Históricamente, esta palabra se extrajo del relato “Los tres príncipes del Serendip”, que se cita en la obra: “La historia de Simbad de las mil y una noches”. Les resumo el relato: “Había una vez un reino exótico y oriental llamado Serendip (parece ser que se podría situar en Sarandib o Serandib, denominación ancestral de la isla de Ceilán/Sri Lanka o quizá Serendip siempre existió en Persia, el reino de los cuentos), en dicho reino había tres príncipes que tenían el privilegio del descubrimiento fortuito. Ellos encontraban, sin buscarla, la respuesta a problemas que no se habían planteado; gracias a su capacidad de observación y a su sagacidad, descubrían incidentalmente la solución a dilemas impensados”. Tan peculiar le debió parecer este relato a Horace Walpole en el siglo XVIII que inventó al efecto la expresiva palabra “Serendipity” para denominar a todos esos descubrimientos producidos por la combinación de sagacidad y accidente.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_0ZnG2w8cMmU/SOHNDjWeBPI/AAAAAAAABPc/OCux1-8fYpM/s200/dados.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251704101403493618" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;u&gt;-El proceso Serendípico:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration:none"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;          &lt;/span&gt;La historia está llena de descubrimientos “Serendípicos”, es decir, que la “Serendipia” nos conduce a resultados importantes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las fases del proceso podrían ser las siguientes:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;ul style="margin-top:0cm" type="disc"&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:36.0pt"&gt;existe un      problema&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:36.0pt"&gt;existe un      sujeto con el problema&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:36.0pt"&gt;el sujeto      está buscando una solución&lt;/li&gt;  &lt;li class="MsoNormal" style="mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:36.0pt"&gt;el sujeto      encuentra la solución por accidente&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Pero esto nos conduce a una segunda cuestión: ¿Cómo sabe el sujeto que “eso” que ha descubierto es la solución? Aquí intervienen muchos factores pero por encima de todo existe sagacidad e intuición. El sujeto busca algo específico que encaje en el problema como una llave en una cerradura. Esto supone que debe estar atento y alerta, y que además sabe perfectamente qué falta, y lo espera. Por eso, la “Serendipia” no es un accidente, no es una casualidad, ni tampoco buena suerte, pero lo parece. Para quién está fuera del problema, llegar a la solución es fruto del azar, un regalo de los dioses. Quién está en el problema, en cambio, está atento, tenso, para cazar la respuesta al vuelo cuando se le presente, y en este caso, llegar a la solución no es una casualidad. La “Serendipia” no es magia, pero en el proceso “Serendípico” interviene la magia porque la solución surge de modo inesperado y del rincón más oculto de nuestro ser.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;3. ALGUNOS DESCUBRIMIENTOS ASOMBROSOS EN QUÍMICA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;a&lt;u&gt;)”Mendeleyev y la invención de la tabla periódica”:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;        &lt;/span&gt;Muchos habían intentado crear una Tabla Periódica para ordenar los elementos, pero conseguirlo parecía una utopía pues los elementos tenían propiedades muy diferentes. Sólo alguien con una inspiración fértil y con el valor para desafiar el saber convencional iba a resolverlo: Dmitry Mendeleyev, un siberiano que quería que &lt;st1:personname productid="la Ciencia" st="on"&gt;la Ciencia&lt;/st1:personname&gt; se pusiese al servicio del mundo. Él intuía que existía un lazo de unión entre los elementos, por eso, hizo 63 cartas, una por elemento donde se incluía sus propiedades y su peso atómico (entonces sólo se conocían 63 elementos), e intentaba ordenarlos continuamente. Un día en sueños le vino la solución, y al despertar, empezó a ordenarlos. Así, distribuyó los elementos en siete grupos (precisamente usó el siete como número de ordenación natural: siete planos, siete notas, siete colores del arco iris…). Él no había hecho ningún experimento pero si ingenio era tal que él sabia que su Tabla Periódica no era perfecta porque faltaban elementos por descubrir, así describió las propiedades de tres elementos aún no descubiertos, para los que dejó un hueco concreto en la tabla. Años después, todas sus predicciones se hicieron realidad pues tres elementos fueron descubiertos y éstos cumplían al pie de la letra lo vaticinado por él.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;b) &lt;u&gt;“Daguerré y la fotografía”:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration:none"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;           &lt;/span&gt;Daguerré quería conseguir fijar una imagen fotográfica con la máxima nitidez posible, pero con todos los productos que había experimentado no había tenido éxito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un día guardó varias placas con las que había estado experimentando en un armario y cuando días después las sacó, vio que en ellas la imagen aparecía clara. Este había sido el accidente pero el descubrimiento procede de la sagacidad de Daguerré al concluir que alguno de los compuestos químicos del armario era el causante. El mercurio de un termómetro de derramó y el vapor de Mercurio había causado el milagro, convirtiendo a Daguerré en el pionero de &lt;st1:personname productid="la Fotografía." st="on"&gt;la Fotografía.&lt;/st1:personname&gt; Él dijo: “la buena fortuna me llevó a ello”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;c) “&lt;u&gt;Goodyear y la vulcanización del caucho&lt;/u&gt;”:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="tab-stops:113.25pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;Charles Goodyear estaba decidido a fabricar caucho sintético resistente a los cambios bruscos de temperatura. Tras muchos intentos, completamente obsesionado con hallar la solución, se le ocurrió mezclar azufre con el caucho que accidentalmente cayó sobre una cocina &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="tab-stops:113.25pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;caliente, y para su sorpresa, no se fundió sino que se carbonizó lentamente como si fuese cuero. Goodyear comprendió inmediatamente el significado de este accidente. A este proceso de añadir azufre al caucho lo llamó “vulcanización” (en honor al Dios Vulcano).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;d) “&lt;u&gt;Kekulé: arquitectura molecular a partir de sueños&lt;/u&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;          &lt;/span&gt;Kekulé llevaba mucho tiempo intentando encontrar la estructura satisfactoria para la molécula de Benceno. En sus memorias cuenta que la solución le vino al quedarse dormido en el autobús: “comencé a soñar con átomos que se agitaban y chocaban entre ellos formando una cadena. Luego, varios átomos se unieron formando una serpiente que se mordía su propia cola y &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;giraba velozmente”. Kekulé se despertó, y lo
